Cine Nueva Tribuna

CRÍTICA DE CINE

Lejos de Praga: Inocencia en la II Guerra Mundial

Comedia dramática de corte histórico que dirige Jan Sverák (Tri bratri, Sueños de juventud) y que protagonizan Tereza Voriskova, Ondrej Vetchý, Jan Tríska y Oldrich Kaiser junto al pequeño Alois Grec.

.Image result for lejos de praga cartelDrama| 111 min. |República Checa| 2017

Título: Lejos de Praga.
Título original: Po strnisti bos.

Director: Jan Sverák.
Guión: Jan Sverák, Zdenek Sverák.

Intérpretes: Jan Tríska, Oldrich Kaiser, Tereza Voriskova, Alois Grec.

Estreno en España: 17/05/2019 
Productora: Biograf Jan Sverak / Novinski / Phoenix Film.

Distribuidora: A Contracorriente Films.

 

Sinopsis

Durante la ocupación nazi en la II Guerra Mundial, un niño de 8 años, Eda (Alois Grec), se ve obligado a dejar su Praga natal para mudarse a un pequeño pueblo en el campo, donde habitualmente pasa las vacaciones y reside su familia. Eda ha de acostumbrarse a una nueva vida muy diferente de la que conocía en la ciudad, extraña y excitante a la vez. Se sentirá atraído por primera vez por la belleza de las chicas, pero también descubrirá oscuros secretos familiares.

Crítica de Vicente I. Sánchez

A pesar de que la República Checa es un país con larga tradición cinematográfica y con uno de los festivales de cine más veteranos, me refiero al Festival Internacional de Karlovy Vary, es raro que llegue hasta nuestras pantallas cine de esas latitudes.

Es por ello que sea lógico acercarse con cierta curiosidad a “Lejos de Praga”. Cinta que se desarrolla durante la ocupación checa de los nazis durante la II Guerra Mundial. Una visión que a diferencia de la polaca, inglesa o francesa no ha sido muy frecuentada por el cine. Como añadido de interés dirige esta cinta un veterano del cine checo, Jan Sverak, con una larga trayectoria y que muchos recordarán por “Kolya”. Un trabajo con el que logró el reconocimiento internacional, ganando en 1996 el Oscar a la Mejor película de habla no inglesa .

Una historia contada con un cierto realismo mágico que otorga múltiples símbolos y lecturas a la película.

“Lejos de Praga” nos cuenta la ocupación nazi de Checoslovaquia desde el punto de vista de Eda. Un niño de 10 años que por las circunstancias de la guerra debe mudarse desde Praga hasta el pueblo natal de su padre. Este será el punto de partida desde que el Jan Sverak nos sumerja en un relato amable y bastante edulcorado de la contienda.  Un relato que además de dirigir cuenta con un guion suyo y de su padre.

Eda, el joven protagonista,  irá descubriendo como funciona el mundo de los adultos desde la inocencia de su edad. Una visión que acaba siendo el gran problema de “Lejos de Praga”.  

Po strnisti bos (2017)

No se puede decir que esta película tenga problemas de ritmo o narración. Todo desprende un aroma a felicidad y buenas intenciones. El problema es la propia película, plagada de lugares comunes y situaciones vistas mil veces antes en el cine. Coge todo aquello que ha funcionado de películas como “La vida es bella”, “Cinema Paradiso”, “Cuenta conmigo”… Un refrito de secuencias y sentimientos que convierten a “Lejos de Praga” en una cinta tan bonita como olvidable. No deja ningún poso en el espectador, pero tampoco se puede decir que sea mala.

Tereza Voriskova and Alois Grec in Po strnisti bos (2017)

A pesar de todo hay que reconocer la veteranía del director tras la cámara, consiguiendo un trabajo de actores muy depurado y realista. Mención especial para el impresionante trabajo del  joven protagonista, con el que iremos descubriendo los problemas que ocasiona la guerra. Todo ello en un  pueblo que busca ser la metáfora de un país en guerra, con rencillas entre familias, problemas sociales y con decididos héroes que tratan de oponer resistencia a la ocupación nazi.  

Una historia contada con un cierto realismo mágico que otorga múltiples símbolos y lecturas a la película, como por ejemplo la pandilla de Eda, que no deja de ser una metáfora de las relaciones de poder entre la nación y la ocupación, militar.  Incluso el punto de encuentro de los jóvenes es un cementerio, escondiéndose sobre un montón de coronas de muertos durante la contienda. Pequeñas sensaciones que no evitan que olvidemos la película según salimos del cine.