CRÍTICA DE CINE

Great Freedom: Un hombre condenado

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Great Freedom (Gran libertad)

Cartelera España 25 de febrero  

Título original

Große Freiheit aka 
Año
Duración
116 min.
País
 Austria
Dirección

Sebastian Meise

Guion

Sebastian Meise, Thomas Reider

Música

Nils Petter Molvaerr, Peter Brötzmann

Fotografía

Crystel Fournier

Reparto

Franz RogowskiGeorg FriedrichAnton von LuckeJoachim SchoenfeldThomas PrennFabian StummUlrich Faßnacht

Productora
Coproducción Austria-Alemania; 

FreibeuterFilm, Rohfilm

Género
DramaRomance | Basado en hechos realesDrama carcelarioHomosexualidad
Sinopsis
Es la historia real de Hans en tres momentos (1945, 1957 y 1969) de su relación con Viktor, un asesino convicto: un amor carcelario, propiciado por las entradas y salidas de prisión de Hans a causa de la represión a la que fueron sometidas las personas homosexuales en la Alemania democrática de posguerra.
 
CRÍTICA

Great Freedom (Gran libertad) llega hasta nuestras pantallas tras hacerse con el galardón a la Mejor Película en el Festival de Sevilla y el premio Un Certain Regard de la última edición de Cannes. Merecidos reconocimientos a una película que realiza un retrato muy duro y sobrecogedor sobre la represión que vivieron los homosexuales en la Alemania del siglo XX a través de una historia que se desarrolla en 1945, 1957 y 1969. El director austriaco Sebastian Meise nos habla de las rigurosas leyes alemanas que tipificaban los actos homosexuales como un delito grave que podía ser castigado con severas condenas de prisión. Ya en 1871 se castigaba con seis meses de cárcel, aunque posteriormente con la llegada del Partido Nazi la condena podía llegar hasta los cinco años con penas que podían cumplirse en campos de concentración. No será hasta 1969 cuando la ley es reformada y la homosexualidad dejará de ser un delito.

En Great Freedom nos encontramos con la historia de Hans, maravillosamente interpretado por Franz Rogowski, y su historia de amor y odio con un preso condenado por asesinato. Una relación complicada y llena de prejuicios que irá desarrollándose en el tiempo al tiempo que también va evolucionando la sociedad y sus normas. El guion y puesta en escena de Sebastian Meise nos encierra en la cárcel y nos obliga a vivir el día a día de los reclusos, con sus problemas habituales y castigos. Prácticamente toda la película se desarrolla en las angostas y estrechas celdas, con alguna que otra escena aislada en las salas de castigo y en el patio de recreo.

 

En Great Freedom nos encontramos con la historia de Hans, maravillosamente interpretado por Franz Rogowski, y su historia de amor y odio con un preso condenado por asesinato. Una relación complicada y llena de prejuicios que irá desarrollándose en el tiempo al tiempo que también va evolucionando la sociedad y sus normas. El guion y puesta en escena de Sebastian Meise nos encierra en la cárcel y nos obliga a vivir el día a día de los reclusos, con sus problemas habituales y castigos. Prácticamente toda la película se desarrolla en las angostas y estrechas celdas, con alguna que otra escena aislada en las salas de castigo y en el patio de recreo.

Estamos ante una película que requiere de un espectador paciente y con una mente bastante abierta para contemplar lo que sucede durante su extenso metraje. Lo cierto es que Great Freedom es una cinta tremendamente sórdida y gris con algunos momentos bastantes desagradables y cuestionables. Sebastian Meise no tiene prisa en contarnos la historia y tampoco busca ahorrarnos detalles en este completo estudio psicológico y social sobre pasiones y homosexualidad.

Por momentos podría recordarnos a El expreso de medianoche, aunque “Great Freedom” es una película gay mucho más oscura y turbia, con momentos excesivamente crueles y desagradables. Sebastian Meise no se presenta como un director sutil y su propuesta es en determinadas escenas demasiado evidente y simplista, si bien lo importante de su mensaje y la condena clara que realiza al sistema penal alemán acaban transformando la propuesta en una película mucho más interesante de lo que resultaría a priori.

Franz Rogowski (Ondina, En tránsito) acaba siendo el rostro de la historia y su actuación sincera y emotiva acaban conmoviendo y emocionando. Su trabajo se impone sobre una dirección demasiado gris y logra dar a la película un tono melancólico y romántico que funciona muy bien. Finalmente, Great Freedom (Gran libertad) es un drama que nos sitúa en contexto histórico muy difícil y sobre el que no hay demasiada filmografía. Solo por eso merece la pena darle una oportunidad.