>

CRÍTICA DE CINE

Alalá: Las 300 alegrías

El primer largometraje Remedios Mallvárez nos muestra el lado más amable de uno de los barrios con peor reputación de Sevilla: las 3000 viviendas, con la historia de un profesor que intenta darle un futuro mejor a los niños de la zona. 

ALALA-cartel-ok-baja

Documental | 86 min. | España 2016 

Título: Alalá.
Título original: Alalá.
Director: Remedios Malvárez.
Guión: Remedios Malvárez.
Intervienen: Emilio Caracafé, Raimundo Amador, Ismael Galván, Pastora Galván. 

Estreno en España: 25/11/2016 
Productora: Producciones Singulares/ Fundación Alalá.

Distribuidora: Producciones Singulares.

 

 

Sinopsis

Alalá( Alegria en la lengua Caló) es un documental que nos muestra el retrato social de un popular barrio sevillano que solo sale a la luz pública en las páginas de sucesos, y que en los últimos años se ha trasformado en un espacio multicultural, en el que a pesar de las dificultades en las que viven jamás se pierde la alegría. Muestra una escuela de música para niños que utiliza el flamenco como lenguaje  educativo, que nace del esfuerzo de un reconocido guitarrista, Emilio Caracafé, que junto con otros artistas nos ofrecen su personal visión de este barrio, donde el flamenco es un elemento generador de oportunidades y valor transformador de la sociedad.

Crítica

Alalá en caló significa alegría, que es precisamente lo que se intenta plasmar a cada minuto que pasa en este documental dirigido por Remedios Málvarez , tras el enorme éxito de su cortometraje Silencio, y que forma parte de una iniciativa proveniente de la asociación homónima que le da título en la que también ha colaborado para su difusión la XIX Bienal de Flamenco de Sevilla, así como su Festival de Cine Europeo, para dar otra mirada, mucho más amable y esperanzadora del barrio de las 3000 viviendas, cuya mala reputación siempre ha sido víctima de constantes prejuicios por parte de la idiosincrasia sevillana con tendencia a valorarlo todo por lo negativo antes que por bondades, que las tiene, del propio barrio. 

El amplio programa de actividades paralelas de la XIX Bienal de Flamenco de Sevilla ‘El Flamenco está en Cualquier Parte’ incorpora también proyecciones cinematográficas, en colaboración con el Festival de Cine Europeo de Sevilla, como la del Documental “Alalá” de Remedios Malvárez. La directora onubense presenta en “Alalá” el que es su primer largometraje documental tras el éxito internacional de su cortometraje “Silencio”, que también fue estrenado en la Bienal de 2014. Se trata de un relato social muy diferente al que nos tienen acostumbrados los medios de comunicación cuando retratan el barrio de las Tres Mil Viviendas de Sevilla.

Las 3000 fue un proyecto de los años 70 para dar viviendas a tres mil familias con pocos recursos económicos que se encontraban en malas condiciones en zonas del casco antiguo de la ciudad y Triana y dándoles un nuevo lugar el polígono sur de la ciudad, con el propósito (oculto) de volver a edificar en esas zonas para familias con mayores recursos y estatus social.

A partir de ahí, los medios de comunicación (de forma justificada o no) le fue dando la fama al nuevo barrio solo con noticias sobre drogas, asesinatos, robos…llevándolos casi al olvido y el ostracismo social y creando un imaginario, no solo en la ciudad si no en toda España, de ser un lugar donde quien entra no sale bien parado.  

Así, este documental pretende ser un soplo de aire fresco para el barrio, un lavado de cara necesario, aunque nos lamentamos que vaya a ser minoritario y siga prevaleciendo la versión de la prensa sin innovar demasiado en el formato, básicamente de diálogos de los propios habitantes de la zona, pero que a su vez, es el punto fuerte de este, pues están tan bien escogidos que hay momentos en los que su gracia, su picaresca y gestos nos hace empatizar notablemente con ellos. Ahí está esa escena entre las dos ancianas hablando cuya fuerza daría para un documental entero en plano fijo de ellas dos.

Ese lado oscuro queda así más relegado, se le intenta no nombrar o hablar entre líneas, siendo una realidad velada de la que muchos del barrio intentan deshacerse, además de que no se trata de temas adultos sino más bien de niños de lo que se trata la cosa, pues la tarea de Emilio Fernández es hacer explotar, en el buen sentido, todo el arte que se encuentra escondido en estos y a través del flamenco inculcarles valores para que esta nueva generación no vaya por el mal camino y poco a poco el barrio comience a mejorar.

Para ello también se recurre a grandes nombres del flamenco como Pastora Galván, maravillosa bailaora o Raimundo Amador, que además le da un cariz simbólico, como un signo de esperanza de que se puede vencer a la adversidad y salir a la luz.