CRÍTICA DE CINE DE NETFLIX

Fragmentos de una mujer

Fragmentos de una mujer

Netflix (estrenos destacados) 7/01/2021  

Título original

Pieces of a Woman
Año
Duración
128 min.
País
 Canadá
Dirección

Kornél Mundruczó

Guion

Kata Wéber

Música

Howard Shore

Fotografía

Benjamin Loeb

Reparto

Vanessa KirbyShia LaBeoufEllen BurstynMolly ParkerIliza ShlesingerJimmie FailsDomenic Di RosaAlain DahanSarah SnookBen SafdieVanessa SmytheSean TuckerTyrone BenskinDusan DukicNoel BurtonLetitia BrookesLeisa ReidJoelle Jeremie

Productora
Co-production Canadá-Hungría; 

Bron Studios, Creative Wealth Media Finance (Productor: Martin Scorsese)

Género
Drama | Familia
Sinopsis
La vida de Martha y Sean Carson, una pareja de Boston, cambia radicalmente tras perder a su hija durante un parto casero por la negligencia cometida por una matrona a la que posteriormente denuncian ante los tribunales. Comienza entonces un largo vía crucis para Martha, que además de tener que superar el dolor por la pérdida de su hija, tiene que hacer frente a su compleja relación tanto con su pareja como con su madre, una mujer dominante por naturaleza. 

Las cicatrices de este film estrenado en Netflix no son tan visibles como las de los accidentes de Crash. Y aunque son igual de dolorosas, no producen ningún placer. Al contrario. Las cicatrices de Martha y Sean son profundas y los fragmentos emocionales que provocan son mucho más insoportables que las piernas y costillas rotas de los accidentes de Cronenberg. Fragmentos de una mujer es la primera película en inglés de una pareja de cineastas húngaros, ella guionista, él realizador, que se inspiran en una vivencia personal para contar la historia de este matrimonio.

Todo empieza con un impresionante plano secuencia de 25 minutos en el que asistimos a un parto casero que acaba trágicamente. A partir de aquí, el film sigue el lento y difícil proceso de separación de la pareja y la lenta y difícil reconstrucción de los fragmentos de esta mujer, papel que le permitió a Vanessa Kirby ganar la Copa Volpi a la mejor actriz en la Mostra de Venecia. Aunque el tema principal es el dolor de la pérdida y como se enfrentan a ella el marido y la mujer, hay en el film tres conflictos morales flotando sobre la historia.

¿Hasta qué punto se debe permitir los partos caseros, donde no hay garantías de poder solucionar los problemas que surjan? ¿Hasta qué punto es responsable la comadrona si las cosas se tuercen en estas circunstancias y los padres siguen empeñados en no ir al hospital? ¿Hasta qué punto es lícito que se pretenda obtener dinero como compensación del dolor sufrido? Sin caer nunca en lugares comunes, ni jugar la carta del melodrama o la fácil demagogía, la película no da respuestas directas a estas cuestiones, y deja al espectador que vaya encontrándolas en paralelo a su protagonista.

Cabe destacar el uso de alegorías, como el puente en construcción o las semillas de manzanas, que pueden resultar demasiado obvias para algunos pero, desde mi punto de vista, ayudan a sostener la carga dramática de esta devastadora experiencia.