Cine Nueva Tribuna

CRÍTICA DE CINE

El caso Fisher: El genio y la locura

Edward Zick se atreve a explicarnos a modo de biopic “sui generis” la historia del gran maestro del ajedrez que pudo derrotar a los hasta entonces invencibles ajedrecistas soviéticos. 

fischer cartel

Drama | 114 min | USA 2014

Título: Regreso a casa. 
Título original: Gui lai.
Director: Edward Zwick.
Guión: Steven Knight.
Actores: Tobey Maguire, Liev Schreiber, Lily Rabe, Peter Sarsgaard.
Estreno en España: 12/08/2016 
Productora: Gail Katz Productions / Material Pictures.

Distribuidora: A Contracorriente Films.

 

Sinopsis

Pawn Sacrifice (El sacrificio del peón) narra la historia de la preparación y del legendario enfrentamiento por el campeonato del mundo entre Bobby Fischer, campeón de ajedrez norteamericano, y el campeón soviético Boris Spassky. El duelo, que tuvo lugar en 1972, en plena Guerra Fría, fue mucho más que un conjunto de partidas para conquistar un campeonato; prueba de ello es que captó la atención televisada de todo el mundo. 

Crítica

Hace tan solo cinco años la prestigiosa directora de documentales Liz Garbus, quien este mismo año recibió elogios por doquier gracias a su trabajo What Happened Miss Simone? Centrado en la figura de la diva de la música Nina Simone, se destapó con Bobby Fisher Against the World, un documental sobre uno de los ajedrecistas más populares de la historia que no sólo contaba con entrevistas de muchos de sus compañeros de profesión sino que además mostró por primera vez material nunca antes visto del Campeonato Mundial de Ajedrez de 1972, conocida como la partida del siglo y que enfrentó al propio Fisher contra su archienemigo ruso Boris Spassky.

El caso Fischer : Foto Seamus Davey-Fitzpatrick

Edward Zwick, uno de los directores más en forma del circuito hollywoodiense de los últimos años, con títulos nada desdeñables como El último Samurai, resistencia o Diamantes de sangre, se atreve a explicarnos a modo de biopic “sui generis” la historia del gran maestro del ajedrez que pudo derrotar a los hasta entonces invencibles ajedrecistas soviéticos, un hombre con un punto de desequilibrio mental progresivo que le llegó a abandonar la práctica de este deporte en cuanto consiguió llegar a la cima, angustiado por una suerte de manías persecutorias en las que comunistas y judíos ejercían de elementos perturbadores.

Fisher vivió angustiado con manías persecutorias de comunistas y judíos.

Partiendo de la base de que siempre resulta complicado llevar a la pantalla una película sobre el mundo del ajedrez, dado que la mayoría de los espectadores no son duchos en la materia y menos en nuestro país, donde se trata de una actividad reservada para algunos cerebros privilegiados, el director intenta centrarse sobre todo en el universo paranoico en el que se movía Fischer, quien ya desde pequeño desarrolló una manía persecutoria que se convertiría en compulsiva llevándole a terrenos muy cercanos a la demencia.

El caso Fischer : Foto Liev Schreiber

Ziwck nunca ha resaltado precisamente por ser un virtuoso a la hora de rodar. 

Ziwck nunca ha resaltado precisamente por ser un virtuoso a la hora de rodar, pero sí que domina la técnica como pocos, lo que le permite desde su artesanía jugar con los elementos que conoce y que aplica con elegancia pero sin alarde con el único objetivo de crear un clima de tensión latente durante todo el metraje. Aspectos como el montaje y la puesta en escena  cobran una relevancia fundamental para crear esta atmósfera opresiva: cada vez que Fischer tiene uno de sus ataques paranoicos en los que cree ser espiado el montaje se resuelve con cortes rápidos, eléctricos, que enfatizan la insania y la chaladura incipiente del genio, mientras que cuando la cámara se centra en sus sufridos acompañantes, tanto familiares como el equipo de apoyo que le sigue en sus giras, el tono se suaviza y da paso a planos más largos donde se pueden apreciar la incomprensión de quienes intentan ayudar al desequilibrado.

El caso Fischer : Foto Tobey Maguire

Aunque la mayoría del elenco actoral se trate de intérpretes de solvencia contrastada no deja de resultar extraño ver a actores tan “americanos” como Liev Schreiver (quien haya visto la serie de televisión Ray Donovan entenderá a lo que me refiero) ponerse en la piel de un maestro ruso, algo que desde luego afecta y de qué manera a la credibilidad del personaje. Se ve que para los yanquis ser ruso significa estar siempre serio y hablar poco, rasgos que desde luego no permiten que Schreiver acabe de lucirse en pantalla. Pasa también con el protagonista absoluto de la función, un correcto Tobey Maguire que se prodiga cada vez menos en el cine (tan sólo dos películas en tres años) y que aquí no acaba de ensamblarse y menos mimetizarse con una figura que hubiera requerido de un actor más compulsivo e histriónico. 

El caso Fischer : Foto Peter Sarsgaard

La película se deja ver y a ratos es hasta emocionante (todo el tramo final donde se decide el campeonato del mundo y a la vez se dirime quien de los dos contrincantes está peor de la cabeza). También tiene su gracia la continua utilización de irreales noticiarios de la época que dotan de ligereza un desarrollo argumental demasiado plano y repetitivo. Aquí todo es puro espectáculo y nada es trascendental, porque para ajedrez y trascendencia nadie llegará a superar El séptimo sello de Ingmar Bergman.