ESTRENO 17 DE MAYO

Casi Imposible. Notas de producción

ACERCA DE LA PELÍCULA

 

“Es como Pretty Woman, solo que ella es Richard Gere y tú eres Julia Roberts”.

-- Lance

 

En el seno de esta desternillante comedia sobre una pareja romántica épicamente dispar se halla una encantadora premisa de cuento de hadas para nuestros tiempos. Charlotte Field es una mujer brillante y audaz que se dispone a presentarse como candidata a la presidencia de los Estados Unidos. Fred Flarsky es un periodista renegado de Brooklyn que apenas es capaz de sacar adelante su propia vida. ¿Pueden realmente encontrar la felicidad juntos? Es algo descabellado y casi imposible, pero, por otro lado, eso es algo que Charlotte y Fred tienen en común. Aparte del incómodo hecho de que Charlotte fuera en otro tiempo la deslumbrante y deseada niñera de Fred, a los dos les encanta superar obstáculos aparentemente imposibles.

Ahora, ambos se disponen a ir a por todas tras sus sueños más descabellados. El objetivo de Charlotte es nada menos que el futuro del país. ¿Y el de Fred? Cuando Charlotte le ofrece inesperadamente trabajar escribiéndole discursos pese a su escasa experiencia en ese ámbito, él únicamente espera poder pasar algo de tiempo con ella, por incompatibles que puedan parecer según cualquier métrica imaginable de poder, éxito y atractivo. Para su sorpresa, sin embargo, forman un excelente equipo. Y para su pasmo mutuo más absoluto, por mucho que no tenga ningún sentido que puedan funcionar como pareja, a medida que Charlotte va subiendo en los sondeos, su relación empieza a caldearse entre bastidores.

En los papeles deliciosamente opuestos de Fred y Charlotte, Seth Rogen y Charlize Theron encarnan a dos personas con aspiraciones, que se fuerzan a salir de su elemento en el amor, el trabajo y alrededor del mundo. El resultado es una experiencia encantadora y desternillante en una realidad contemporánea con la que todos nos podemos identificar, que nos pide constantemente que transijamos a la vez que nos tienta con oportunidades para aprovechar el momento.

Aunque Rogen se ha hecho famoso por sus divertidos retratos llenos de humanidad de holgazanes corrientes, CASI IMPOSIBLE lo sumerge en territorio inexplorado para él, en un personaje que se ríe de sí mismo y que necesita convencerse, pese a sus patentes flaquezas, de ser digno de una mujer que está cambiando el mundo. “Para alguien como Fred Flarsky, salir con Charlotte Field es casi como salir con una princesa”, comenta Rogen. “En Estados Unidos, los políticos son como nuestra versión de la realeza. Así que es una historia que sirve como una especie de cumplimiento de una gran fantasía, pero al mismo tiempo mantiene los pies en la tierra, y es tan irreverente e hilarante como todos nuestros restantes proyectos”.

La ganadora del Óscar Charlize Theron (“mejor actriz” por “Monster” en 2003), alabada por una carrera de intensos papeles dramáticos y de acción, tiene una presencia en pantalla tan contrapuesta a Rogen como Charlotte la tiene con Fred. Charlotte es una mujer que ha llevado el empoderamiento al siguiente nivel y no tiene necesidad (ni desde luego tiempo) de una relación, y sin embargo le atrae la chispa que percibe todos esos años más tarde en Fred. Para Theron, el enorme contraste entre su energía y la de Rogen solo servía para hacer que la química chisporroteara aún más durante el rodaje. “Hubo algo muy genuino entre Seth y yo y por eso esta historia tenía que ser no solo divertida, sino también un relato sincero sobre las relaciones modernas”, aporta Theron. “Creo que esperas realmente que esas dos personas encuentren una forma de estar juntas. Hay un enorme yin y yang entre ellos, pero se recuerdan mutuamente qué es lo que verdaderamente impulsa sus ideales. Tal vez sea porque somos un poco como nuestros personajes, entre Seth y yo había ese mismo tipo de sintonía, y funcionaba bien”.

Rogen admite que a él también le sorprendió lo natural que resultó el humor y la insospechada conexión entre ellos cuando se pusieron a rodar. “Nuestra dinámica era tanto divertida como real”, asegura Rogen. “Creo que lo más sorprendente de la película es que, para el final, te crees de verdad que estas dos personas que son tan ridículamente distintas podrían realmente funcionar”.

 

 

Nace una extraña pareja

 

Años antes de colaborar por primera vez con Seth Rogen y el productor Evan Goldberg en “The Interview (Una loca entrevista), el guionista Dan Sterling se propuso ver si podía encantar a un personaje que se había vuelto completamente desencantado. Por entonces, Sterling era guionista del irreverente programa de actualidad “Las noticias de Jon Stewart”. Empezó a pensar en un tipo que, de manera similar a él mismo en esa época, se había vuelto cínico con respecto a todo, desde la política al amor, porque nada parecía funcionar muy bien. ¿Y si un tipo así se enamorara de una mujer llena de vigor, fuerza y luz, que le obligara a cambiar su propia visión del mundo para poder tener la más mínima posibilidad con ella?

Así nació Fred Flarsky, un impenitente periodista estilo “gonzo” de firmes convicciones, que todavía intenta dejar huella en esta época de medios corporativos. “Veía a Flarsky como un tipo que se va acercando a la mediana edad, cuya carrera como periodista está a punto de morir y se encuentra en muchos sentidos a la deriva”, describe Sterling. “Y entonces me pregunté: ¿quién sería la mujer más inolvidable y poderosa por la que Fred Flarsky podría interesarse?”.

Eso a su vez llevó a la creación de Charlotte Field, la llama que Fred ha sido incapaz de extinguir desde su infancia: su niñera absolutamente inalcanzable, quien, desde el instante en que la conoció, le sirvió de inspiración... y parecía a años luz fuera de su alcance. Como Flarsky esperaba, la maravillosa Charlotte acabaría convirtiéndose en una de las mujeres más impresionantes e influyentes del mundo, mientras él se ha dedicado a sacar trapos sucios para la publicación local Brooklyn Advocate.

Cuando se encuentran casualmente después de muchos años, justo cuando Flarsky acaba de perder su trabajo en un último intento de plantarse ante una absorción corporativa, Flarsky no se hace ninguna ilusión. En vez de eso, es Charlotte quien se siente fascinada por ese recuerdo de su pasado gratamente sincero, lo que la mueve a ofrecerle a Flarsky un trabajo en periodo de prueba escribiendo discursos para ella.

A primera vista, la sofisticación intercontinental de Charlotte no podría suponer un mayor contraste con la torpeza y la franqueza descarada de Flarsky. “Charlotte es glamurosa, poderosa y todo lo que no es Flarsky”, comenta riendo Sterling. “Flarsky nunca daría por hecho que podría estar con una mujer así”. Pero hay cosas en las que conectan desde el principio. “Flarsky tiene un sentido muy marcado de la moralidad, aunque vaya en su propia contra. Charlotte también tiene principios muy firmes, aunque sea pragmática y cauta con ellos, al saber cómo se tiene que jugar el juego”, explica Sterling. “Parte de la gracia de su relación es que, a medida que avanza, Fred empieza a sentirse más cómodo con el hecho de que alguien se preocupe por él, mientras que Charlotte se relaja bastante, hasta el extremo de estar a punto de meterse en problemas”.

Cuando Charlotte empieza a subir en los sondeos, tienen que lidiar con las consecuencias del vínculo cada vez más estrecho que se está creando entre ellos. Mientras Charlotte se ve sometida al acoso de la prensa por su posible relación con el primer ministro canadiense, que está soltero, intenta mantener su aventura en secreto, pero se da cuenta de que no podrá seguir así mucho tiempo bajo el escrutinio de los medios. “Al principio, la historia pasa por unos momentos divertidos mientras intentan descubrir cómo escabullirse para mantener en secreto su relación”, comenta Sterling. “Pero, en última instancia, tienen que decidir lo importante que es realmente eso que tienen. ¿Están dispuestos a jugarse las posibilidades de Charlotte en las elecciones o jugarse cosas más importantes todavía en lo que se refiere al impacto duradero que podría tener ella en el mundo?”.

Esta insólita situación, en la que hay tantísimo en juego por la felicidad personal de una pareja improbable, atrajo al momento a Seth Rogen y a sus socios en la producción de Point Grey Pictures, Evan Goldberg y James Weaver.

Point Grey Pictures debutó en la gran pantalla con la alabada “50/50”, y después obtendría éxitos como las películas de “Malditos vecinos”, “The Interview (Una loca entrevista)”, “La fiesta de las salchichas” y “#SexPact”. Pero la productora no había hecho nada de la escala, el refinamiento y la mezcla de comedia y romance que CASI IMPOSIBLE exigiría. La idea de ampliar su comedia a escala global planteaba un reto estimulante. “Nunca nos habíamos metido en este mundo y eso resultaba emocionante”, comenta Goldberg. “Parecía muy divertido que, en mitad de unas negociaciones internacionales, te encontraras de pronto con una clásica situación de una extraña pareja”.

Fue Weaver, que por aquel entonces todavía era el ayudante personal de Rogen, antes de ir ascendiendo hasta convertirse en presidente de Point Grey, el primero que se quedó prendado del guion de Sterling justo después de que la productora hubiera asegurado “50/50”. Desde el primer momento, vio una oportunidad para que Rogen aportara eso que se le da tan bien a una historia con temas más amplios y un gran corazón. “Me parecía que esta historia podía ser una versión muy moderna e hilarante del tipo de películas románticas de la vieja escuela que siempre nos han encantado a Seth, a Evan y a mí, y sería algo completamente distinto a lo que la gente espera de nosotros”, explica Weaver. “También me parecía que Fred y Charlotte tenían una cierta faceta a lo ‘La bella y la bestia’ con mucho potencial para el humor. Por un lado, tenemos a una mujer que intenta averiguar cómo puede dar lo máximo de sí misma a todo el mundo, y por otro a Fred, que parece que no puede evitar ponerse a sí mismo la zancadilla”.

Con un contrapunto tan cosmopolita como Charlotte, Weaver estaba convencido de que la imagen de tipo corriente de Rogen serviría para darle un giro a la forma de contar la historia. “Puedes ser mucho más subversivo y disparatado cuando haces que la comedia se centre en algo creíble”, observa. “Y viceversa. Así que, incluso cuando ves a Seth caerse por un tramo de escaleras de ese modo tan inimitablemente divertido, en ese mismo momento, también puedes ver a Fred volviendo a conectar con esa chica por la que estaba coladito en su infancia, además de asumir en quién se ha convertido”.

Lo verdaderamente extraña que resulta esta pareja empezó a cristalizarse cuando Theron se embarcó en el proyecto para interpretar a Charlotte, además de incorporarse al equipo como productora directamente involucrada en todo el proceso a través de su compañía Denver & Delilah. Asimismo, trajo consigo a los productores de Denver & Delilah A.J. Dix y Beth Kono, que aportaron al proyecto su experiencia en títulos como el thriller de espionaje “Atómica” y el drama de Jason Reitman “Tully”.

El equipo emprendió entonces la búsqueda de un director que fuera capaz de combinar a Rogen y Theron, política y batacazos, relaciones personales incómodas y relaciones internacionales inteligentes con un humor cálido y desenfrenado. Point Grey no podía evitar pensar en Jonathan Levine, que ya había dirigido para ellos “50/50”. “’50/50’ tenía que mantener un equilibrio entre emoción y humor, y eso era exactamente lo que necesitábamos para CASI IMPOSIBLE”, explica Rogen. “Pese a que CASI IMPOSIBLE no podía ambientarse en un mundo más diferente, el hecho de que supiéramos que Jon podía mezclar seriedad con ligereza, algo muy difícil de hacer, era muy importante. También había hecho ‘Memorias de un zombie adolescente’, una película en la que una chica se enamora de un zombi, y la cosa funciona, lo que es una locura. Así que nos parecía el tipo perfecto para esto”.

Goldberg agrega: “Jon también es un caso raro de un director sin ego. Lo único que le preocupa es que la película sea buena, y no le importa realmente de quién sean las ideas que se utilicen, mientras sean ideas alucinantes”.

Al haber disfrutado siempre con el humor con una vuelta de tuerca, Levine se sintió atraído por los elementos de la película que se saltaban las convenciones de género: la ambientación internacional y la química entre Rogen y Theron. “Lo que me interesaba era trabajar con dos actores tan versátiles de los que no se te ocurriría pensar que tuvieran una química tan increíble. Era una oportunidad de hacer una comedia con mucho sentimiento y con la escala de una aventura mundial”.

A Levine le encantó en especial que la película girara en torno a una mujer que se encontraba en lo más alto de la estructura de poder. “Charlotte me entusiasmaba porque veía su personaje como una oportunidad increíble de explorar no solo cómo era una mujer que ha logrado llegar tan alto en el mundo de la política, sino también lo que una mujer tiene que afrontar cuando intenta ser la mejor versión de sí misma. ¿Cuáles son los compromisos que está dispuesta a asumir y los que no?”.

 

El director prosigue: “Cualquiera que intente mantenerse fiel a las cosas que le importaban de joven se identificará con la historia de Charlotte. Siempre me estoy preguntando cosas como: ‘¿Se alegraría mi joven yo de la decisión que he tomado? ¿Estoy siendo fiel a esa persona?’. Eso es en última instancia lo que Fred y Charlotte despiertan el uno en el otro”.

 

Aunque el telón de fondo de la película refleja el mundo de la política tal como lo conocemos hoy día —polémico, despiadado, movido por la fama, saturado por los medios— Levine señala que CASI IMPOSIBLE no es una comedia política. “Para nosotros, el mundo de la política es un telón de fondo divertido y oportuno”, aporta Levine. “La trayectoria emocional de Charlotte y Fred siempre fue lo prioritario. Pero contar con una historia que discurre por todo el mundo y entre gente poderosa parecía una oportunidad de hacer algo diferente con la comedia. Nos propusimos hacer la película increíblemente divertida, pero también sentida, con un eje central emocional con el que todo el mundo se puede identificar”.

 

 

Rogen sobre Fred Flarsky

 

Puede que no sea el primer ministro canadiense, pero no los hay mucho más rectos, justos, ni entregados al periodismo sin tapujos que Fred Flarsky. Es solo que Fred también parece haber dominado el arte de ser su propio peor enemigo, que a menudo llega demasiado lejos o se pone a sí mismo la zancadilla cuando intenta hacer lo correcto. Estas contradicciones, por momentos conmovedoras y por momentos desternillantes, resultaron muy divertidas de explorar para Rogen, y le permitieron llevar su particular estilo de absurdidad sincera a un nuevo terreno, más romántico.

 

“Fred es un individuo muy idealista que no ha sido nunca capaz de convertirse en la persona que esperaba ser”, explica Rogen. “Creo que Fred se describiría a sí mismo como un periodista de firmes principios, pero también sumamente incomprendido, que no ha obtenido realmente el reconocimiento por los riesgos que asume y el trabajo que realiza. Pero también es una especie de desastre autodestructivo que no cree en su propia valía”.

 

Eso empieza a cambiar por fin una vez que Flarsky se pone a trabajar para Charlotte Field, y se encuentra teniendo que afrontar la descabellada idea de que la secretaria de Estado parece estar enamorándose de él, un rebelde de Brooklyn cuya idea de vestir de etiqueta es añadir una gorra de béisbol a su cazadora. Cuando Fred descubre que puede hacer feliz a Charlotte, su concepto personal de lo que es la felicidad evoluciona. “Fred reconoce que Charlotte es realmente una gran líder, así que se vuelve muy satisfactorio para él aprender a apoyarla en esa faceta”, explica Rogen. “Le da la oportunidad de dejar de lado su propio ego y darse cuenta de que no todo tiene que girar en torno a él y a sus cosas. Aprende a disfrutar apoyando a otra persona, lo que es algo completamente nuevo para él”.

 

Y mientras Charlotte cambia a Fred, Fred pretende ayudar a Charlotte a cambiar el mundo. Al no haberse recuperado nunca por completo del pleno impacto de su idealismo juvenil cuando era su niñera, Fred no puede evitar recordarle a Charlotte lo enérgica e inquebrantable que era ella entonces. “Fred es capaz de reavivar la chispa que impulsó a Charlotte a meterse en política en primer lugar”, prosigue Rogen. “Le recuerda todos esos sólidos ideales que se fueron diluyendo con los años. Fred siempre ha sido un gran defensor de mantenerse firme y hacer lo que crees que es correcto. Naturalmente, puede resultar excesivamente entusiasta en ese aspecto cuando se refiere a su propia vida, pero Charlotte se lo toma a pecho a su propia manera pragmática”.

 

Rogen recuerda que desde los primeros ensayos hubo un estremecimiento de energía entre Theron y él. “Siempre supimos que necesitábamos a alguien con verdadera presencia para interpretar a Charlotte, alguien que pudiera llegar más lejos de lo que cabe esperar de un personaje de una comedia tradicional para adultos y crear algo más humano, real y matizado. Charlize aportó todo eso, y además es increíblemente graciosa”, asegura.

Para Rogen, CASI IMPOSIBLE también era una oportunidad de insuflar nueva vida a la clase de comedias encantadoras y emotivas que sirvieron para despertar su pasión por el cine, mezclando la sensibilidad del siglo XXI con relevancia. “De joven, la verdad es que me encantaban las películas como ‘Cuando Harry encontró a Sally’ y ‘Pretty Woman’”, admite. “Me encantaba lo divertidas que eran, lo emocionalmente gratificantes que resultaban y lo ideales que eran las relaciones que mostraban. Así que siempre me había interesado mucho hacer una película que ofreciera algo similar: que fuera tan graciosa como cualquiera de nuestras restantes películas, pero con una sólida historia romántica que reflejara nuestro mundo tal como es en la actualidad”.

 

 

Theron sobre Charlotte Field

 

Si Fred Flarsky no ha conseguido tener nunca el impacto que esperaba en el mundo, o ni siquiera en Brooklyn, Charlotte Field ha logrado alcanzar las cotas más altas en la escena internacional y ahora tiene una oportunidad, por ínfima que sea, de dirigir todo el país según su visión. Lo ha hecho todo, y tiene una enorme habilidad para mantenerlo todo bajo control... aunque tal vez tenga demasiada habilidad, que podría ser por lo que no logra sacarse de la cabeza a su vecino de la infancia, Flarsky, desde el momento en que vuelve a irrumpir literalmente en su vida.

Para Theron, que ha interpretado a personajes inolvidables, que van desde la asesina en serie Aileen Wuornos en “Monster”, por la que ganó el Óscar a la “mejor actriz”, a Furiosa, la fiera heroína de “Mad Max: Furia en la carretera”, parte del atractivo de Charlotte era interpretar un papel que refleja un momento en la actualidad en el que el poder de las mujeres en el mundo nunca ha sido mayor.

 

“Para mí, la oportunidad de interpretar a un personaje como Charlotte, que no se limita a dejar de lado sus ambiciones por un hombre, era emocionante”, comenta Theron. “Charlotte es una mujer de estos tiempos que corren, y se encuentra sumida en un dilema que muchas mujeres tienen que afrontar: compaginar trabajo, ideales y vida personal. Creo que por eso acabas en última instancia deseando que todo les vaya bien a Fred y a ella, porque no lo tienen nada fácil y se ven obligados a tomar algunas decisiones personales muy duras, me refiero más allá de ‘¿deberíamos probar el éxtasis?’”.

 

Theron comprende por qué Charlotte podría enamorarse de Fred en medio de la época más seria e intensa de su ya de por sí seria e intensa vida. “Charlotte siempre ha sido muy resuelta, incluso de niña, y siempre ha querido hacer cosas importantes y lograr cambios importantes en el mundo”, apunta. “Cuando la vemos por primera vez en la película, parece que todo le está saliendo exactamente como siempre había querido, pero ha pagado un precio. Ha perdido un poco de lo que verdaderamente le importaba para poder triunfar. Y creo que por eso Fred es tan importante para ella. La ayuda a tomar conciencia de todas esas cosas en las que solía creer... y en las que todavía cree de verdad”.

La actriz agrega: “Fred es sumamente errático, pero muy sincero, es un estupendo personaje cómico. Y tuve una excelente experiencia con Seth. Entiende la importancia de la historia como nadie, pero también entiende que a la comedia hay que dejarle espacio para desarrollarse y que se produzca de manera natural”.

 

Levine quedó impresionado con la vida y la alegría —y también con la energía disparatada— que Theron aportó a Charlotte. “Todos sabemos que Charlize es una gran actriz. Lo que no sabía es que tuviera tanto talento para la comedia física”, admite.

 

En una de las escenas favoritas de Levine con Theron, Charlotte tiene que ocuparse de una importante crisis internacional mientras intenta que se le pase un colocón psicodélico que se ha cogido con Fred. “Los movimientos del cuerpo que se le ocurrieron a Charlize en ese momento son graciosísimos, fue una revelación”, afirma el director. “La forma que tuvo de amplificar el humor, poniéndose al nivel de Seth, a la vez que aportaba numerosos matices a su personaje, fue asombrosa”.

 

Para Evan Goldberg, una de sus escenas preferidas es cuando Theron pasa de bailar elegantemente con el primer ministro canadiense delante de las cámaras de noticias de todo el mundo a tontear con Fred en un armario de utensilios. “Es un momento en el que su relación empieza a dar la sensación de ser algo real”, comenta Goldberg. “El momento tenía que conseguir un equilibrio en el que creas que Charlize está ahí haciendo una labor muy importante, solo para desaparecer y pasar a un momento privado y divertido, que podrían ser dos críos de un instituto que se escabullen durante una clase detrás de los contenedores de basura para enrollarse”.

 

James Weaver concluye: “Charlize tiene una manera de resultar muy cercana y entrañable, incluso a la vez que hace que te mueras de risa. No es nada fácil de conseguir cuando interpretas a alguien con las responsabilidades de una secretaria de Estado, que también tiene que ser increíblemente inteligente y refinada, pero es la forma que tiene de hacerte creer que es una persona de verdad lo que hace que su interpretación funcione”.

 

Los actores de reparto

 

Fred y Charlotte están rodeados de todo un elenco de personajes divertidos de sus respectivos mundos dispares. Entre ellos se encuentra el mejor amigo de Fred de toda la vida, Lance, que nunca lo ha decepcionado; por muchos líos en que se metan. Desde el momento en que Fred se reencuentra con Charlotte, Lance está ahí, convenciéndolo de que es lo bastante bueno para intentar conseguir lo imposible. Se encarga de interpretar el papel O’Shea Jackson Jr., un actor y rapero (con el nombre artístico OMG) especialmente conocido por interpretar a su verdadero padre, Ice Cube, en “Straight Outta Compton”.

 

“O’Shea era alguien que descubrimos que podía seguirle perfectamente el ritmo a Seth cuando se ponía a improvisar”, comenta Levine. “Desde el primer día en que se juntaron Seth y él, tenían una energía increíble. Era una pareja que parecía natural, graciosa y como si realmente fueran amigos íntimos desde hace tiempo, pese a que se acabaran de conocer”.

Este era un tipo de papel distinto para Jackson, haciendo del personaje serio frente al estilo de comedia tan particularmente humano de Rogen. Sintió desde el primer instante una afinidad por la actitud incansablemente positiva de Lance. “Lance es un emprendedor del sector tecnológico, un hombre hecho a sí mismo, que es superentusiasta con respecto a todo, pero es exageradamente entusiasta en lo que se refiere a apoyar a Fred. Fred siempre cuenta con el apoyo de Lance. Necesite lo que necesite, cuenta conmigo”, explica Jackson.

 

Lance es quien anima a Fred a aceptar la idea de que él también merece amor, algo que nunca ha creído por completo. “Lance cree que primero tienes que quererte a ti mismo y luego tienes que dar un paso al frente y hacer algo al respecto”, comenta Jackson. “Cree que, si Fred se demuestra a sí mismo que es digno del amor de Charlotte Field, desarrollará la clase de potencial que siempre ha estado en él desde el principio”.

Jackson disfrutó especialmente con la oportunidad de improvisar frente a los instintos cómicos de Rogen y dice que el reparto completo fue lo que hizo de esta película una experiencia tan insólita. “Todo el mundo le daba su propio toque especial a la mezcla, que es lo que permite obtener semejante resultado”, resume. “Nos lo pasamos muy bien todos juntos y creo que eso se puede notar en la sensación que transmite la película”.

 

Charlotte cuenta con una plantilla muy leal, y nadie está más dedicada a ella que su rabiosamente meticulosa jefa de gabinete, Maggie, cuyo trabajo consiste en resolver todos los problemas mucho antes de que surjan. Naturalmente, las consumadas habilidades de Maggie detectan el problema que supone Fred Flarsky desde el mismo instante en que Charlotte decide contratarlo. Se encarga de encarnar al personaje June Diane Raphael, estrella de la serie “Grace and Frankie”.

Theron adoraba tanto a Maggie como la interpretación que hacía Raphael de ella. “Me gusta mucho la forma en que el guion refleja la verdadera dinámica de trabajo entre dos mujeres en puestos de poder que solo quieren lo mejor la una para la otra”, opina. “June es increíblemente graciosa, pero siempre lo hacía con cariño y me apoyó en todo momento”.

 

Levine agrega: “June aportó su propio estilo de humor socarrón. Bordó tanto la rivalidad con Fred como la camaradería con Charlotte, que resultaban clave para la comedia”.

 

Raphael explica que basó el personaje no solo en un jefe de gabinete político real que conoció mientras se preparaba para el rodaje, sino en el círculo de ayudantes de Hollywood que ha visto llevando las vidas de la gente de manera similar a como un gerente dirige una empresa. “He visto a personas de esas que tienen agendas tan complicadas que necesitan contar con todo un equipo de ayudantes que controlen quién accede a ellas”, describe. “He notado que esos ayudantes tienen un tipo de energía muy concreto, una confianza y un poder que provienen de saber que nadie puede acceder a esa persona famosa sin pasar antes por ellos. Maggie sabe que, aunque ella no sea un personaje público, es crucial para el éxito de la secretaria de Estado, y eso le encanta”.

Como protectora de Charlotte, Maggie se opone firmemente a Flarsky, primero para que le escriba discursos, pero luego aún más como posible pareja de Charlotte, ya que no encaja ni por lo más remoto con la visión que tenía Maggie del futuro de Charlotte. “Por qué Charlotte contrata a Flarsky, y por qué se queda él en la campaña, resulta un absoluto misterio para Maggie”, comenta riendo Raphael. “Pero, aunque no lo entienda, tiene que intentar evitar que eso dé al traste con el futuro de Charlotte”.

 

En estrecha colaboración con Maggie encontramos a Tom, ayudante personal de Charlotte, ese puesto de trabajo indefinible de Washington D.C. que es en parte ayuda de cámara, en parte apoyo emocional y en parte intermediario social. Se ocupa de interpretarlo Ravi Patel, una estrella emergente a la que se ha podido ver en “Transformers”, la serie “Master of None” y el documental que codirigió, “Meet the Patels”.

A Patel le encantó tener la oportunidad de explorar el mundo cargado de tensión de los agentes políticos. “Resulta bastante divertido fingir que trabajas para alguien de la Casa Blanca”, admite riendo. “Aunque no es un trabajo sencillo. Cuando eres ayudante personal, no dejas de encontrarte problemas. Tienes que tratar de anticiparte a lo que vaya a hacer falta antes de que haga falta. Así que Tom es un tipo que trabaja muy duro y sin parar”.

 

Durante el rodaje, Patel se inspiró viendo a Rogen en acción. “Seth posee una especie de musicalidad en su forma de trabajar, todo lo que hace tiene un cierto ritmo”, observa Patel. “Pero también es un tipo muy agradable, está siempre bromeando, lo que hace que resulte divertido”.

 

El jefe de Charlotte es nada menos que el presidente de los Estados Unidos, aunque el cargo de comandante en jefe le venga grande y el presidente Chambers lo sepa. Se trata de un antiguo actor que interpretó a un popular presidente en televisión antes de ser elegido para el cargo real y lo que principalmente espera de su presidencia es que le valga para alcanzar su verdadera ambición: dar el salto al cine. Interpreta el satíricamente travieso papel el ganador del Emmy y nominado al Globo de Oro Bob Odenkirk (“Better Call Saul”), conocido por dotar de un irónico ingenio a sus papeles dramáticos y de una agudeza psicológica a sus papeles cómicos.

 

“Bob es un maestro interpretando a tipos encantadores pero calculadores. Sus orígenes están en la comedia, pero también posee un gran talento para los papeles dramáticos. Encajaba perfectamente con el papel”, opina Levine.

 

Odenkirk no se pudo resistir al guion de CASI IMPOSIBLE. “Era muy divertido de leer, tenía algo que decir y tenía un nivel de complejidad que muchas comedias no parecen capaces de alcanzar. Me gusta que, en esencia, trate sobre lograr ser la mejor versión de uno mismo que se pueda ser”, comenta. “La película me sorprendió por la gran humanidad y todo el sentimiento que fue capaz de mantener a la vez que conseguía ser en todo momento divertida”.

Además, vio en el presidente Chambers la oportunidad de despacharse a gusto con un personaje narcisista que se dedica básicamente a hacer sin ganas su trabajo de presidente de los Estados Unidos. “Chambers es un perfecto cabeza de chorlito”, comenta riendo Odenkirk, “y un mentecato, pero tiene pinta de presidente, y así es como acabó siendo elegido. En este papel tengo oportunidad de comportarme como un completo idiota y me encantó. Ser un payaso egoísta, superficial y sobón puede ser divertidísimo”.

 

Charlotte sorprende a Chambers cuando empieza a dominar los titulares de las noticias. “La verdad es que no se ha fijado mucho en lo lista que es Charlotte”, señala Odenkirk. “Es mucho más inteligente que él, pero él no se ha dado ni cuenta. En su mundo, todos están para ayudarle a progresar, así es como ve él las cosas”.

Como mujer soltera en una posición de mucho poder, Charlotte despierta especialmente la fascinación de los medios con sus interacciones con el también soltero y experto en flirtear primer ministro canadiense. Se encarga de sacarle el máximo partido al papel el ganador del Globo de Oro y el Emmy Alexander Skarsgård (“Big Little Lies”). “Nos lo pasamos muy bien con Alexander”, asegura Levine. “Las escenas con él podían cambiar sobre la marcha porque su personaje ofrecía muchas posibilidades para el humor. Por ejemplo, la escena en la que está comiendo ostras con Charlize prácticamente se inventó en el momento. Les hicimos improvisar a partir de la idea de que estaban en una cita, pero él es en realidad un completo robot político fabricado a partir de los sondeos, y Alexander lo entendió perfectamente y se metió de lleno”.

 

El reparto estelar se completa con Andy Serkis, famoso por sus habilidades casi alquímicas para dar vida a personajes recreados digitalmente, como Gollum en la trilogía de El señor de los anillos y César en la saga de El planeta de los simios. En CASI IMPOSIBLE, aparece con maquillaje prostético y totalmente irreconocible en el papel del magnate de los medios Parker Wembley, que acaba teniendo un papel oscuro en las carreras tanto de Fred como de Charlotte. “Nadie le dijo a Andy: ‘Queremos que aguantes 17 horas diarias de maquillaje para esta película’. Se lo impuso él solito”, bromea Rogen. “Pero Andy tenía un punto de vista muy claro sobre el aspecto que debía tener el personaje y ofreció una interpretación increíble”.

 

Serkis iba tan de incógnito que Levine ni siquiera se enteró de quién era la primera vez que lo vio en el set de rodaje. “Ya llevábamos dos semanas rodando cuando un día alzo la vista y pienso: ‘Oh, están haciendo una prueba de peluquería y maquillaje. ¿Quién es ese tipo?’. No tenía ni idea, pero era Serkis con un maquillaje alucinante. Me encanta que estuviera tan entregado que sintiera que tenía que hacer eso”.

 

Desplazándose por el mundo

 

CASI IMPOSIBLE es la rara comedia moderna que viaja a los lugares más de actualidad del mundo, pasando de Nueva York y Washington D.C. a Francia, Suecia, Argentina, Japón y las Filipinas... y de cenas de estado formales a golpes de estado explosivos. Los retos creativos de una comedia con tantas localizaciones y piezas en movimiento no sirvieron más que para hacerla más interesante para el equipo responsable del proyecto. “La historia tiene una escala y unas dimensiones que no solo son muy divertidas para una comedia, sino que también la diferencia de otras películas que hemos hecho”, señala Weaver.

 

Para dar vida a todo eso, y conseguir que la comedia se desarrollara en entornos tan sofisticados, Levine colaboró con un versátil equipo encabezado por el director de fotografía Yves Bélanger, que ha filmado dramas tan alabados como “Dallas Buyers Club” y “Brooklyn”, así como las galardonadas series de televisión “Big Little Lies” y “Heridas abiertas (Sharp Objects)”, la diseñadora de producción Kalina Ivanov, entre cuyos trabajos figuran “Wonder” y la ganadora del Óscar “Pequeña Miss Sunshine”, y la diseñadora de vestuario Mary Vogt, que ha diseñado recientemente el gran éxito de taquilla “Crazy Rich Asians (Locamente millonarios)”.

 

Bélanger dotó al proyecto de un aspecto cálido, natural y cinematográfico que, como esperaba el equipo responsable de la película, se contradice con el humor disparatado de la historia. “Cuando vimos ‘Big Little Lies’, nos pareció que Yves había creado un aspecto muy interesante que podía funcionar para esta película”, recuerda Weaver. “Creó un estilo visual no cómico, totalmente diferente, que centra la atención en los personajes”.

 

Ivanov también tenía una visión muy clara. Desde el principio, optó por una gama de rojos, blancos y azules para afirmar los temas del período electoral y las crecientes emociones, mientras la relación de Fred y Charlotte pasa de estar fría a estar al rojo vivo. Con los casi 100 sets y localizaciones diferentes que hubo que crear, Ivanov se encontró con mucho trabajo por delante, y empleó la cosmopolita ciudad de Montreal como base para recrear diversas ciudades de todo el mundo.

 

Aun así, el objetivo subyacente de tanto esfuerzo era que no se notara el mismo. “En una película como esta, no quieres que tu diseño sea gracioso”, señala. “Lo que quieres es que los personajes y las relaciones sean lo verdaderamente gracioso. Siempre he creído eso en una comedia, el diseño debería hacer en cierto sentido las veces de personaje serio”.

 

Aunque evitó en todo momento llamar demasiado la atención sobre los entornos, Ivanov se divirtió con la infinidad de escenarios que tuvo que recrear, entre ellos uno de los lugares más llamativos de los Estados Unidos: el Despacho Oval. El equipo de diseño logró hacerse con un set que se había utilizado anteriormente en las películas de X-Men y era justo lo que necesitaban. “Como el presidente Chambers es un antiguo actor que protagonizó una serie de televisión sobre la Casa Blanca, pensamos que su versión del Despacho Oval debería inspirarse en la televisión”, explica Ivanov. “Así que le pusimos un televisor en lugar del famoso retrato de la pared y un escritorio que no era el escritorio Resolute [N. del T.: El escritorio Resolute es el escritorio elegido con más frecuencia por los presidentes de EE. UU. para utilizar en el Despacho Oval (https://en.wikipedia.org/wiki/Resolute_desk, https://es.wikipedia.org/wiki/Despacho_Oval#El_Escritorio_Resolute)], porque no es un presidente serio. En nuestra versión del Despacho Oval, exageramos todos los elementos que exageraría una serie de televisión”.

A la hora de transformar un 747 en el Air Force 2, que se convierte en el segundo hogar de Charlotte, Fred y el personal de Charlotte, la diseñadora consultó con un antiguo ayudante del secretario de Estado John Kerry. “Queríamos que el set estuviera basado en la realidad y nos ofreció algunos detalles estupendos”, recuerda.

 

Aunque el set preferido de Ivanov tal vez sea el de la fiesta en la que Fred tiene su fatídico encuentro con Charlotte después de muchos años, antes de casi echarlo todo a perder con un percance. “Era un diseño enorme y alucinante, pero complicado, porque tenías que dejar espacio para una escena arriesgada en mitad de una fiesta moderna con una actuación de Boyz II Men”, plantea Ivanov.

 

Para el vestuario, el quid de la cuestión estaba en el contraste, con Fred y su característica cazadora de tono pastel y pantalones de ciclista, Lance con trajes de diseño elegantes y Charlotte con la ropa fina y lujosa propia de una de las mujeres más poderosas del mundo. Vogt y Rogen colaboraron estrechamente en el aspecto típico de Flarsky, aunque dicho aspecto, como el propio Fred, se ve obligado a evolucionar cuando empieza a trabajar para Charlotte.

“A Mary y Seth se les ocurrió una imagen muy sólida para Fred, un aspecto ridículo que hace que te des cuenta de que, por inteligente que sea, nunca ha conseguido evitar hacerse a sí mismo la zancadilla”, aporta Weaver.

 

Cuando Fred se da cuenta de que su estilo informal no le va a servir en los círculos diplomáticos, tiene problemas para cambiarlo. En su primera gran fiesta con gente VIP en Suecia, luce un conjunto especialmente inesperado siguiendo un mal consejo. “Ese conjunto es un auténtico traje tradicional sueco”, comenta Vogt, “pero en cuanto Seth se lo puso, nos partimos todos de risa, así que sabíamos que iba a funcionar para la escena”.

Para el aspecto de Field, Vogt estudió a todo un panteón de mujeres poderosas. “Estudié, entre otras, a la reina Sofía de Grecia y Dinamarca, la reina Noor de Jordania y la reina Letizia de España, que tienen todas una imagen moderna fabulosa. Kate Middleton (duquesa de Cambridge) fue otra influencia, como alguien que viste muy a la moda y es muy respetada. Naturalmente, al tratarse de una candidata estadounidense, pensamos que no podíamos utilizar demasiada alta costura ni marcas de diseño, pero Charlize y yo hablamos de cómo Charlotte podría tener su propia versión moderna de una imagen muy clásica”.

 

Vogt señala que Theron se implicó mucho en todos los aspectos del vestuario de su personaje. “Charlize llegó con una idea muy clara de la elegancia femenina de Charlotte. Quería que su ropa pareciera de confección, pero no muy marcada, como una Katherine Hepburn moderna. Intentamos conseguir ese efecto con los tejidos y cortes que elegimos, como con sus trajes de gabardina. Pero, a medida que Charlotte intima con Fred, se relaja, y su aspecto se vuelve menos estructurado”.

La música también desempeña un papel importante para hacer que Fred y Charlotte acaben juntos, ya que su mutua nostalgia por el grupo de R&B de los años 90 responsable de múltiples éxitos Boyz II Men contribuye a unirlos. El equipo responsable del proyecto quedó absolutamente encantado de poder contar para la película con la formación actual del grupo que batió numerosos récords. “Conseguir a Boyz II Men fue todo un logro”, asegura Levine. “El día en que actuaron fue uno de mis preferidos de cuantos he pasado en un set de rodaje. Y funcionó muy bien para crear un punto de interés común de cultura popular para Fred y Charlotte”.

 

Desde las interpretaciones, a la imagen o la música, esos intereses comunes tan sumamente insólitos, pero cada vez más amplios, fueron siempre el quid de la película. Levine resume: “Espero que lo que los espectadores tengan ocasión de sentir es parte de esa emoción, adrenalina y sensación de descubrimiento que hay al empezar una relación que nunca imaginabas que pudiera suceder. En el centro de todo eso se hallan Seth y Charlize, descubriendo las formas más asombrosas de crear una conexión que resulta a la vez absurda, íntima y real”.