CRÍTICA DE CINE

Mali Twist: Bamako, capital de Mali

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Mali Twist

Próximos estrenos España 8 de julio

Título original

Mali Twistaka 
Año
Duración
125 min.
País
 Francia
Dirección

Robert Guédiguian

Guion

Robert Guédiguian

Música

Olivier Alary

Fotografía

Pierre Milon

Reparto

Stéphane BakDioucounda KomaIssaka SawadogoAlicia Da Luz GomesBakary DiomberaAhmed Dramé

Productora
Coproducción Francia-Canadá-Senegal-Mali; 

Agat Films, Peripheria Productions, Karoninka

Género
RomanceDrama | ÁfricaAños 60Drama románticoColonialismoBailePolítica
Sinopsis
Ambientada en la Mali postcolonial de los años 60, cuando los jóvenes de Bamako bailan el rock and roll recién importado de Occidente y sueñan con una renovación política, 'Mali Twist' se centra en los personajes de Samba y Lara. Él es un joven socialista que se enamora de la enérgica Lara durante una de sus misiones en la selva. Para escapar de su matrimonio forzado, ella huye en secreto con él a la ciudad. Pero el esposo de Lara no lo permitirá y la Revolución pronto les acarreará dolorosas desilusiones mientras sueñan con un futuro juntos. 
 
CRÍTICA

En su nueva película, Robert Guédiguian sale de Marsella, de sus actores de siempre, del alienante y puñetero mundo laboral nunca suficientemente denunciado, en definitiva de su zona de confort, y se embarca en explicar una breve revolución socialista fallida que tuvo lugar en Mali, en los años sesenta del siglo pasado, con Modibo Keïta como cabeza más visible. Por si esto no fuera poco, el rodaje fue interrumpido por el confinamiento pandémico durante siete meses, con los problemas de logística que eso acarrea, y por supuesto no se pudo rodar en Mali por la imposibilidad de garantizar la seguridad del equipo, con lo cual hubo en rodar en el norte de Senegal. Sin duda un trabajo meritorio fruto de la tenacidad.

El punto seminal del proyecto son las fotografías de Malick Sidibé (1935-2016), apodado l'oiel de Bamako, que retrató esa época revolucionaria en Mali y la juventud que bailaba con frenesí al ritmo de las músicas extranjeras del momento. Durante el film vemos algunos fotogramas congelados en blanco y negro que recrean el espíritu de las fotografías originales de Sidibé; quiza el twist se preste a movimientos más expansivos y que delaten a qué ritmo se baila.

En cualquier caso, como confiesa el propio Robert Guédiguian, el entusiasmo de esos jóvenes y la época excepcional que les tocó vivir son la semilla que originó el film. Después Guédiguian tirá de manual: solo hay que añadir una historia de amor, con muchos impedimentos, cuantos más mejor, porque por ahí vemos la letra pequeña de la época y la sociedad maliense, a saber: los intereses de los poderes fácticos, las costumbres patriarcales y las buenas intenciones revolucionarias socialistas que generan desconfianza por doquier.

A su pregunta: ¿en esta película de Guédiguian hay algún “momento comunista“? Por supuesto, varios marca de la casa. Destaca uno de adoctrinamiento campesino, escena de adhesión a la causa colectivista por el efecto mágico de arrancar hierbajos todos juntos de un secarral.

Es complicado ponerle pegas al idealista Guédiguian, porque, bien mirado, ¿en qué nos convertimos nosotros entonces, en reaccionarios? Siendo que nosotros también tenemos nuestro corazoncito idealista, pero vamos allá:

1. Todo conduce a la desesperanza: el desenlace de la revolución, la situación actual de Mali y el destino de los protagonistas. La revolución socialista no parece posible, cuando la intención de Guédiguian es justamente reivindicar este periodo histórico en Mali como un logro del ideario socialista, y por tanto de ser aplicado de nuevo en África.

2. Los franceses son parte interesada en la historia de Mali, en tanto que la revolución socialista que se explica viene de la descolonización francesa. En un momento de la película vemos una manifestación por Bamako con gritos de “vive De Gaule”. Da qué pensar. Diversas administraciones francesas han subvencionado la película, como queda patente en los títulos de crédito de inicio. ¿Vienen a decirnos que no es tan malo salir de una colonización de Francia, porque ellos han dejado armado el sistema legal, escolar, comercial..?

3. La música cansa. De acuerdo que la idea de filmar la película viene de unas fotografías que muestran a unos jóvenes felices bailando twist, pero la misma escena se repite una y otra vez; son muchas escenas que se alargan bastantes minutos y se hace repetitivo. El conjunto del film se va a las dos horas. El resto de la música es de estilo hollywodiense facilón: la-emoción-va-aquí para darle un empujón el melodrama amoroso.

4. Los acentos de los que hablan en francés son desiguales, las actuaciones también.

5. El protagonista, Samba, no puede ser más puro. Un joven de familia acomodada y religión musulmana, es el más listo de su clase, es buen hijo, buen hermano, comprometido militante socialista y como cree en ella echa más horas que el reloj por la causa, buen bailarín de twist… ¿No podía por lo menos tener una insuficiencia cardíaca como Yuri Zhivago? Por cierto, las enamoradas de Samba y de Yuri se llaman Lara, ambas dos.

Por último, una cuestión menor, no achacable al director: el título original francés, Twist à Bamako, ha devenido el chirriante Mali twist para el público español, no vaya a ser que alguien sufra una noche de insomnio hurgando en el magín si Bamako pertenece al reino mineral o vegetal; sin duda con este título estamos todos a salvo.