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CRÍTICA DE CINE EN AMAZON PRIME VIDEO

Borat, película film secuela: No sin mi hija

Borat, película film secuela

Amazon Prime Video España 23/10/2020  

Borat, película film secuela

Título original

Borat Subsequent Moviefilm: Delivery of Prodigious Bribe to American Regime for Make Benefit Once Glorious Nation of Kazakhstan
Año
Duración
95 min.
País
Estados Unidos Estados Unidos
Dirección

Guion

Sacha Baron Cohen, Anthony Hines, Dan Swimer, Peter Baynham, Erica Rivinoja, Dan Mazer, Jena Friedman, Lee Kern

Música

Erran Baron Cohen

Fotografía

Luke Geissbuhler

Reparto

Productora
Co-production Estados Unidos-Reino Unido; 

Four by Two Films (Distribuidora: Amazon Studios, Amazon Prime Video)

Género
Comedia | SátiraCoronavirus (COVID-19)Falso documentalSecuela
Sinopsis
Catorce años después de su primera aventura, el cuarto mejor periodista de Kazajistán vuelve a Estados Unidos. Pero esta vez viaja con su hija, con el objetivo de entregarla como obsequio a un gran hombre estadounidense.
 
CRÍTICA

Fue en aquel cine te acuerdas, en una mañana en un pueblo del Garraf... permítanme que comience esta crítica comentando la manera fortuita en la que quien esto escribe se dio de bruces con una de las películas más divertides de la historia del cine: Borat, en su titulo corto, o con la coletilla de: Lecciones culturales de Estados Unidos para beneficio de la gloriosa nación de Kazajistán. Sesión sorpresa en el Festival de Sitges de 2006. Ni idea de lo que van a proyectar. Igual muchos ya lo sabían, pero yo no me había enterado. Sentado en las últimas filas por si se hubiera optado por una obra de salpicón de higadillos y hubiera que poner pies en polvorosa. Se abre el telón y desde el primer minuto no puedo parar de reir. Se ve que muchos no lo pillan porque empiezan las deserciones ante el torrente de gags irreverentes y homenajes escatológicos.

Da igual. El que se quedó lo disfrutó y seguro que salió del Auditori enumerando el sinfín de chorradas y obscenidades al que había tenido la suerte de asistir. La película llegó a salas en noviembre del mismo año y supuso el pistoletazo de salida para que un actor como Sacha Baron Cohen alcanzara el éxito planetario. A partir de ahí otros trabajos igual de descacharrantes (Bruno; El Dictador; Agente Contrainteligente…) e incluso algunos intentos de venderse como intérprete dramático del método (la serie El Espía; El juicio de los 7 de Chicago…) pero Borat solo hay uno…o dos, porque tres lustros después ahora llega a plataformas la muy esperada continuación: Borat, película film secuela.

Borat 2': Original's insanity and anti-Semitism, multiplied by a factor of  2020 | The Times of Israel

Lo primero que sorprende de esta nueva aventura del reportero más dicharachero del otro lado del telón de acero es que la mala uva no se ha perdido con el paso de los años. Si bien es cierto que nos hallamos ante una película mucho menos lograda que el film seminal también lo es que nos brinda algunos momentos de transgresión humorística que justifican con creces su visionado. Esos momentos de incomodidad carcajeante tienen lugar sobre todo en la primera parte del film, aquella en la que Borat y su hija (un auténtico prodigio de desparpajo y química con su padre ficticio) llegan a esos pueblos perdidos de la América profunda donde te puedes presentar sin guion que la misma idiotez y afán capitalista de sus habitantes te nutren de material para horas y horas de metraje.

Allí darán rienda suelta a su corrosión y mediante situaciones donde prima la ambigüedad del mensaje conseguirán el objetivo de demostrar hasta qué punto de puedes llegar a tronchar de quienes no ven más allá de sus narices. Ojo a los momentos surrealistas que harían sublimar a dadaístas que acontecen en esa improvisada oficina de envíos con el cruce de faxes entre el héroe de la función y el gobierno de su país que le ha enviado en misión de conseguir visibilidad con Trump. Lo que empieza como una comunicación normal y corriente va mutando en la parte contratante de la primera parte y al final, y ante la pasividad del dueño del local quien cumple estoicamente con su trabajo se llegan a cruzar misivas que de haber sido interceptadas habrían tenido seguro problemas de censura. También destaca la escena de la cena de presentación en sociedad de los jóvenes del lugar, con un baile con invitado sorpresa que ninguno de los asistentes al evento podrán olvidar.

Film review: Borat Subsequent Moviefilm - Delivery Of Prodigious Bribe To American  Regime For Make Benefit Once Glorious Nation Of Kazakhstan - Metro  Newspaper UK

La pena es que según avanza la peripecia el nivel de impiedad va perdiendo fuelle primando lo guionizado. La gracia del asunto está en conseguir que, mediante cámara oculta y como hacía el añorado Manuel Summers en su trilogía To er mundo… (To er mundo é… gueno; To er mundo é…mejó y To er mundo é…demasiado); conseguir que el ciudadano de a pié sea puesto y expuesto en situaciones incómodas en las que se vea obligado a actuar de la forma más alejada de la lógica posible. Ese punto álgido de locura marxista se vuelve a lograr en el tramo final, aquél que a modo de mascletá cierto político de relevancia (no esconderemos su nombre, porque la escena en la que aparece y se queda a gusto ha sido comentada por todo tipo de medios de comunicación: nos referimos al exalcalde de Nueva York y seguidor acérrimo del recién despachado presidente Trump Rudi Giuliani).

Siempre nos quedará la duda de el porqué ese momento hilarante en el que el “pillado in fraganti” está a punto de mear fuera de tiesto de forma que podría llegar a ser incluso flagrante es cortado en seco cuando todo apuntaba a que se iba a alcanzar el cúlmen de la encerrona. Los hacedores sabrán, pero bueno, de todas maneras es un momento muy disfrutable.

Borat Subsequent Moviefilm' Review: Sacha Baron Cohen Punks Election -  Variety

En definitiva, a los que les gustó la primera parte se lo van a seguir pasando bien con esta secuela, tan descarada y desvergonzada como aquélla, aunque el hecho de que el personaje ya sea mundialmente reconocido; la irrupción en mitad del rodaje de la pandemia que aún os asola, y cierta desgana en alguno de los pasajes vayan en detrimento de una obra que suma cuanto más cafre es.