CRÍTICA DE CINE

Cásate Conmigo: Plántala en el altar

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Cásate conmigo

Cartelera España 18 de febrero  

Título original

 

Marry Me
Año
Duración
112 min.
País
 Estados Unidos
Dirección

Kat Coiro

Guion

Harper Dill, John Rogers, Tami Sagher. Novela gráfica: Bobby Crosby

Música

John Debney

Fotografía

Florian Ballhaus

Reparto

Jennifer LopezOwen WilsonMalumaSarah SilvermanJohn BradleyChloe ColemanMichelle ButeauStephen WallemMarko CakaBob LeszczakGiuseppe ArdizzoneDaymien ValentinoBlaise CorriganKathryn GraceAndre Da SilvaJessica VanOss

Productora

Universal Pictures, Nuyorican Productions, Perfect World Pictures, Kung Fu Monkey Productions. Distribuidora: Universal Pictures

Género
RomanceComedia | Comedia romántica
Sinopsis
Una estrella del pop es abandonada por su prometido, una estrella del rock, momentos antes de su boda en el Madison Square Garden, por lo que decide casarse con un hombre que selecciona aleatoriamente entre el público.
 
CRÍTICA

Hay casos en los que una película fracasa por su indefinición tonal y temática, apostando sobre el papel por una cosa, pero acabando siguiendo otro camino con rastro de la opción inicial, lo cual sume en la incoherencia un conjunto que se queda a medias en todo. Cásate conmigo es, justamente, un claro ejemplo de ello.

Partiendo de una premisa realmente tonta e increíble –ante la infidelidad de su pareja, una estrella del pop decide seguir adelante con su boda en medio de un concierto escogiendo como marido a un desconocido entre el público-, el film en lugar de mantener una línea alocada y exagerada como esta situación promete, prefiere abogar por un convencionalismo romántico letárgico. Después de este comenzamiento, Cásate conmigo no vuelve en ningún momento a estas cotas de absurdidad gigantesca, sino que se disfraza de pseudotratado del amor en la madurez, tomándose demasiado en serio a sí misma.

Este rumbo reflexivo que coge, instalado ya desde la segunda secuencia entre los personajes principales, mata la verosimilitud del film, ya que de repente el espectador se topa con unos protagonistas adultos y de mentalidad serena que, diez minutos antes, se han dado el “sí quiero” delante de miles de asistentes sin ni siquiera conocer sus nombres. El público realiza un acto de fe aceptando la premisa en cuestión, pero luego no se le puede pedir que también apruebe que los dos involucrados en un hecho tan pueril e impulsivo -característica que luego no es inherente a ninguno de los dos- hablen y actúen con la gravedad de los héroes románticos cuarentones de Richard Linklater, por poner un ejemplo.

Lo increíble, por tanto, no es el punto de partida, sino el descabellado y falto de coherencia tono posterior de una película que pide en sus carnes más exceso y gamberrismo, en lugar de meditaciones del nivel de un mal libro de autoayuda.

Y lamentablemente, esta transición de la astracanada surrealista del principio a un cariz más realista en los personajes lleva Cásate conmigo a la imprecisión y al conservadurismo, sin ir a fondo en ninguna de las propuestas. ¿Es un disparate descacharrante? No, porque prioriza el romanticismo al humor y a duras penas hay gags, de los cuales no funcionan la mayoría.

¿Es una lectura del amor sosegada y sazonada? Lo pretende, pero sus personajes caen en la contradicción y, añadiendo a que todo se inscribe al esquema de manual de toda comedia romántica, implicando que todo acabe siendo un pastel repleto de momentos peliculeros, anula sus posibilidades de trascender de cualquier manera, por no hablar de que sus meditaciones se reclinan en la superficie. ¿Es una sátira de la fama? Posee breves apuntes pero son eso, apuntes, cuando realmente es la vía que le habría convenido más para estar a la altura de lo que ese detonante auguraba.

Con el fin de contentar a mucha gente, Cásate conmigo potencia una fórmula tremendamente previsible sin un ápice de chispa, que Owen Wilson y Jennifer López, en el mayor alter ego cinematográfico que ha interpretado hasta ahora, remontan ligeramente gracias a su química, pero carentes de intensidad en otros momentos por separado. Sarah Silverman adopta el rol de secundaria de lujo que da color a este cuento de hadas de decadente “brilli brilli”, donde Maluma, por su parte, no tiene mucho más que hacer de sí mismo y, aun así, bordea el bochorno en algunos planos.

Una película desaprovechada, víctima de su cobardía a la hora de tomar decisiones, que parece más una excusa algorítmica para promocionar un EP de Jennifer López featuringMaluma que un bombón hecho desde el corazón. Si tuviera que aceptar Cásate conmigo tal y como es, Julia Roberts claramente volvería a darse a la fuga.