Cartelera

CRÍTICA DE CINE

El Reflejo de Sibyl: Grietas en el espejo

Justine Triet (La batalle de Solférino, Los casos de Victoria) dirige esta cinta, protagonizada por VIrginie Efira (El gran baño, Colmillo blanco), Adèle Exarchopoulos (The White Crow, El fiel) y Gaspard Ulliel (Les confines du monde, Un pueblo y su rey).

El reflejo de Sibyl : CartelDrama | 100 min. | Francia-Bélgica |  2019

Título: El reflejo de Sibyl.
Título original: Sibyl.

Dirección: Justine Triet.
Guión: Justine Triet, Arthur Harari (Diálogos: David H. Pickering).
Intérpretes: Virginie Efira, Adèle Exarchopoulos, Gaspard Ulliel, Sandra Hüller.

Estreno: 10/01/2020
Productora: Les Films Pelléas / France 2 Cinema / Les Films de Pierre / Page 114.

Distribuidora: Karma Films.

 

Sinopsis

Una terapeuta llamada Sybil decide volver a dedicarse a la que es su verdadera pasión: la escritura. Para poder hacer esto, deja de ver a todos sus pacientes y así, poder centrarse en las historias que quiere escribir. Sin embargo, la tranquilidad de Sybil se ve trastocada con la llamada de una joven que suplica verla. La escritora acepta sin sospechar que las revelaciones de la paciente están a punto de cambiar su vida para siempre.

Crítica de Daniel Bernal:

Paulatinamente desde su debut en 2013 con La batalla de Solférino, Justine Triet se ha ido alejando de la comedia y dotando de mayor carga dramática cada una de sus obras. Pero, a pesar de lo seria que se ha vuelto con El reflejo de Sibyl tras el vodevil de Los casos de Victoria (2016), sigue habiendo lugar para esa hibridación entre comedia, romance y drama con la que está forjando su sello. En su tercer largometraje, Triet va más allá de la ligereza con la que ha vestido sus anteriores obras para construir un artefacto fílmico en base a un juego de espejos protagonizado por Sibyl, una psicóloga al borde del colapso que abandona buena parte de su cartera de pacientes para dedicarse a su gran pasión: la literatura. 

El reflejo de Sibyl : Foto Virginie Efira

“ No se puede poner en duda la ambición de Triet para avanzar y ofrecer una obra algo más sofisticada que sus anteriores propuestas en su planteamiento".

A partir del contacto con una actriz en crisis emocional, Sibyl encontrará material con el que poder trabajar y guiar en la vida real a sus personajes, usando las distintas sesiones para su propio beneficio autoral. Ficción y realidad, presente y pasado se entremezclan en la percepción de la manipuladora protagonista, llevando a cabo una indagación acerca de lo propio, lo ajeno y los posibles paralelismos que se pueden establecer entre ellos, vehiculados a través de un acto de representación como es la escritura.

El reflejo de Sibyl : Foto Sandra Hüller, Virginie Efira

No se puede poner en duda la ambición de Triet para avanzar y ofrecer una obra algo más sofisticada que sus anteriores propuestas en su planteamiento, pero el problema es que quiere introducir tantos tonos y elementos que impide un resultado armónico y bien enlazado, dejando flotar todas sus ideas sin conseguir la firmeza a la que aspiraba. Al final, la falta de fluidez en algunos tramos lo que hace es evidenciar el dispositivo con el que juega Triet –en un acto que la equipara con el carácter demiúrgico de Sibyl-. Dicho dispositivo está al servicio de un melodrama correcto pero algo tópico, siendo este menos sustancial de lo esperado.
 

El reflejo de Sibyl : Foto Virginie Efira

Cuento metaficcional sobre la vampirización del ser humano en pos de la creación, El reflejo de Sibyl no está a la altura de sus (notables) pretensiones temáticas ni narrativas, quedándose a medio gas en muchos de los palos que toca, pero en sus imperfecciones queda un entretenimiento estimulante, con ráfagas de luz y reforzado por la siempre entregada Virginie Efira.