LA PELÍCULA SE ESTRENA HOY VIERNES 20 DE OCTUBRE

Entrevista en exclusiva a AITOR ARREGI, codirector de HANDIA

Tras haber luchado en la Primera Guerra Carlista, Martín vuelve a su caserío familiar en Gipuzkoa y allí descubre con sorpresa que su hermano menor, Joaquín, es mucho más alto de lo normal. Convencido de que todo el mundo querrá pagar por ver al hombre más grande sobre la Tierra, ambos hermanos se embarcan en un largo viaje por Europa.

¿Cómo conocisteis la historia de  “El gigante de Altzo”y en qué momento decidísteis que su historia merecía ser explicada?.

El otro director Jon Garaño estuvo como varios años para que diéramos luz verde a la historia del gigante de Altzo. Lo que pasa es que venía todos los años con esta idea más otras, y no sé si es porque la explicaba mal pero no pasaba a la siguiente fase. Un día decidió “lo voy a presentar  y vender de una manera más atractiva” y al final le dijimos no sé si por cansancio que lo íbamos a probar y que lo intentara desarrollar. Entonces el proyecto entró en una fase de desarrollo de documento, previa a un guion. Y a partir de ahí justo coincidió que otro guionista que nosotros conocíamos, Andoni de Carlos, presentó un guión sobre el mismo personaje, pero esta vez de animación para niños, a una productora, Ilusión, con la que nosotros colaboramos muchas veces. Fue una especie de conocer ambos proyectos , uno que acababa de nacer y otro que estaba más desarrollado y ver si podían beber uno del otro.

Y así surgió en 2011; y luego el proceso es largo porque al principio hicimos un tratamiento, cogimos ideas de los dos pero huyendo del tema de la animación porque no queríamos hacer eso, lógicamente , sinó que queríamos montar otra classe de historia. Pero había cosas que podían interesarnos y desarrollamos un tratamiento , trabajamos intensamente el concepto de lo que queríamos contar y poco a poco esto derivó en una versión de cine. No sabria decirte a partir de que momento dijimos “esto se va a hacer”, porque desde que se decide desarrollar un proyecto hasta que al final se hace pasa un tiempo, porque no sabes si vas a aconseguir la dirección adecuada para la película, pero yo te diria que como en 2014 o así, en la época que Loreak iba a presentarse en San Sebastián, pues ahí ya recibimos la luz verde de ETB, del Gobierno Vasco, y ahí ya empezó a coger forma la película. En total tres años entre el inicio y la presentación .

IMG_1066a (Photo.Joan Vidal)Foto: Joan Vidal.

En Loreak tú estabas detrás del guión y Jon Garaño dirigiendo. ¿Que te motivó para dar el paso en Handia para dirigir con él?.

Es que nosotros trabajamos así desde hace diecisiete años. Es como una especie de grupo asambleario y vamos rotando. Por ejemplo esta vez yo estoy de codirector con Jon , pero Jose Mari que estaba de codirector en Loreak aquí está de coguionista y productor, lo mismo que estaba haciendo yo en Loreak. Yo trabajé en un documental hace trece años que se llamaba Sahara Marathon. Este mestizaje, mezclar matrimonios es muy productivo. Nos sentimos cómodos y seguros de esa manera, porque hacer una película conlleva un proceso muy largo donde dudas de muchas cosas, de ti mismo, y que de alguna manera haya más gente en la que puedas apoyarte está muy bien.

La historia relata la rivalidad de dos hermanos, además de la acromegalia. ¿Cuál de los dos conceptos es el mensaje a transmitir, el mensaje importante? ¿Es la metáfora de la historia y a la vez la dificultad del cambio social hacia un nuevo mundo?.

Nosotros decimos que el subtexto de la película, y hay gente que nos dice también que hay otras cosas;  cosas acerca de la pel·lícula.  Tú haces una película pero la película no la completas tú, sinó que la completa el público, que puede ver otros aspectos. Es una cosa que hay que tomarla con honestidad y humildad . No eres peor porque no hayas caído en eso y que alguien que está en Madrid, París o Londres lo haya visto. Pero básicamente el pilar de la película serían todo el tema del cambio. Es la historia de dos hermanos que se enfrentan de manera incipiente a un problema. Uno es más valiente, más abierto al mundo moderno y el otro es más conservador, pero vamos a ver como el conservador se va a adaptar a ese nuevo mundo, y el que oficialmente es más amigo del nuevo mundo no se vaya a adaptar de una manera tan clara, o al menos igual vaya a convertirse en una especie de esclavo de sus ideas de modernidad de alguna manera .

El que se adapta es el conservador y el moderno no se adapta tanto a lo que viene. Quizás quiere crecer cuando igual no se puede crecer. El quiere crecer, ires a América y evolucionar , aunque no era como se lo imaginaba. Nos gustaba mucho ese tema, si adaptarse a lo nuevo es lo mejor que tenemos o puede ser lo más miserable que tenemos, si vas a traicionar a tu identidad, a lo que eres; porque el tema de la adaptación está quizás un poco sobrevalorado, “el mundo va cambiando, adaptate”, “únete a esto”. Todo esto es muy bueno oficialmente, pero a veces adaptarse es muy miserable también, porque te traicionas a ti mismo, ¿no?.

Esto nos gustaba mucho, y luego por otro lado está el tema de como se construye un mito, como va creándose un relato, con un sustrato real que necesita de ficción para que vaya convirtiéndose cada vez en algo más atractivo, como se va deformando. Nos gustaba eso, porque al final es una historia que tiene una base real pero que a partir de un momento tiene unos agujeros negros y tienes que llenarlos con algo que has inventado y que ellos mismos también lo hacían . Hay una escena en la película en la que ellos están leyendo una noticia que ha aparecido en un periódico de Madrid. Es una historia que es una noticia real, una réplica de algo real, de un periódico real. En esa noticia, la misma historia del gigante está exagerada.

A ellos mismos les pasaba que muchas veces tenían que lidiar con lo exagerado, con lo real, con donde está el límite entre lo que es real y lo que no. Consideramos que nuestra historia es el último centímetro en esa deformación del mito. Nosotros también de alguna manera lo que estamos haciendo es agrandar y deformar la historia de Joaquín, que tiene una base real pero que a la vez tiene un aspecto, un traje digamos, fictício, pero como le paso a él también en vida. Cuando estábamos documentándonos oímos decenas de historias que no podían ser reales, pero que la gente lo tomaba como real. Decían cosas como que bebía 20 litros de sidra al día, que mató una vez a un toro agarrándolo por los cuernos... y la gente eso lo ha transmitido año tres año y dècada tres dècada como si fuera algo que realmente pasó, y a la vez mucha gente nos decía cuando les hablábamos de lo que estábamos haciendo: “¿pero eso es real?”. “¿Pasó de verdad?”. “¿Ese personaje existió?”.  Nos gustaba mucho como se mezclaba lo real y lo ficticio y como todo eso se iba fusionando hasta convertirlo en una deformación de una historia.

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¿Y cómo hicisteis la documentación, como fue la búsqueda histórica de él?.

Es curioso porque es un personaje que fue muy famoso en su época pero no hay mucha documentación, o al menos nosotros no conseguimos dar con mucha documentación. Luego es verdad que he leído una entrevista de un señor que está sacando un libro sobre él y que ha encontrado más documentación de la que hemos encontrado nosotros, y es curioso también. Seguramente no tenemos un alma de ratón de biblioteca como puede tener él, pero todo lo que pudimos conseguir en ese proceso lo conseguimos y luego está ese tema de que claro, llegar a la verdad no tanto siendo esclavo de los hechos, sino a partir de un discurso que te parezca honesto. Igual tengo que desgranar un poco la historia y ver de que habla y sobre esa mentira desarrollar una verdad. Con la mentira me refiero a la mentira del cine, porque ahí todo es mentira. No estamos lidiando con material real, lógicamente, como pudiera ser un documental, pero la ficción a veces puede contener más verdad que un documental., si lo tratas con honestidad. Y Bueno, nuestro ejercicio fue ese, un poco ir por ahí.

Es la mezcla esa de ficción y realidad. Y en la mezcla del equipo, ¿ese  es tu toque personal, el punto de la identidad de los personajes?.

Pues no sabria decirte. Te digo la verdad que no me he parado a pensar cuál puede ser mi toque personal en la película.

Me refiero a que cuando hay un guion y un trabajo de dirección detrás alguien que te conozca de verdad puede decir, pues mira, ese es el punto de identidad de Aitor Arregi.

Pues mira, eso igual te lo podria responder mejor Jon, el director, porque a veces ya sabes que es muy difícil salir de lo que es uno mismo y valorar lo que puede aportar uno. No sabria que decirte.

¿Y tú sabrías decir el toque de Jon?.

Bueno en Jon está siempre la fascinación que ha tenido por el personaje del gigante, la gente como puede sentir como quiere ver algo raro y monstruoso para sentirme contento de como soy. Un poco contrastar con lo que hay y sentirte como que mal lo están pasando y que suerte que tengo de ser como soy. Es un poco como lo que te puede pasar cuando estás viendo una película de terror, que quieres pasarlo mal, para sentirte a gusto detrás de tu manta, ¿no?. Es un mecanismo del ser humano. Eso es aportación de Jon y luego todo el tema del subtexto también hay mucho de Jon y en el tema del cambio también hay mucho de él.

Todas las capes de profundidad de la película son muy buenas.  ¿Cómo habéis filmado al gigante con la fotografia?. Porque yo creo que tanto la fotografia como la música envuelven a la vez algo histórico pero a la vez muy íntimo. ¿Cómo lo habéis filmado para que quede tan realista pero que a la vez no quede exagerado, que quede íntimo?. 

Pues no te puedo dar muchos detalles porque preferimos dejarlo un poco en secreto, porque de eso se trata la magia del cine,. El objetivo siempre ha sido que nuestro gigante o señor grande te puede impactar al principio cuando le ves pero que te olvides enseguida de que es un gigante; que no estés pensado constantemente cuando sales de ver la peli “¿pero esto cómo lo han hecho?”. El objetivo era que fuera un señor mayor, deforme, obeso, alguien que salga de lo común y que lo diferencie del resto de los mortales.

Fue una mezcla de trucos analógicos que se hacen en el mismo rodaje con trucos digitales, pero en esto nos ayudó mucho el supervisor técnico. David Heras, que en la primera reunión nos dijo que el gran problema, el gran reto que tenia este proyecto era que teníamos un gigante pero que era un gigante que está toda la película prácticamente, cunado normalmente en las películas solo salen dos o tres escenas. Nos dijo que teníamos que intentar solucionarlo sobre todo en el mismo rodaje. Y luego ya cuando necesitáramos una ayuda digital sacaríamos músculo y lo haríamos, pero no podíamos echarle encima constantemente el peso de la postproducción, porque era una incógnita. Por lo tanto intentamos hacer los deberes en el mismo set de rodaje. Cada día era un examen, porque igual tú pensabas pues esto me ha funcionado bien, pero al día siguiente te ibas a otra localización pero eso ese mismo día no funcionaba, porque el fondo era distinto. Fue intenso pero a la vez divertido.

Esta muy bien hecho. Si era como un examen lo habéis conseguido. Última pregunta: después de haber conquistado San Sebastián, ¿cuál es el siguiente reto?.

Pues este viernes se estrena la película y nuestro reto e ilusión es que la gente vaya a verla, que le guste y vaya a verla,. Que funcione el boca-oreja, que a día de hoy es la herramienta más eficaz que hay a nuestro nivel. No tenemos la capacidad de comunicación y de márketing que pueden tener las majors, lógicamente. No tenemos ese músculo económico pero el boca a boca sigue siendo muy eficiente; el que alguien recomiende a otra persona, “oye, vete a ver esta”. Paso a paso. Mi ilusión es que el fin de semana de estreno vaya bien y crezca, como el protagonista. Yo me planteo retos a corto plazo.

¿Algún proyecto?.

Sí, tenemos uno para al año que viene con tres direcotres que se rodaria en Andalucía. Locura total. Así somos. Y sería una coproducción entre Ilusión Moriarti y una productora andaluza. Una historia sobre los topos, gente que estuvo encerrada en la época franquista en casa muchos años por miedo a que si salían les fusilaran o les metieran en la cárcel. Hubo gente que estuvo treinta años sin salir de su casa, que se dice pronto. Una historia que creemos que puede ser interesante. 

Muchas gracias Aitor.