Cine Nueva Tribuna

CRÍTICA DE CINE

Hollyblood: La película del verano

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HollyBlood

Cartelera España 22 de julio

HollyBlood

Título original

HollyBlood
Año
Duración
87 min.
País
España España
Dirección

Guion

José Pérez Quintero

Música

Vanessa Garde

Fotografía

Javier Salmones

Reparto

Productora

La Canica Films, Quexito Films, Netflix, RTVE, Suica Films

Género
ComediaFantástico | Comedia de terrorVampirosSobrenatural
Sinopsis
Javi es un adolescente normal con una vida normal. Tan normal que no tiene nada especial como para que Sara se fije en él. Ella solo tiene ojos para HollyBlood, una saga literaria de vampiros. Javi está decidido a contarle a Sara que le gusta, pero una serie de imprevistos y malentendidos hacen que Sara crea que Javi es un vampiro sobrenatural. Todo se complica cuando ellos dos, junto a otros compañeros de clase, deberán enfrentarse a una antigua y maligna amenaza que habita en su instituto.
 
CRÍTICA

Estamos en época veraniega, y como en todo período estival, los grandes estrenos brillan por su ausencia. Por estas fechas nos suelen llegar a la cartelera típicas comedias familiares, productos de animación o puros blockbusters para evadir nuestras ocupadas mentes. Y no precisamente tienen por qué ser estos de paupérrima calidad, aunque raro es ver un diamante en bruto, puesto que estos suelen aparecer a finales del año –una vez pasado por el circuito de festivales y con la finalidad de realizar el último sprint hacia la carrera de premios–. Pues bien, HollyBlood, esta supuesta parodia vampírica que nos venden, estaría entre las sobras que nadie pide, pero que, por desgracia, nos sirven en esta plena ola de calor.

En las últimas semanas –desde el estreno de Padre no hay más uno 3, concretamente– la figura del crítico se está empezando a cuestionar en las redes (anti)sociales –aún más si cabe de lo que ya lo estaba antes–. Parece ser que ya no se puede ser honesto. Ni con uno mismo ni con el espectador. Ahora, el que escribe esta reseña os podría faltar a la verdad y deciros que estamos ante una comedia juvenil donde nace un romance existencial o que estamos ante una parodia magistral en la que se retrata de forma ingeniosa las obras vampíricas más populares.

El lector estaría feliz tras leer estas palabras y el redactor no se metería en ningún terreno pantanoso. El problema es que el espectador se sentiría estafado tras ver el producto y el crítico resultaría ser desleal, tanto con su público como consigo mismo. ¿Dónde quedaría la credibilidad? ¿Es mejor ser un cínico y casarse con todo el mundo?

Crítica de Hollyblood, la comedia que se burla de las pelis de vampiros |  Hobbyconsolas

Este crítico aficionado –o mejor dicho, este opinólogo que ni pincha ni corta– llevaba tiempo sin sentirse tan ruborizado tras ver una obra audiovisual, pues HollyBlood no funciona ni como entretenimiento juvenil ni como homenaje/parodia a reconocidas franquicias vampíricas –tales como Crepúsculo o Buffy, cazavampiros– ni como comedia romántica.

No cumple ni con su principal función, que no sería otra que la de pasar un buen rato delante de la pantalla. Y su error más garrafal reside en que en lugar de reírse de sí misma o de todas las referencias que saca a la luz, hay a veces que se toma demasiado en serio y crea el efecto contrario: se acerca más una torpe y accidental autoparodia que a una evasiva comedia teen sin pretensiones.

Y si a eso le sumamos actuaciones afectadas por un pobre guion –se agradece que Oscar Casas no se tenga que valer exclusivamente por su físico, ya que aquí interpreta a un encogido adolescente y viene de hacer papeles destacables como el de minusválido en la serie Instinto–, una endeble sonorización y una inexistente química entre sus protagonistas,  nos queda finalmente un producto fallido cuyo único aspecto reseñable, por destacar algo positivo, sería la conseguida caracterización de ciertos personajes –puesto que en ocasiones, sobre todo en producciones españolas, este tipo de caracterizaciones suelen resultar fementidas–.

HollyBlood

En conclusión, para el que escribe estas líneas, HollyBlood, si bien al comienzo parece que va a ser un Élite vampiricántropo –por lo menos hubiese satisfecho a los más jóvenes–, acaba resultando un salto (tropiezo) al vacío, una fallida comedia juvenil donde el espectador va a necesitar de agua bendita y una gran estaca para enfrentarse a este vampírico ejercicio. Os podría mentar que es la peor producción de lo que llevamos de año y que no perdieseis ni tiempo ni dinero en verla, pero, en estos tiempos que corren, puede que sea mejor decir que estamos ante la película del verano.