CRÍTICA DE CINE

El Pacto: Memorias Post-África

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El pacto

Cartelera España 28 de enero  

Título original

Pagten aka 
Año
Duración
115 min.
País
 Dinamarca
Dirección

Bille August

Guion

Christian Torpe. Memorias: Thorkild Bjørnvig

Música

Frédéric Vercheval

Fotografía

Manuel Alberto Claro

Reparto

Birthe NeumannSimon BennebjergAsta Kamma AugustNanna Skaarup VossAnders HeinrichsenMarie MondrupKurt DreyerJytte KvinesdalMikkel Kjærsgaard StubkjærTéo LepetitSusanne BruhnBjarne JønssonNathan Benson

Productora
Coproducción Dinamarca-Suecia; 

Motor, SF Studios

Género
Drama | BiográficoLiteraturaAños 40Años 50Amistad
Sinopsis
Finales de los años cuarenta. La escritora Karen Blixen, de 63 años, está en la cima del éxito y parece ser la próxima en ganar el Premio Nobel de Literatura. Tras dejar atrás su renuncia a la famosa granja en África para regresar a su Dinamarca natal y habiendo perdido al amor de su vida, ahora Karen se ha reinventado a sí misma como una sensación literaria. Ella sigue siendo un genio aislado. Sin embargo, su vida se tambaleará el día que conoce a un talentoso poeta de 30 años. Karen le promete el estrellato literario si él a cambio la obedece incondicionalmente, incluso a costa de perderlo todo en su vida. 
 
CRÍTICA

Vuelve a nuestros cines el dos veces ganador de la Palma de Oro Bille August. Y no es el único que regresa; también lo hace la escritora Karen Blixen, personaje que ya fue tratado a la ficción en otra película: Memorias de África (Sidney Pollack, 1985), que adaptaba la obra literaria homónima de la artista danesa.

La película que nos ocupa, firmada también por un danés, puede funcionar como una suerte de secuela no oficial de aquel film o, mejor dicho, el reverso tenebroso de la misma, pues El pacto nos muestra la vida de Blixen post-África, retratando a una titiritera que hace y deshace a su antojo, que manipula a su deseo a todas las personas y demás elementos que aparezcan por su vida como si de una obra de teatro o una película se tratara. Así pues, durante todo el film veremos cómo consigue que el resto de personajes hagan lo que ella, por edad o por experiencias previas, no puede hacer.

Y aquí es donde toman protagonismo los dos elementos más interesantes del film: la intrahistoria de nuestra protagonista, lo que no vemos pero ha existido en el devenir existencial de la escritora (por ejemplo, la sífilis que padeció y marca de manera relevante lo que aquí se nos cuenta) , y lo extracorpóreo, lo esotérico y lo mágico que podemos percibir en la atmósfera de la película y que justifica y explica el porqué del título de la cinta. En cuanto a lo primero, tal vez nos deja muchas preguntas que, si no conocemos de manera exhaustiva la vida de Karen Blixen o no podemos hablar con el director (quien escribe estas líneas tuvo la suerte de poder interactuar con August en el preestreno del film), nos quedará en el tintero.

Respecto a lo segundo, es de agradecer la sutileza con la que se maneja el tema de lo sobrenatural, lo extracorpóreo, que se mantiene en segundo plano pero conforma, al mismo tiempo, el epicentro de la historia protagonizada entre el personaje de Birthe Neumann y el de Simon Bennebjerg, el aprendiz de la afamada escritora, un vínculo que nos propone un interesante debate sobre la compatibilidad entre arte y vida cotidiana, así como la diferencia entre amar y enamorarse, lo que abrirá una de las subrtramas en las que se sustenta una obra que encuentra su gran baza en lo extrasensorial si hablamos de trama y en el montaje si hablamos de aspectos formales. Todos los planos que componen el conjunto están magistralmente hilvanados, lo que hace que el film se desarrolle sin altibajos.

Por desgracia, la inmejorable edición y la eficaz realización de August no impide que El pacto se encuentre entre los trabajos más académicos y convencionales de Bille August, quien demuestra que sigue siendo un especialista en retratar el comportamiento humano pero que no arriesga un ápice ni en lo formal ni en lo narrativo (se nota que se trata de un guion ajeno), dejando, al fin y a la postre, una película que no se mantendrá en la retina del público durante mucho tiempo, aunque sí que saciará la curiosidad de quien desee conocer la inquietante y magnética personalidad de Karen Blixen.