Cine Nueva Tribuna

CRÍTICA DE CINE

Marcelino, el mejor payaso del mundo: El payaso más famoso y triste del mundo

Marcelino Orbés, nacido de Jaca, recorrió Europa y Estados Unidos haciendo reír a su público, pero detrás de su maquillaje escondía el tópico del payaso atormentado cuando nadie ríe.

Marcelino, el mejor payaso del mundo

Título original
Marcelino, el mejor payaso del mundo
Año
Duración
83 min.
País
España España
Dirección
Guion
Miguel Ángel Lamata, Germán Roda
Fotografía
Daniel Vergara
Reparto
Productora
Estación Cinema
Género
Documental. Drama | Biográfico
Sinopsis
Docudrama sobre Marcelino Orbés, considerado el mejor payaso del mundo desde 1900 a 1914, triunfando en Londres y Nueva York. Fue el mejor y el más aclamado por el público en la mayor industria del entretenimiento de la época. Actuaba en el teatro más grande jamás construido, El Hippodrome, y lo veían 2 millones y medio de personas al año. No sólo fue un payaso sino un clown, acróbata y un cómico admirado por Charles Chaplin y del que Buster Keaton afirmó que era el mejor del mundo. Nacido en Jaca (Aragón), recorrió España, Europa y EE.UU. haciendo reír a la gente pero acabó protagonizando el tópico del payaso atormentado fuera de los escenarios.
 
CRÍTICA DE VICENTE I. SÁNCHEZ

Puede que su nombre no sea muy conocido en España, pero Marcelino Orbés fue uno de los payasos más famosos de comienzos del siglo XX. De origen aragonés, cosechó gran fama en circos de Londres y Nueva York entre 1900 y 1913. Actuaba en uno de los teatros mas grandes del mundo, El Hippodrome, con más de 4000 butacas que llenaba noche tras noche, lo que suponía millones de espectadores al año. Logró una gran fortuna y fama, y hasta el mismísimo Charles Chaplin llegó a trabajar en su compañía. Buster Keaton afirmó que era el mejor payaso del mundo.  Y efectivamente lo fue durante años.
Su fama comenzó a disminuir con la llegada del cine. Un género al que no supo adaptarse y con el que nunca tuvo suerte. Poco a poco fue perdiendo popularidad y en pocos años fue totalmente olvidado, lo que le llevó a la locura y a la ruina económica. Murió joven, a los 54 años, víctima de una profunda depresión que le llevó al suicido.

Marcelino, el mejor payaso del mundo : Foto

Esta es la historia que cuenta “Marcelino, el mejor payaso del mundo”. Un docudrama que analiza la vida de este payaso y que repasa su éxito por circos de Londres y Nueva York. Para ello cuenta con la participación de varios expertos en teatro escénico y con la actuación de Pepe Piyuela.

El actor de “Mortadelo y Filemón” y de series tan emblemáticas como “Aida” se mimetiza con Marcelino Orbés y escenifica alguno de los momentos más destacados de su vida. En este sentido, es un placer ver a Viyuela interpretando los gags que hicieron famoso a Marcelino y que ya forman parte de nuestro imaginario colectivo. Golpes y tonterías que nos devuelven a los tiempos de Marcelino Orbés. Artista del que no ha quedado ninguna función grabada, pero sí testimonios y crónicas de la época.

Marcelino, el mejor payaso del mundo : Foto Pepe Viyuela

En este sentido la cinta recoge diversas anécdotas como cuando Marcelino salvó la vida al rey Alfonso XII, que acudió a ver uno de sus shows. Según se cuenta, uno de los elefantes salió corriendo hacia el monarca y Marcelino logró detenerlo al lanzarle un sombrero a la cara y haciendo diversas piruetas. El propio monarca le dio las gracias y le otorgó una medalla por su valentía.

El director y guionista Germán Roda (“Desmontando a la muerte”) construye un documental que busca realizar un retrato minucioso de la figura de Marcelino. Ejemplo del payaso feliz en el escenario y triste fuera de él. Un hombre lleno de aciertos y sombras que no supo adaptarse a la llegada del cine y que tampoco supo administrar su fama y fortuna. Algo muy frecuente en las estrellas de aquella época, como pudieron comprobar Buster Keaton y Harold Lloyd (entre otros muchos) con la posterior llegada del sonido.

El estreno de 'Marcelino, el mejor payaso del mundo' inaugura el ...

“Marcelino, el mejor payaso del mundo” es mucho mejor en sus planteamientos e ideas e iniciales que en su posterior ejecución. No acaba de funcionar bien ni como documental ni como película, lo cual no evita que sea bastante disfrutable. Sobre todo porque nos devuelve sin prejuicios al humor de los circos y a las bromas inocentes de los payasos.