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CRÍTICA DE CINE

Colonia: Cuando el espectáculo prima sobre la historia

“Colonia”, dirigida por Florian Gallenberger (“John Rabe”, “Sombras del tiempo”, “Honolulu”), ganador de un Oscar en 2000 por el cortometraje “Quiero ser” (I watt to be…), es un melodrama histórico ambientado en los días del golpe de Estado de Pinochet, en 1973, que llevó al suicidio del presidente Salvador Allende, elegido democráticamente en 1970, e instauró unos años terribles de dictadura sangrienta en el país.

COLONIA CARTEL

Drama | 110 min. | Alemania 2015 

Título: Colonia.
Título original: Colonia.
Director: Florian Gallenberger.
Guión: Florian Gallenberger, Torsten Wenzel.
Actores: Emma Watson, Daniel Brühl, Julian Ovenden, August Zimer.

Estreno en España: 20/01/2017 
Productora: Estela Films / Pipa Film / Pólvora Films

Distribuidora: Flins y Pinículas.

 

 

Sinopsis

Una joven pareja se ve envuelta en el golpe de Estado de Chile en 1973. Él es secuestrado por la policía secreta de Pinochet, y ella le seguirá la pista hasta una zona del sur del país llamada Colonia Dignidad, que aparenta ser una misión de caridad regida por un sacerdote.

Crítica

Protagonizado por Emma Watson (“Harry Potter”, “La Bella y la bestia), Michael Nyqvist (Millenium, Tierra de Ángeles) y Daniel Brühl (Good bye, Lenin, El quinto poder), “Colonia” se basa en un hecho real –la existencia de la desgraciadamente célebre Colonia Dignidad, una secta dirigida por un fanático nazi pederasta, en la que el régimen militar golpista buscó complicidad para encerrar a los opositores detenidos y torturarles, en la mayoría de los casos hasta la muerte- a la que fue a parar una pareja de extranjeros, Daniel y Lena, quienes vivieron en primera persona la tortura y el terror de la dictadura. Lástima que, en la película, lo que fue una auténtica calamidad para el país se haya transformado en una “aventura inverosímil que desvaloriza la tragedia rebajándola al  rango de peripecia” (Le Monde).

Colonia : Foto Emma Watson

Chile 1973. El general Pinochet se hace con el poder por la fuerza. La oposición se lanza a las calles y entre los manifestantes una pareja alemana, Daniel fotógrafo, Lena azafata. La policía política detiene a Daniel y le lleva a una cárcel secreta, un auténtico infierno escondido en un lugar recóndito, santuario de una secta dirigida por un antiguo nazi, huido al final de la guerra como tantos otros que se afincaron en países latinoamericanos, la mayoría de ellos contando con el beneplácito del resto de dictadores de la zona; a algunos les dieron caza los servicios secretos israelíes y fueron juzgados y condenados a muerte; otros terminaron sus días con nombres falsos y nuevas profesiones, en el país de acogida. La sabiduría popular asegura que de la Colonia Dignidad nunca salió nadie vivo. Para encontrar a su amante, Lena consigue que la lleven a la Colonia para intentar liberarle. Todos sus esfuerzos, soportando las penosas y humillantes condiciones de vida del campo de concentración, parecen inútiles…

Colonia : Foto Daniel Brühl

Es lamentable que la historia real se haya sacrificado para recrearse en la historia de amor de los dos protagonistas, que lo que ocurrió en Chile sea únicamente un pretexto dramático para situar a la pareja, y que el final sea como una traca y más parezca el de una aventura de Indiana Jones.

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