ESTRENO 17 DE ENERO

DERECHOS DEL HOMBRE, de Juan Rodrigáñez

DERECHOS DEL HOMBRE, segundo largometraje de Juan Rodrigáñez después de EL COMPLEJO DE DINERO (que optó a mejor ópera prima en la Berlinale de 2015 y obtuvo una Biznaga de Plata a la mejor dirección en el Festival de Cine Español de Málaga de aquel año) llegará a los cines el 17 de enero.

Estrenada en en el Festival de Gijón e internacionalmente en el FIDMarseille, Derechos del hombre ha participado en festivales como Cinespaña de Toulouse donde recibió una mención de honor a mejor nuevo realizador). 
 

La película narra el intento de una troupe circense por lograr estrenar su nuevo espectáculo en un pequeño pueblo de la provincia de Valladolid. A través de una revisión contemporánea de personajes arquetípicos del mundo del circo (el empresario-maestro de ceremonias, la pitonisa, la mujer barbuda, el imitador, etc), se identifica con la dimensión utópica del arte que sus protagonistas encarnan. La troupe del “Gran Circo Indómito”, interpretada por seis artistas provenientes de las artes escénicas, sueña con una manera nueva de hacer circo (o cine) sin parecer tenerle miedo a la inexistencia de un público capaz de apreciar sus esfuerzos. Equivocadamente o no, el “Gran Circo Indómito” tiene una gran fe en sus propias fuerzas y en su nuevo espectáculo, cuyo título comparten con la película.

 

Al realizar este gesto cinematográfico, Derechos del hombre busca situarse al mismo nivel que su tema y sus personajes, asumiendo la imposibilidad de filmar lo que todavía no existe pero sabiendo, sin embargo, que sí es posible filmar aquello que lo podría hacer posible: los cuerpos y palabras de los performers en la dura y vaciada tierra castellana sobre la que han instalado su carpa. Esta dimensión utópica y libertaria que comparten la película y sus protagonistas se muestra a través de una sensibilidad cinematográfica que ha sido relacionada con las imágenes de Fellini y Bergman (en La Strada y en Sonrisas de una noche de verano, respectivamente). Una cuidada fotografía en película de 16mm confirma su filiación genuinamente cinematográfica.

En el marco del estreno, Cineteca Madrid va a dedicar un foco a Juan Rodrigáñez en el que se mostrará su obra cinematográfica al completo y se estrenará Museo de los erizos (18 de enero), una obra en vivo en la que se combinarán proyecciones cinematográficas con trabajo escénico. Esta especial relación del cine de Rodrigáñez con el arte escénico y performativo también es puesta de relieve por el Museo Reina Sofia que programará Derechos del Hombre acompañando al estreno absoluto de la nueva película de Isidoro Valcárcel Medina, Una Conversación Circunstancial (9 y 11 de enero).
 

Derechos del hombre vs El Complejo de dinero

En 2013, Rodrigáñez reunió a un equipo de diez personas en una aislada finca de Extremadura para grabar su ópera prima, Der Geldkomplex (El complejo de dinero). Dos miembros de ese grupo eran técnicos -fotógrafo y sonidista- y el resto profesionales procedían de las artes escénicas: danza, performance, escenografía, teatro y música. Cuatro años después, el mismo equipo (Lola Rubio, Katrin Memmer, Gianfranco Poddighe, Eduard Mont de Palol, Rafael Lamata, Jorge Dutor) se vuelve a encontrar en San Román de Hornija, un pequeño pueblo de la provincia de Valladolid, para crear Derechos del hombre, una película cuyos personajes tratarán de romper con el aislamiento al que estaban sometidos en Der Geldkomplex (El complejo de dinero).

 

En Derechos del hombre el punto de partida se limitó a 35 latas de película de 16 mm., un par de baúles de vestuario y una carpa de circo montada en las eras del pueblo. Partiendo de dos dispositivos tan diferentes ambos proyectos comparten algo esencial: la película deberá ser encontrada, si hay suerte, durante el propio rodaje. Esta metodología deriva del deseo de descubrir lo desconocido y presentar una obra cinematográfica capaz de ofrecer una idea de libertad. En lugar de la puesta en escena de una forma pensada previamente, el trabajo es concebido como investigación y experimentación. Esto implica que cuando se descubre la película que teníamos que hacer, llega el momento de recoger el material y volver a casa. 

Han dicho de DERECHOS DEL HOMBRE

 

“En la asombrosa Derechos del hombre, Rodrigáñez tiene una comprensión intuitiva de cuándo mover su cámara y cuándo dejar que los actores se muevan dentro de planos fijos, lo que ofrece como resultado muchas imágenes de extraordinario brillo y profundidad” FILMCOMMENT (Christopher Small)

 

“Rodrigáñez abraza calurosamente la absurda y tortuosa diversión que supone hacer arte y al hacerlo ofrece un retrato encantador de un conjunto de bufones sinceros” MUBI (Carmine Grimaldi)