CRÍTICA DE CINE

Jojo’s Bizarre Adventure: Diamond is Unbreakable: Locura Anime en la Costa Dorada

Película dirigida por Takashi Miike (Trece asesinos, La espalda de inmortal) que adapta la historia 'Diamond is Unbreakable' de los cómics Jojo's Bizarre Adventure.

Acción | 125 min. | Japón | 2017

Título: JoJo's Bizarre Adventure: Diamond is Unbreakable.
Título original: JoJo no kimyô na bôken: Daiyamondo wa kudakenai - dai-isshô
Director: Takashi Miike
Guión: Mariam Khatchvani, Vladimer Katcharava .

Intérpretes: Kento Yamazaki, Ryunosuke Kamiki, Nana Komatsu, Masaki Okada.

Estreno en España: 28/06/2018 
Productora: Toho / Oriental Light and Magic / Tokyo Broadcasting System (TBS) / Warner Bros.

Distribuidora: Selecta Vision.

 

Sinopsis

Josuke Higashikata es un joven que descubre tener unas habilidades sobrenaturales heredadas por su familia. Poco a poco empezará a investigar sobre su linaje y toda la línea de sangre. Descubrirá que alguien en la ciudad está dotando a otros de una habilidad parecida a la de él que está generando una grave amenaza. Josuke comenzará entonces una misteriosa aventura para destapar al culpable de todo. 

Crítica

La oferta cinematográfica más reciente de Takashi Miike (uno de los directores más prolíficos e irrefrenables de la historia del cine japonés reciente, con títulos tan aconsejables como 13 Asesinos, Audition o La espada del inmortal es una adaptación del popular manga de Araki Hirohiko del mismo nombre. En él, se nos explican las escapadas altamente inusuales de la escuela secundaria de Josuke, más conocido como - ¡lo adivinaste! - JoJo (cuya arrogancia y vanidad están admirablemente retratados en la adrenalítica interpretación de Kento Yamazaki, famoso en su país por series como Death Note). La palabra 'Bizarro' se le ajusta como anillo al dedo, dado su aspecto glamoroso salpimentado por el lucimiento de un peinado que podría rivalizar en barroquismo con el de Madame de Pompadour). 

La ciudad ficticia donde ocurre todo el meollo del asunto es Morioh, una urbe japonesa, pero a más de uno le van a sonar las calles donde tienen lugar persecuciones y peleas varias a un lugar mucho más cercano.

 

El héroe de la función es capaz de manifestar poderes extraños de los que no sabe nada.

La introducción un tanto incómoda de Jotaro (el sobrino de JoJo) arroja luz sobre el asunto, pero no tiene otro objetivo que informar al protagonista y al público que él es un "usuario de soporte". JoJo puede sanar heridas en los cuerpos de otros y reorganizar, fusionar o "reparar" la materia mientras que Jotaro puede detener el tiempo. Los soportes son básicamente una forma de aprovechar las reservas ocultas mediante la invocación de alter egos que existen con el único propósito de patear el culo. Y así a la chita callando y con alegría la tasa de criminalidad de la ciudad va avanzando. Lo que comienza como una historia policial con el abuelo de JoJo en busca del paradero de un asesino, casi instantáneamente se abre para envolver al público en un universo donde los enfrentamientos paranormales son tan comunes como la aplicación demasiado liberal de gel para el cabello.

Y ahora es cuando viene la gracia del asunto. La ciudad ficticia donde ocurre todo el meollo del asunto es Morioh, una urbe japonesa, pero a más de uno le van a sonar las calles donde tienen lugar persecuciones y peleas varias a un lugar mucho más cercano. Y es que parte de la producción se trasladó al pueblo costero de Sitges para deleite de todos aquellos fans y seguidores del Festival de Cine Fantástico que tiene lugar anualmente en dicha población. Nos imaginamos que la proyección del film en el marco de este Festival el año pasado debió de ser un auténtico acontecimiento, dado que Miike para por ser uno de los cineastas más venerados del Certamen, habiéndole dedicado retrospectivas y homenajes además de haberle otorgado el Premio a su carrera cinematográfica. 

Como se puede esperar del director, JoJo's Bizarre Adventure ofrece acción a raudales, pero la diferencia con, por ejemplo, con otros ejercicios más serios como  13 Asesinos radica en su afición por la inventiva loca. Si quieres ver a JoJo (un ejército de un solo hombre) luchar contra un escuadrón sorprendentemente feroz de tanques diminutos y soldados de juguete que empaquetan lanzacohetes, esta es sin duda tu película. Estas y otras escenas (como una en la que JoJo ingiere un guante para "capturar" la esencia de un usuario de soporte acuático llamado Aqua Necklace después de una pelea sin cuartel) se nutren sabiamente de elementos descacharrantes que llegan a alcanzar un grado surrealista.

Aquí es donde la película brilla más intensamente: cuando abraza la locura y no frena el desarrollo argumental al tratar de explicar las cosas que hacen que la creencia se detenga desde el primer momento. A menos que estés íntimamente familiarizado con el manga (que no es el caso de quien escribe), nunca entenderás por qué los personajes se comportan como lo hacen y gran parte de la narrativa (muy rica en nombres y mitología que obtiene menciones casuales) va reiterando una serie de clímax que parecen no tener punto final. Las revelaciones interminables no se suman a nada inteligible e interrumpen el flujo del combate.

Contiene prolijidad pero también cuenta con efectos visuales exuberantes amén de deslumbrar por su tono colorista. El film funciona en sus propios términos como algo fuera de lo común y difícil de seguir. No hay una razón real para la locura; simplemente hay que aceptarla, y así poder disfrutar de una experiencia extracorporal inscrita en el caos más caprichoso.