CRÍTICA DE CINE

Las Consecuencias: Película de emociones que no consigue emocionar

Las consecuencias

Cartelera España 17 de septiembre

Título original

Las consecuencias
Año
Duración
96 min.
País
 España
Dirección

Claudia Pinto Emperador

Guion

Claudia Pinto Emperador, Eduardo Sánchez Rugeles

Música

Vincent Barriere

Fotografía

Gabriel Guerra

Reparto

Juana AcostaAlfredo CastroMaría RomanillosCarme ElíasSonia AlmarchaChristian ChecaHéctor AlterioEnrique Gimeno

Productora
Coproducción España-Países Bajos (Holanda)-Bélgica; 

Sin Rodeos Films C.A, N279 Entertainment, Potemkino, TVE

Género
DramaThrillerIntriga
Sinopsis
En un viaje a una pequeña isla volcánica Fabiola se convierte en espía de su hogar. No tiene evidencias ni certezas, pero su intuición le dice que no todo es lo que parece. Se debate entre el miedo a lo que puede encontrar y la necesidad de obtener respuestas. ¿Hasta dónde hurgar en la intimidad de los demás? ¿Hasta dónde mentir para proteger a la gente que quieres?.
 
CRÍTICA

A pesar de haber ganado el Premio Especial del Jurado de la Crítica, y el de Mejor Actriz de reparto para María Romanillos en el último Festival de Málaga, «Las consecuencias», dirigida por la venezolana Claudia Pinto y protagonizada por Juana Acosta y Alfredo Castro junto con Carme Elías, Sonia Almarcha y la colaboración especial de Héctor Alterio, me ha parecido una película a la que le faltan un par de hervores en el guión.

En su esfuerzo porque todos los personajes tengan su minuto de protagonismo, y todos los actores su minuto de gloria, ha conseguido esbozar un cuadro de traumas psicológicos encadenados que retratan solo a medias a los miembros de una  familia tocada por hechos que se repiten en generaciones sucesivas; incluso, algunos de los acontecimientos llegan a la trama de golpe, de manera imprevista, consiguiendo un efecto dramático pero dejando al espectador ignorante de lo que ocurrió antes. Es lo que se llama poner en contexto que brilla por su ausencia.

«Las consecuencias» es un thriller emocional, con una protagonista que arrastra varios traumas. Según su directora «narra la historia de una familia en erupción. Todos hemos ocultado algo para proteger a nuestros seres queridos o para evadir aquello que nos hace sentir culpables. No hay certezas en las emociones, no sentimos lo que queremos sentir, y es en este terreno esquivo e inasible donde se mueve esta película». No siempre las explicaciones aclaran los significados.
 
En un viaje a una pequeña isla volcánica, Fabiola se convierte en espía de su hogar. No tiene evidencias ni certezas, pero su intuición le dice que no todo es lo que parece. Se debate entre el miedo a lo que puede encontrar y la necesidad de obtener respuestas. ¿Hasta dónde hurgar en la intimidad de los demás? ¿Hasta dónde mentir para proteger a la gente que quieres?

Un thriller sobre una familia –muy particular como lo son todas las familias- con sus secretos, sus verdades dichas a medias y sus cadáveres en los armarios.

Un thriller muy particular para su directora «porque el misterio a resolver no está ligado a un hecho criminal ni judicial, sino que se trata de un enigma familiar, emocional, sobre todo íntimo. Es una película que habla de la herencia de emociones y de las consecuencias del silencio».

El mar y los paisajes de unas islas de leyenda son los escenarios naturales de una historia con más sombras que luces.