Cartelera

Alberto Vázquez presenta en el FANT BILBAO 'Unicorn Wars', «un cruce entre 'Apocalypse Now' y 'Bambi'» (INCLUYE TRÁILER)

UNICORN-WARS-Poster-2
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En el anterior largometraje de Alberto Vázquez (A Coruña, 1980), 'Psiconautas, los niños olvidados', aparecían perros policía armados con escopetas de caza, un cerdo traficante de droga y un pajarillo que todavía no había aprendido a volar y afrontaba el día con un chute de ansiolíticos. La reconversión industrial en Galicia y Euskadi y el azote de la heroína sobrevolaban aquella cinta codirigida junto al bilbaíno Pedro Rivero, que obtuvo el Goya de animación.

Ya en solitario, Vázquez regresa con 'Unicorn Wars', que describe como «un cruce entre 'Apocalypse Now' y 'Bambi'». El filme desarrolla un corto que dirigió hace unos años, 'Sangre de unicornio', y enfrenta a una civilización de ositos militarizada y religiosa contra los mitológicos unicornios. «Siempre he querido hacer una película épica de supervivencia en la selva, partir de un género para romperlo totalmente», afirma su autor, invitado por el FANT.

Foto de Unicorn Wars - Foto 2 sobre 3 - SensaCine.com

Producida por el estudio bilbaíno Uniko, 'Unicorn Wars' ha costado 3 millones de euros y empleado a 250 profesionales.Su premiere mundial (en FANT solo se han visto unas imágenes) tendrá lugar el próximo junio en el festival francés de Annecy, la meca del cine de animación. Ganador de tres Goyas (al mejor corto de animación en 2012 por 'Birdboy' y en 2017 por 'Decorado', además del largo 'Psiconautas'), Vázquez posee un universo personal y reconocible, en el que la aparente candidez de sus criaturas contrasta con los temas que aborda. «Adoro la ilustración clásica, aún sigo ilustrando libros de literatura infantil. Esos animales icónicos, minimalistas, pertenecen a todas las culturas del mundo, no tienen un tiempo y un lugar predefinido», explica. Así, 'Unicorn Wars' se estrenará en Japón, Estados Unidos o Francia sin que los espectadores sepan muy bien de dónde procede. «Eso me gusta», apunta su director.

Como en 'Apocalypse Now', estamos ante una cinta bélica con personajes perdidos en la selva que tratan de sobrevivir, locura, violencia... De 'Bambi' podemos tomar al unicornio adolescente que busca a su madre y los animales del bosque que hablan entre ellos. «La tercera pata sería la Biblia», añade Vázquez, que estudió en un colegio religioso y adora el Antiguo Testamento, «que es especialmente cruel». El compositor Joseba Beristain ha contado con la colaboración del Orfeón Donostiarra en la banda sonora, mientras Ramón Barea e Itxaso Quintana ponen las voces en la versión en castellano.

El director de cine de animación Alberto Vázquez, ganador de tres Goyas.

Una churrería enorme

Cuando se inició la producción hace seis años, poco podían sospechar que se estrenaría en mitad de una guerra en Europa. «Es algo que no me hace mucha gracia», reconoce el cineasta. «Esta es una película antibélica, que habla del origen común de todas las guerras y parodia y denuncia su sinsentido». Los ositos veneran un libro sagrado que pinta al unicornio como un demonio. Y reclaman el Bosque Mágico, del que la leyenda cuenta que fueron expulsados. «Ansían un territorio que consideran suyo, como ocurre en todas las guerras».

Unicorn Wars' es una coproducción hispanofrancesa que, además de en Bilbao, se ha elaborado en A Coruña, París, Angulema, Madrid, Barcelona, Valencia, Extremadura... Y con la pandemia de por medio. «Nuestro trabajo es más parecido a una empresa de videojuegos que al cine de ficción. La animación es muy cara y tienes que repartir la labor por muchos territorios», explica Vázquez. Según él, la cinta luce como si costara 6 ó 7 millones de euros. Pero, claro, resulta difícil competir contra un largometraje de Pixar que ronda los 100 o 150 millones de presupuesto.

Unicorn Wars': guerra, sangre y animales adorables en lo nuevo del creador  de 'Psiconautas'

Cualquier otro director con tres Goyas sería una estrella, pero el cine de animación en España sigue asociándose a entretenimiento infantil. «No hay tradición de animación para adultos», contata Alberto Vázquez, para quien el éxito consiste en rodar la siguiente película. Admirador del Disney clásico –«ahora es una megacorporación, una churrería enorme»–, no oculta que si el gigante le quiere contratar no pondría ningún problema. «En España formamos a animadores que después se van fuera. Y tenemos un montón de empresas que hacen 'services', trozos de películas extranjeras. A mí me gusta trabajar aquí».