CRÍTICA DE CINE

Cars 3: La leyenda renace

 

Hay algo que ni las leyendas pueden controlar, el paso del tiempo. Desde la última vez que vimos a Rayo McQueen ha ganado 5 Copas Piston, nuestro coche favorito ya es un auténtico veterano y no corre como antes, pero su espíritu sigue siendo joven y querrá demostrar que no necesita jubilarse.

Animación | 103 min. | USA 2017

Título: Cars 3.
Título original: Cars 3.
Director: Brian Fee.
Guión: Kiel Murray, Bob Peterson, Mike Rich, Brian Fee, Ben Queen, Eyal Podell, Jonathon E. Stewart.
Voces: Owen Wilson, Cristela Alonzo, Chris Cooper, Nathan Fillion.

Estreno en España: 14/07/2017 
Productora: Pixar Animation Studios, Walt Disney Pictures

Distribuidora: Walt Disney Studios Motion Pictures

Sinopsis

El legendario Rayo McQueen, el mejor coche de carreras del mundo, se ve sorprendido por una nueva generación de corredores ultrarrápidos que lo apean repentinamente del deporte que tanto ama. Deberá demostrar a todo el mundo que aún puede ganar y no necesita jubilarse. Para retomar su carrera, necesitará la ayuda de una joven, Cruz Ramírez, que tiene un plan para ganar, además de la inspiración del fallecido Fabuloso Hudson Hornet y un par de giros inesperados. Y para probar que no está ni mucho menos acabado, el campeón tendrá que poner a prueba su valía en el gran circuito de la Copa Piston… enfrentándose al competitivo y revolucionario Jackson Storm, que no se lo pondrá nada fácil. 

Crítica

 Hay algo que ni las leyendas pueden controlar, el paso del tiempo. Desde la última vez que vimos a Rayo McQueen ha ganado 5 Copas Piston, nuestro coche favorito ya es un auténtico veterano y no corre como antes, pero su espíritu sigue siendo joven y querrá demostrar que no necesita jubilarse. Lo difícil no es llegar a lo más alto, sino mantenerse en la cúspide. En esta gran carrera se juega algo más que su reputación, su honor de campeón está en juego, bajo la amenaza de la nueva generación de corredores más jóvenes, más potentes, pero sobretodo, más rápidos. Entre ellos destaca el veloz y arrogante Jackson Storm. 

La presentación de la lección para los niños de que no deben rendirse ante los problemas, es admirable.

La todopoderosa Pixar, igual que nuestro protagonista, sabe reinventarse. No solo aprovecha la gran carrera como el gran enfrentamiento entre titanes, sino que además profundiza en un tema clave para cualquier deporte: un verdadero campeón se cae, y se levanta. Los más pequeños se estremecerán un poco cuando nuestro querido Rayo sufra un accidente, así que abrácenlos diciéndoles que todo (esta vez por seguro) irá bien. Tranquilos todos, nuestro bólido, así como un fénix, renacerá de sus cenizas. La presentación de la lección para los niños de que no deben rendirse ante los problemas, es admirable.

Para retomar su carrera, además de sus viejos amigos, Rayo McQueen contará con la ayuda nuevos e interesantes personajes, destacando a su nueva entrenadora Cruz Ramírez, con quién protagonizara una carrera al estilo de un cocktail entre Rollerball (1975) y Mad Max III: Más allá de la cúpula del trueno (1985), en un pueblo que parece salido de la América rural. El coche amarillo, Cruz Ramírez, tiene la energía y el talento necesarios para la competición, pero nunca ha creído en ella misma como corredora. ¡Lo único que necesita es la oportunidad de demostrarlo! Tanto a sí misma como al resto.

Si la primera película de Cars era una carta de amor a Le Mans (1971), esta entrega parece inspirada en la saga Rocky, desde la vertiente más humana del protagonista y su lucha por la superación y la constancia. El campeón, ante el enfrentamiento con un joven rival, deberá encontrar un modo de reinventarse, pero sin querer renunciar a los métodos de la antigua escuela. Además de la evolución de Rocky, otro factor en común es el hecho de deber encontrar un nuevo entrenador. Aun así, el mentor Doc Hudson, con la voz del recordado Paul Newman, seguirá muy presente, a través de los recuerdos de McQueen. 

En un momento donde el deporte, tanto el del relato como el de la realidad, parece focalizado a las estadísticas, es inspirador tener en cuenta que no se pueden medir las emociones con números. Los mayores disfrutarán de detalles del deporte actual, como la relación de las glorias de cada competición y sus contratos publicitarios. Los pequeños disfrutarán de una emocionante aventura y unos personajes tiernos, llenos de emociones y cercanos a ellos. Da la sensación que el equipo de guionistas estaba allí, en las carreras, en los boxes, donde todo se cuece. De hecho, Jeff Gordon, cuatro veces campeón de la NASCAR, asesoró en el proceso de documentación explicando sus vivencias al volante. 

Este excelente film es perfecto para disfrutar con toda la familia ya que desde los padres a los más pequeños lo pasarán en grande. Por el mensaje didáctico de la película, Pixar nos vuelve a demostrar que el cine, además de entretener puede educar y transmitir valores.