CRÍTICA DE CINE

Beauty Water: Abre los ojos

El 13 Festival de cine coreano, que hemos podido disfrutar en Filmin desde el 27 de noviembre hasta hoy, nos ha dejado grandes y variados títulos. Uno de ellos es Beauty Water, un thriller de animación coreano que no dejará indiferente a ninguno de los espectadores que se acerque a él, ni en lo formal ni en lo argumental.

Beauty Water

Título original

Beauty Water
Año
Duración
85 min.
País
 Corea del Sur
Dirección

Kyung-hun Cho

Guion

Han-bin Lee

Fotografía
Animación
Reparto
Animación
Género
AnimaciónThrillerTerror | Thriller psicológico
Sinopsis
El producto "Beauty Water" tiene aspecto de ser un cosmético facial como cualquier otro. Sin embargo, a diferencia de los demás, la gente puede esculpir su piel con él como si de plastilina se tratase, obteniendo así el aspecto que desean. Un chica normal y corriente, Yaeji, descubre un día el producto por casualidad. Su deseo de convertirse en la mujer más hermosa del planeta le lleva a sufrir una inimaginable desgracia.
 
CRÍTICA DE DANIEL BERNAL

El 13 Festival de cine coreano, que hemos podido disfrutar en Filmin desde el 27 de noviembre hasta hoy, nos ha dejado grandes y variados títulos. Uno de ellos es Beauty Water, un thriller de animación coreano que no dejará indiferente a ninguno de los espectadores que se acerque a él, ni en lo formal ni en lo argumental.

Con una animación potente y distintiva con respecto a las usuales cintas de animación procedentes de Asia, Beauty Water combina la animación 2-D con el estilo de la animación en 3-D, otorgando profundidad a una animación tradicional que no se verá como tal gracias a su peculiar manera de mostrar las dimensiones de los personajes, escenarios y demás elementos que aquí aparecen, lo que, además de despertar el interés de quien quiera huir de la animación más clásica de los animes de siempre, advertirá al público, desde sus primeros minutos, que esta obra no va a conformarse con ofrecer algo manido y rutinario.

Y es que Beauty Water no es en absoluto un film convencional. Aunque cuenta con reminiscencias hacia títulos como Perfect blue (Satoshi Kon, 1997), Cisne negro (Darren Aronofski, 2010), Abre los ojos (Alejandro Amenábar, 1997) y multitud de títulos dirigidos por David Cronenberg, la película que nos atañe es uno de los filmes más originales de cuantas hemos podido ver este año por estos lares. Aprovechando el panorama actual, el director Kyung-hun Cho y el guionista Han-bin Lee retratan la era Instagram que vivimos para hacer una crítica sobre la artificialidad, el postureo, el excesivo culto a la belleza y la desmesurada importancia hacia la delgadez que predominan en el mundo actual, un mundo tan superficial y carente de humanidad como el que aquí se refleja desde los primeros compases de la historia. Para ello, los creadores de esta cinta han utilizado como vehículo unos personajes egoístas y vanidosos que no dudarán en traspasar cualquier límite con tal de cumplir con los cánones de belleza impuestos por la sociedad. Para este fin, contarán con un líquido (el que da nombre al título de la cinta) con la capacidad de adelgazar y embellecer de forma radical a cualquiera que se someta a sus efectos en cuestión de minutos.

“Yo sólo quiero ser querida”. Esta frase, que se repite en la parte inicial y al final del film que nos ocupa, sirve como perfecto resumen de la historia de la protagonista, un personaje lleno de complejos, sufrimientos y malos recuerdos cuyos fantasmas del pasado la visitarán y la atormentarán durante todo el metraje; un personaje que en cada paso que da hacia el cumplimiento de sus frívolos deseos, más cerca está del infierno. Y ya sabemos quién habita en el infierno: aquel que convierte en realidad todos tus sueños a cambio de un alto precio. Y aquí el precio será tan alto en su costo como imprevisible en su forma.

En definitiva, para el que escribe estas líneas, Beauty Water es una de las películas más impactantes, imaginativas y estimulantes del presente curso. Todo un must-see para el amante de la animación asiática y el thriller de terror.