Cine Nueva Tribuna

CRÍTICA DE CINE

La Carga: La densidad de los Balcanes

Ognjen Glavonic (Oktobar, Dubina dva) escribe y dirige este drama de origen serbio protagonizado por Leon Lucev (En tierra de sangre y miel, Circus Fantasticus).

La carga : Cartel

Drama | 98 min. | Serbia-Francia-Croacia| 2018

Título: La Carga
Título original: Teret.
Director: Ognjen Glavonic.
Guión: Ognjen Glavonic.
Actores: Leon Lucev, Pavle Cemerikic, Tamara Krcunovic, Ivan Lucev,

Estreno en España: 17/05/2019 
Productora: Cinémadefacto / Kinorama / Non-Aligned Films / Three Gardens Film.

Distribuidora: La Aventura Audiovisual.

 

Sinopsis

Serbia, 1999. Vlada trabaja como conductor de camiones para la OTAN. Un día recibe el encargo de transportar un misterioso cargamento de Kosovo a Belgrado. En el camino atravesará un territorio que no le es familiar, y tratará de ubicarse a través de un país marcado por la guerra. Vlada sabe que, una vez que termine el trabajo, tendrá que volver a casa y enfrentarse a las consecuencias de sus actos.

Crítica de Vicente I. Sánchez

Tras su paso con relativo éxito por festivales como Cannes o Gijón llega hasta nuestras pantallas “La Carga”, primer largometraje del serbio Ognen Glavonić. Una cinta gris con tono road-movie que se desarrolla durante la guerra de los Balcanes.  Vlada trabaja como conductor de un camión congelador durante el bombardeo de Serbia por parte de las fuerzas de la OTAN en 1999. Su último encargo consiste en transportar una misteriosa carga desde Kosovo hasta Belgrado. Lo que debería ser un viaje sencillo se irá complicando al encontrarse con carreteras cortadas y con misteriosos personajes arrastrados por la guerra.

Teret (2018)

Nos encontramos ante una película seria, bien rodada y que sin embargo queda lastrada por un tono demasiado enigmático y pausado con el que es muy difícil conectar. 

Nos encontramos ante una película seria, bien rodada y que sin embargo queda lastrada por un tono demasiado enigmático y pausado con el que es muy difícil conectar. Ognen Glavonić  sintetiza los diálogos al máximo y presenta personajes con muy pocas pinceladas. Poco es lo que sabemos de la mayoría de los hombres y mujeres que aparecen a lo largo de la historia. La idea es mostrar pequeños retazos de cómo afecta la guerra en las personas, de la pereza y zozobra de un conflicto que se desarrolló durante años.

Teret (2018)

Es este punto donde no acaba de funcionar la película. Todo transcurre demasiado lento y en ocasiones no tenemos claro hacia donde se dirige la historia. Nada le favorece una fotografía oscura y densa y unos planos demasiado pausados que acaban recreándose en exceso.

¿Cuál fue el papel de la ONU? ¿Cómo se realizaron las limpiezas étnicas? Son algunas de las reflexiones que propone esta cinta, pero que no llegan a desarrollarse y acaban perdiéndose por un mar de reflexiones y apuntes. Ni siquiera el misterio sobre lo que transporta en el camión acaba interesando demasiado, ya que todo tiene una densidad que hace que el espectador tenga que tomar distancia.

Teret (2018)

A pesar de todo no se puede negar el talento de Ognen Glavonić con algunos diálogos y situaciones que rebosan bastante calidad. El espectador intuye que el director quiere contarnos algo de bastante nivel intelectual, pero olvida que en ocasiones la sencillez es el mejor aliado. La duración de algunos planos y la poca expresividad de algunos personajes convierten sus 98 minutos en un duro viaje que está mas cerca del aburrimiento que de la reflexión.

Solo en la segunda parte de la película los personajes se muestran algo más comunicativos y parece que la trama encuentra un rumbo claro hacia el que llevarnos. Temas como la limpieza étnica y los horrores de la guerra se abren paso tímidamente. Quizás un rumbo que debería haber tomado la película con mayor resolución y firmeza. 

En conclusión sensaciones, apuntes y reflexiones que se quedan en el tintero de las cosas que pudieron ser.