ESTRENO EN CINES EL 8 DE JULIO

Santiago Segura y el Cejas nos hablan de «¡A todo tren! Destino Asturias»

Santiago Segura y el Cejas nos hablan de «¡A todo tren! Destino Asturias»

  02 Julio 2021

«Con la comedia familiar puedes hacer disfrutar a más espectadores»

Dentro de los Preestrenos de Cine Español del Festival Antonio Ferrandis, organizado por el Ayuntamiento de Paterna y los cines Kinépolis, se realizó el de ¡A todo tren! Destino Asturias, el último trabajo de Santiago Segura que continúa por el camino del cine familiar que inició con la exitosa Padre no hay más que uno.

En ¡A todo tren! Destino Asturias, Santiago Segura y Leo Harlem interpretan, respectivamente, a un padre responsable y un abuelo extravagante, encargados de llevar al hijo del primero, los nietos del segundo y a todos sus amigos a un campamento en Asturias. Pero cuando el tren arranca sin ellos y con los niños solos dentro, comenzará una disparatada persecución por parte de los adultos para llegar al tren, y un alocado viaje por parte de los niños donde harán todas las travesuras que no se atrevían a hacer delante de los mayores.

La película será distribuida por Warner Bros Pictures España y se estrena en las pantallas de cine el 9 de julio de 2021.

En este preestreno estuvieron presentes Santiago Segura y Diego García-Arroba el Cejas, uno de los actores, en un junket en el que pudimos preguntar, junto con otros medios, diferentes cuestiones sobre la película.  

Llevas tres películas centradas en el cine familiar, además del refrendo en la taquilla, parece que te sientes cómodo y disfrutas con esta clase de cine.

Santiago: Soy un maniático de disfrutar. Desde mi primer Torrente ya intentaba disfrutar, no siento que disfrute más ahora sino que sigo con el mismo nivel, con la idea de hacer disfrutar al espectador.

Lo que me he dado cuenta es que con la comedia familiar puedes hacer disfrutar a más espectadores; aunque es más complicado porque tienes que conseguir que el padre no se aburra y que a la vez no esté incomodo por si el niño no entiende, que el abuelo no diga: «¡Uff, a lo me han traído!>, etc.

Eso es complicado, es un reto, pero y a mí los retos me gustan.

Diego ¿cómo conoces a Santiago y entras en el proyecto?

Diego: Pues gracias a dos compañeros del mundillo que son Bigotes y Dientes y que salen en las películas de Santiago. Ellos dos le hablaron de mí, Santiago me probó en Padre no hay más que uno, le gustó. Este proyecto salió debido a la primera película que hice con él: me llamó y aquí ya me dio un papel amplio.

¿Tuviste libertad para trabajar el personaje?

Diego: Sí, antes de empezar me preguntó si quería dar algún matiz al personaje y que si se me ocurría cualquier cosa relacionada con el personaje se lo comentara, que todo se podía mirar. Y, al final, entre los dos creamos al personaje de Unai.

¿Qué tal ha sido trabajar con Diego?

Santiago: Creo que está soberbio, tiene mucha naturalidad. Me ha costado muy poco dirigir al grupo de niños y a Diego. En Diego vi espontaneidad, naturalidad y vis cómica.

Rodaste la película durante la pandemia.

Santiago: Rodar en la segunda ola fue terrible. Todos con mascarilla. Rodar en un tren donde metes en un compartimento a seis niños, una cámara gigante de cine, dos cámaras a veces, el de sonido con la percha, etc.

Muy incómodo. Que lleguen por la mañana treinta figurantes y que te digan: «Nueve han dado positivo en la prueba y se tienen que ir a su casa». Ha sido duro, y de propina, la última semana de postproducción coincidió con Filomena, el famoso temporal, así que ya no sabía que más nos podía pasar.

Diego: Todo el día con doble mascarilla, excepto en acción. PCR semanal. Pero sobre todo doble mascarilla todo el día.

Estamos celebrando el año Berlanga y siempre has comentado que para ti es una especie de padre cinematográfico. ¿Crees que hay algo de Berlanga en tus personajes, en tus historias?

Santiago: Berlanga es para mí un referente absoluto y lo que decía Luis es que en sus películas había siempre una cosa que se repetía: una persona que intentaba triunfar y la sociedad se lo impedía; alguien tenía una especie de misión y pensaba que con eso lo iba a lograr y no había manera, es la historia de los perdedores.

Como esos personajes de Luis, creo que estos míos son un poco perdedores también. Esta película es menos ácida, no hay tanto humor negro como tenía Luis, pero siempre hay algo berlanguiano cuando haces cine y admiras que alguien como él, ahora que la RAE tiene la acepción «berlanguiana» hay que usarla.

La película es una adaptación de un filme francés. ¿Cómo surge el proyecto?

Santiago: El guión me llega a través de Mercedes Gamero de A3media. A mí me encanta, como hacía Billy Wilder, que de repente veía una película alemana y decía que lo podía mejorar o adaptar una obra de teatro, creo que un 40 o un 50% de sus películas son basadas en otras ideas; y a mí me pareció que esta historia era buenísima, lo que es la trama central donde unos adultos se dejan a los niños en el tren y que el tren se vaya, me parece que es un punto de partida genial.

Y luego, como cuento con Marta González de Vega, pues es perfecto porque yo solo haciendo un guion tardaría de tres a cuatro años porque ya me ha dado cuenta con los torrentes, soy muy torpe, pero cuando una persona hace de frontón, estamos a película por año, estoy encantado.

El hecho de poner a Marta como personaje de guardia civil no es ninguna indirecta...

Santiago: No. Marta, como es guionista, exige salir en la película. Y además lo hace muy bien.

¿Diego, el hecho de que seas una persona conocida por tu presencia en redes sociales puede ser un plus para directores o productores?

Diego: Es un plus en el tema de la promoción. No es lo mismo un actor que no conoce nadie que alguien que es conocido por su movimiento en redes, obviamente te llama más una cara conocida. Es un hándicap porque hay personas no ven bien que alguien de Instagram o de redes sociales entre en este mundillo, pero al final es la gente la que decide. Si le gustas en pantalla te querrán en otra película, y si no gustas, no te llamarán más.

Ojalá vengan más personas de redes, al final el Cejas es un personaje que me he inventado yo como me lo hubiera podido dar un director. Con el tiempo ha ido todo suavizándose y la gente ve más normal lo de las redes sociales. Todo se normaliza.

El proceso de rodaje sería complicado. ¿Está rodado en trenes reales? ¿Hay croma?

Santiago: La realidad es que no hay cromas porque intentamos usar la tecnología que se utiliza ahora mucho en series como The Mandalorian que es la retroproyección con LEDS, entonces de esa forma creamos una iluminación muy natural y evita un montón de postproducción.

Fue un curro porque pagas la novatada al ser de los primeros que lo hemos hecho y hay que coordinar las imágenes con la acción, tienes que pasar las imágenes del tren en marcha, pero ha quedado muy bien y estoy muy contento con el resultado. El director de fotografía, Ángel Iguácel, es un crack, voy a hacer la tercera película con él y me gustaría no soltarle nunca.

Santiago Segura se despide anunciando que ya está inmerso en su nuevo proyecto en el que vuelve a retomar los personajes de Padre no hay más que uno.

Escribe y fotos Luis Tormo Revista Encadenados