CRÍTICA DE CINE

I Am Not Your Negro: La violencia de la ignorancia

I am not your negro se posiciona en ese conjunto de documentales que no temen tomar de forma manifiesta un punto de vista. Esto puede suponer un previo rechazo por parte de aquellos que esperarán poco más que una información sesgada e incompleta. Sin embargo lo hace de forma sincera, e intenta sacar a la luz ese elemento que da sentido a toda pieza dentro del género: la verdad.

Acción | 93 min. | USA 2016

Título: I am not your negro.
Título original: I am not your negro.
Director: Raoul Peck
Guión: Raoul Peck (Novela: James Baldwin)
Actores: Samuel L. Jackson, James Baldwin, Harry Belafonte, Marlon Brando.

Estreno en España: 07/04/2017 
Productora: Velvet Film.

Distribuidora: Karma Films.

 

Sinopsis

A través de las palabras del escritor y activista afroamericano James Baldwin conocemos uno de los grandes problemas de la sociedad estadounidense: el conflicto racial entre la población blanca y la población negra en los Estados Unidos. Este problema social y político forma parte de la historia norteamericana, pero también es una preocupación actual. 

Crítica

Cuando pensamos en documental asociamos el término a la narración de una serie de hechos reales desde un punto de vista objetivo. Sin embargo, esta concepción es falsa, pues desde el momento en que el director elige dónde poner la cámara (y, por tanto, lo que se ve y lo que no se ve) está tomando parte en la narración. Esto, sin mencionar la gran herramienta de manipulación cinematográfica: el montaje.

Dicho esto, I am not your negro se posiciona en ese conjunto de documentales que no temen tomar de forma manifiesta un punto de vista. Esto puede suponer un previo rechazo por parte de aquellos que esperarán poco más que una información sesgada e incompleta. Sin embargo lo hace de forma sincera, e intenta sacar a la luz ese elemento que da sentido a toda pieza dentro del género: la verdad.

La percepción de la realidad por parte de cada sujeto nos da la verdad para el mismo.

Su verdad

La percepción de la realidad por parte de cada sujeto nos da la verdad para el mismo. Aquí la verdad se extrae del relato y la percepción del escritor negro James Baldwin, a través de su obra inconclusa Remember this house. Así se consiguen las líneas que recorren la historia de Estados Unidos en relación a la situación de su población negra.

Dichas líneas pasan por unos puntos que dan unidad a la obra. Estos puntos son tres figuras fundamentales de la lucha contra el racismo: Medgar Evers, Martin Luther King y Malcom X. Su historia particular se mezcla con el contexto general de la época donde el movimiento negro se convirtió en una fuerza reivindicativa en la sociedad.

Entonces y ahora

La parábola que plantea I am not your negro es básica pero interesante. Enlaza con imágenes y palabras la realidad de una época capital para las movilizaciones de la comunidad negra y la actualidad. Por momentos, el director Raoul Peck hace un ejercicio de separación de su condición individual para observar el panorama que rodea al problema del racismo americano.

Sin embargo, no parece tener interés real en ahondar en las causas de dicho problema, y su muestra de un ambiente desolador para la comunidad afroamericana se queda en varias consecuencias dispuestas en conjunto. Confecciona así un marco representativo de una dura realidad de forma superficial.

En lugar de mirar al pasado, a estas causas, el documental parece decidido a observar el futuro. De esta manera el juego temporal representa un esquema fundamental. La conclusión que el espectador extrae no será en ningún caso propia, sino dada por el director: el problema racista no ha cambiado tanto. Lo que antes parecía imposible para los individuos de la comunidad negra hoy es posible, pero en el fondo sigue existiendo un gran conflicto que transforma la discriminación en violencia.

Una leyenda de una masacre

El documental, sin embargo, no pone su objetivo en la comunidad blanca. Evita caer en simplificaciones de la realidad y determina el verdadero germen de la violencia: la ignorancia. En el punto de mira está Norteamérica (y, por extensión, la sociedad occidental), y en especial ese modelo narcótico que germina interminables masas de personas ignorantes.

Aquí es donde la película, al igual que el propio Baldwin, pone el acento. La erradicación de la violencia pasa por sacar a las masas de este modelo perpetuado culturalmente durante años. Una frase lapidaria describe los orígenes de la primera potencia mundial: hicimos una leyenda de una masacre. La película presenta una sociedad actual consecuencia de su pasado y los valores impuestos en él, llevados hoy a un extremo donde el reencauzamiento parece difícil.