CRÍTICA DE CINE

Celestial Camel: El viaje blanco

Coescrita por el veterano director Yuriy Feting y la guionista Elzyata Mandzhiyeva, hija de Nimgr Mandzhiev, uno de los pioneros de la literatura de la lejana República de Kalmukia, Celestial Camel es una de la propuestas más inusuales que nos podemos encontrar en la cartelera en lo que llevamos de año.

Aventuras | 90 min. | Rusia 2015

Título: Celestial Camel.
Título original: Celestial Camel.
Director: Yuriy Feting.
Guion: Yuriy Feting, Elzyata Mandzhieva

Actores: Mikhail Gasanov, Viktor Sukhorukov, Petr Novikov, Irina Hurgunova.

Estreno en España: 16/02/2018 
Productora: Production Center "Vse horosho".

Distribuidora: VerCine

 

Sinopsis

El desierto del Gobi, en las estepas de la Mongolia rusa. Altynka es un camello bebé que, según las creencias, traerá suerte a la familia del joven Bayir debido a su albinismo. Aun así, la familia debe vender el camello para poder sobrevivir y mantener a sus tres hijos. Pero esa noche, Mara, la desesperada madre de la cría albina, también consigue escaparse en busca de su hijo vendido. Su desaparición, supone un desastre para el sustento familiar, por lo que Bayir emprenderá un viaje por la estepa, subido en una vieja moto, para encontrar a los dos camellos que tanto quiere.

Crítica

De entrada advertimos que quien quiera darle un significado al titulo de esta crítica deberá pasar por taquilla y encontrar la respuesta en el visionado del film, ya que nos estamos refiriendo a una especie de leit motive que acompaña a muchas de las escenas. Ojalá el boca oreja funcione y esta pequeña obra tan simple como efectiva no pase desapercibida para todos los amantes de ese cine minimalista que con pocos elementos es capaz de alcanzar grandes cotas emocionales.

Este recomendable trabajo fue reconocido como mejor película en el 19º Festival de Cine de Olimpia para la Infancia y la Juventud.

Coescrita por el veterano director Yuriy Feting y la guionista Elzyata Mandzhiyeva, hija de Nimgr Mandzhiev, uno de los pioneros de la literatura de la lejana República de Kalmukia, Celestial Camel es una de la propuestas más inusuales que nos podemos encontrar en la cartelera en lo que llevamos de año. Rodada entre casas tradicionales en las estepas desérticas de la región sureña de Kalmykia, estamos ante un preciosista cuento de hadas para niños que surge de los mitos locales pero que termina como una visión universal y sorprendentemente madura de la responsabilidad familiar, la mortalidad y la magia. Este recomendable trabajo fue reconocido como mejor película en el 19º Festival de Cine de Olimpia para la Infancia y la Juventud, además de haver sido galardonada con el premio de la Asociación europea de cine infantil.

La República de Kalmukia es la única región budista en Europa,  tiene su propia constitución, presidente y parlamento y se considera el hogar de la etnia de los calmucos. Además se hizo bastante popular hace unos años debido a un curioso caso de corrupción que salpicó a su presidente, en el que se pudo demostrar que se habían desviado una gran cantidad de fondos públicos para destinarlos a una de las grandes pasiones del pueblo calmuco en particular y de los rusos en general, como es el ajedrez (en todos estos territorios el aprendizaje de este juego es obligatorio en las escuelas y en Kalmukia se celbraron la XXXIII Olimipiada de ajedrez en 1998, el Campeonato Mundial de Ajedrez femenino en 2004 , y el Campeonato Mundial de ajedrez en 2006).

Altynka es un becerro de camello blanco legendario utilizado como talismán para atraer la lluvia a la reseca estepa. Cuando a su empobrecido propietario no le queda más remedio que venderlo a un cineasta ruso, su joven hijo Bair (el debutante Mikhail Gasanov) sale para recuperar al animal del que se dice está tocado por los Dioses desde que nació bajo una nube en forma de camello. Sus aventuras se desarrollan frente a un paisaje duro y fascinante que pocas veces presencian los forasteros. Un enclave peculiar donde se cruzan personas de todas partes de Rusia . Aunque el film tiene un argumento muy bien definido también hallamos momentos que parecen sacados de un documental, ya que se capturan desde rituales folclóricos hasta la intensa relación que se puede establecer entre el hombre y los animales característicos de estas regiones remotas.

A modo de particular road movie, el pequeño héroe de la función emprende un viaje en una motocicleta de busca y captura de la madre del camello comprado, que se ha escapado de la hacienda en busca de su potro. Bayir, con tan solo doce años, emprenderá un largo viaje en busca de los camellos que ayudó a criar. En su búsqueda hallará tanto amigos como enemigos: un joven budista con el que dissertará de manera irónica sobre la religión; policías corruptos; ladronzuelos y raterillos que intentan sobrevivir con todas las argucias possibles; una futurible novia, y demàs personajes singulares que formaran un crisol irresistible para todos aquellos que amen el cine sencillo y sin más pretensión que llegar al corazón del espectador sin trampa ni cartón.

Los viajes de Bayir por el desierto cautivarán a cualquier niño (y adulto) con espíritu de aventura. Si bien incluso los más inexpertos acertarán con lo predecible de su desenlace (no es difícil adivinar si Bayir logrará recuperar sus camellos), el simpático protagonista sostiene la película junto con su determinación inocente y su comportamiento encantador, con escenes tan disfrutables como la que tiene lugar en la comisaría, donde logrará escapar de una celda gracias a un método realmente asombroso.