martes. 31.01.2023
CRÍTICA DE CINE

Dolor y Gloria: Piedra pulida sin aristas

Pedro Almodóvar (Julieta, La piel que habito) escribe y dirige esta película protagonizada por Antonio Banderas (Como la vida misma). 

Dolor y Gloria : CartelDrama| 108 min. |Argentina| 2019

Título: Dolor y Gloria.
Título original: Dolor y Gloria.

Director: Pedro Almodóvar.
Guión: Pedro Almodóvar.

Intérpretes: Antonio Banderas, Penélope Cruz, Asier Etxeandía, Julieta Serrano.

Estreno en España: 22 de marzo.
Productora: A-El Deseo.

Distribuidora: Sony Pictures Spain.

 

Sinopsis

Salvador Mallo (Antonio Banderas) es un aclamado director de cine en su ocaso. Su memoria le llevará hasta su infancia en el pueblo valenciano de Paterna en los años 60 junto a sus padres, a sus primeros amores, su primer deseo, la madre, la mortalidad, su primer amor adulto ya en el Madrid de los 80, el dolor de la ruptura de este amor cuando todavía estaba vivo y palpitante, la escritura como única terapia para olvidar lo inolvidable, el temprano descubrimiento del cine y el vacío, el inconmensurable vacío ante la imposibilidad de seguir rodando.

Crítica

Me gusta mucho la última película de Pedro Almodóvar. Me gusta sin fisuras, sin peros. Dolor y gloria es, para mí, junto con La ley del deseo, su mejor film. Almodóvar siempre está contando su vida en el cine, ya lo he dicho antes, pero solo se ha puesto en primera persona tres veces, en lo que podemos llamar la Trilogía Masculina de los Directores de Cine (hay un cuarto director de cine, el de Los abrazos rotos, un director ciego, como estaba él mismo, no de verdad pero si creativamente, en el momento de hacerla, pero esa no es una película masculina la Trilogía si lo es). 

Dolor y Gloria : Foto Antonio Banderas

Banderas era el único que podía convertirse en él, hablar como él, vestirse como él, vivir en una casa que es la suya y tener todas sus enfermedades. Pero no es exactamente él.

La primera entrega de esta Trilogía es La ley del deseo, de 1987, la segunda entrega es La mala educación, del 2004. La tercera es este Dolor y gloria del 2019. Las tres están unidas por un recuerdo, el del niño que cantaba en el coro del internado de los curas. Las tres son reflejo de su propia vida, de su propia memoria. Pero de las tres, dos son muy buenas y otra es fallida. No por eso La mala educación es una mala película, para nada, es una película muy valiente, muy arriesgada, pero quizás Almodóvar no estaba preparado para contar lo que contaba. Ahora sí. Ahora puede utilizar a Antonio Banderas de médium para recordar su infancia feliz en el ensueño de las drogas y para reflexionar sobre su vejez creativamente dolorosa. Banderas era el único que podía convertirse en él, hablar como él, vestirse como él, vivir en una casa que es la suya y tener todas sus enfermedades. Pero no es exactamente él.

Dolor y Gloria : Foto Cecilia Roth

Es un personaje que vive fuera de su referente y eso lo hace más universal. La sombra beneficiosa de la Ley del deseo flota en toda la película. Está en ese monologo espectacular de Asier Etxeandia que es un espejo del de Carmen Maura en La Ley; está en el beso de Sbariagla y Banderas, calcado del de Banderas y Poncela. Está en el film Sabor que no es otro que La ley del deseo. Pero si Salvador no es Pedro exactamente, Penélope Cruz si es Doña Paquita, su madre, tan presente en todo su cine, ya fuera en persona, ya fuera por la figura interpuesta de Chus Lampreave. Aquí,. Doña Paquita es Jacinta, una mujer joven que canta en el rio mientras lava y cuida y vigila a su hijo con ojo atento; y una mujer mayor con rostro de Julieta Serrano, que sabe que su hijo se le ha escapado pero que aun es suyo. 

Dolor y Gloria : Foto Antonio Banderas, Cecilia Roth

En la infancia de Salvador tiene lugar la mejor escena del film y para mí una de las mejores de su cine. Es un momento de luz, de felicidad, de alegría, de paz, cuando el niño Salvador ve al joven albañil desnudo y literalmente se desmaya en un claro síndrome de Stendhal. Dolor y gloria es una película sobria, casi austera, como una hermosa piedra pulida sin aristas que sobresalgan. Pero no es una película triste. Al contrario, al cerrar una herida abierta, Salvador encuentra la fuerza para volver a dirigir. Y puede que Almodóvar también la haya encontrado como anuncia la última secuencia del film que nos devuelve a la realidad de la ficción y del cine. Un gran film.  Nuria Vidal

Dolor y Gloria: Piedra pulida sin aristas
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