CRÍTICA DE CINE

Animales fantásticos y dónde encontrarlos: Presentando un nuevo mundo

Poco queda por decir de la saga del joven mago más famoso del mundo, y cuando la gallina de los huevos de oro de J.K Rowling parecía haber dado sus últimas contribuciones a la pantalla grande, esta nueva andanada busca seguir aprovechando un interés nunca desaparecido en los fans de Harry Potter.

 

Fantástico | 140 min. | Gran Bretaña-EEUU 2016

Título: Animales fantásticos y dónde encontrarlos.
Título original: Fantastic Beasts and Where to Find Them.
Director: David Yates.
Guión: J.K. Rowling (Libro: J.K. Rowling).
Actores: Eddie Redmayne, Katherine Waterston, Dan Fogler, Alison Sudol.

Estreno en España: 18/11/2016 
Productora: Heyday Films / Warner Bros.

Distribuidora: Warner Bros Spain.

 

Sinopsis

Adaptación del libro homónimo de J.K. Rowling, un spin-off que amplía el mundo de la saga Harry Potter desde el punto de vista de Newt Scamander, un mago a quien le encargan escribir un libro sobre seres fantásticos. Se ambientará setenta años antes de lo narrado en las películas del joven mago Harry.

Crítica

Poco queda por decir de la saga del joven mago más famoso del mundo, y cuando la gallina de los huevos de oro de J.K Rowling parecía haber dado sus últimas contribuciones a la pantalla grande, esta nueva andanada busca seguir aprovechando un interés nunca desaparecido en los fans de Harry Potter.

Porque, ante todo, ”Animales fantásticos y dónde encontrarlos” es una película para los fans. No trata, en ningún caso, de plantear una nueva saga que atrape de forma autónoma a nuevo público. Es, sin embargo, sorprendente, que tenga tan pocas conexiones a priori con la historia madre, y de ahí que, cuando se producen, de forma sutil y fugaz, el fan se agarre fuertemente a la butaca. No es, por tanto, una película para nostálgicos, no es ese ”años después” planteado por la obra de teatro que busque remover los recuerdos y sentimientos del público de este universo mágico.

Sin embargo, plantea una diégesis completamente nueva, alejada del Hogwarts por todos conocido y sus aledaños, callejones y bosques. Nos mueve a un contexto completamente diferente, y plantea el interesante ejercicio de mostrar y configurar la convivencia de magos y humanos no mágicos en una localización más amplia y variada como es Nueva York. Sin embargo, en ese atrevimiento adolece de exponer demasiadas cosas de forma sucinta, ligera y con poco peso argumental, estando asentada la construcción de este nuevo contexto mágico sobre unos endebles pilares poco presentes en la película y difíciles de relacionar por parte del espectador.

Pero no quiero culpar a J.K. Rowling por no mostrar este Nueva York variopinto, con el trasiego de magos y no magos, con el mismo detalle que sí hizo con el colegio de magia y hechicería inglés en su tiempo. No puede hacerlo, pues para Hogwarts tuvo cientos y cientos de páginas en un soporte mucho más agradecido a la configuración de espacios con todo lujo de detalles como es la literatura, y aquí goza de apenas un par de horas de metraje para caracterizar un medio completamente nuevo y, a la vez, contar una historia mínimamente interesante que emplace a seguir completando este mundo fantástico que creara hace años.

Aún así salgo con la sensación de que se dedica demasiado tiempo a escenas impuestas para recrearse en los efectos especiales y el CGI, muchas de las cuales estiran pequeños conflictos de poca trascendencia que podrían tener una solución mucho más rápida, ya que, en su interior, ni ayudan a caracterizar mejor a los personajes ni a avanzar en la narración. Estos minutos sí podrían dedicarse a escenas mucho más interesantes y que detallan de forma exquisita este submundo mágico del pasado siglo, como una en concreto que llevó a mi cabeza claros recuerdos de la sucia y mítica taberna de Star Wars.

Esta narración viene apoyada sin embargo por actuaciones de altura, entre las que destaca la de su protagonista: Eddie Redmayne. Con un talento ya reconocido en la última ceremonia de los premios Óscar, el inglés da vida a este curioso personaje con claros problemas para las relaciones sociales. Esto cambia, sin embargo, cuando trata con cualquiera de los seres del mundo mágico, con los que se demuestra atrevido y decidido, además de infinitamente compasivo. Un protagonista que cumple la función principal de dicho papel en el cine: permitir la fácil empatía del espectador.

Una película disfrutable, que deja con la sensación de que aún queda mucho por contar en este mundo de varitas, dragones y, por qué no, humildes y valientes muggles (o no maj).