CRÍTICA DE CINE

Mia y Moi: Los hermanos siempre están para ayudarte

Mía y Moi

Cartelera España 21 de mayo  

Título original

Mía y Moi
Año
Duración
107 min.
País
 España
Dirección

Borja de la Vega

Guion

Borja de la Vega

Fotografía

Álvaro Ruiz

Reparto

Bruna CusíRicardo GómezEneko SagardoyJoe ManjónRaquel Espada

Productora

Paciencia y Baraja, Toned Media

Género
Drama
Sinopsis
Tras perder a su madre, Mía y Moi se refugian en una destartalada casa familiar, en el campo, en mitad de la nada. Con ellos, Biel, el novio de Moi. Juntos los tres, tratan de descansar y sanar las heridas. Sobre todo en el caso de Moi, que se recupera de una fuerte crisis nerviosa. Son días de recuperar recuerdos familiares, algunos dolorosos, de reencontrarse, de vivir sin prisa. La llegada de Mikel, el novio de Mía, alterará la convivencia y perturbará de distinta manera a cada uno de los habitantes de la casa. La tensión va creciendo hasta que estalla en un acto de consecuencias irreversibles.
 
CRÍTICA DE SANTIAGO ORTIZ MARTÍN

El viernes llega a las pantallas el drama “Mia y Moi” una película que es tan dura que se hace dura de ver porque lo tedioso de la historia llega ha aburrir lo mismo que el sufrimiento por la perdida, que es difícil de olvidar, lo único para recordar son las jóvenes interpretaciones a cargo de Ricardo Gómez, Bruna Cosi, Eneko Sagarday y Joe Manjon.

Tras perder a su madre, Mía y Moi se refugian en una destartalada casa familiar, en el campo, en mitad de la nada. Con ellos, Biel, el novio de Moi. Juntos los tres, tratan de descansar y sanar las heridas. Sobre todo en el caso de Moi, que se recupera de una fuerte crisis nerviosa. Son días de recuperar recuerdos familiares, algunos dolorosos, de reencontrarse, de vivir sin prisa. La llegada de Mikel, el novio de Mía, alterará la convivencia y perturbará de distinta manera a cada uno de los habitantes de la casa. La tensión va creciendo hasta que estalla en un acto de consecuencias irreversibles.

La película se desarrolla en una casa rural la cual necesita una reconstrucción al igual que la vida de nuestros protagonistas, sobre todo de Mia (Bruna Cosi) y Moi (Ricardo Gomez) que necesitan olvidar y pasar página tras la muerte de su madre, pero juntos irán recordando viejos y felices recuerdos, al igual que intentan recuperarse y volver a empezar.

Sin duda es el tema central de la película, más concretamente la herencia familiar. La casa destartalada donde viven es un símbolo perfecto de la herencia vital que Mía y Moi han recibido de sus padres. Crecer en una familia en la que el padre abusaba de forma constante de su madre, ha marcado a los dos hermanos. Ambos tendrán que juntos que superar esa perdida a través del amor fraternal que se tienen, porque la familia siempre es lo primero y está en los buenos y malos momentos, sobre todo en estos últimos es cuando es necesario reir y divertirse para olvidar aunque esa tarea no será fácil, sobre todo para Moi y la sensación que da de que no puede olvidar lo sucedido y su situación tampoco es algo que ayude a mejorar.

La película “A ghost Story” o “En un lugar sin Ley” son claros referentes para crear Mia y Moi, de como potenciar el uso de un espacio y unos personajes limitados, del minimalismo llevado al extremo con máximo resultado. La cinta muestra también las etapas de duelo y como los personajes a su manera superan la perdida a través del sufrimiento que por momentos consiguen impactar al espectador, pero pocas veces lo consiguen porque su ritmo lento hace que la película caiga por su propio peso. Un aspecto positivo de la cinta es como la fotografía es esencial y capaz de transmitir los sentimientos de cada uno de los personajes a través de los diferentes planos a los rostros de los protagonistas y llegar a conocer lo que se les está pasando por la cabeza en cada momento.

Por otro lado, a parte del tema de la familia también exploramos el amor romántico, en la pareja de Moi y Biel, que se quieren pero no encuentran la forma de superar la situación que están viviendo, y el amor tóxico, de la pareja Mía y Mikel, condenados a seguir unidos, a pesar de que no les hace bien, a pesar de que Mikel, poco a poco, está destruyendo a Mía. Mikel es el elemento desestabilizador que hace que la paz y la armonía que había en la casa se disipe y que la calma se vuelva en tormenta hasta su trágico final.

El director es Borja de la Vega que se ha puesto al frente de su primer largometraje y ha creado una historia sobre el amor fraternal, las relaciones tóxicas, la familia y la perdida. Es una mezcla de lo más intensa que al tratar muchos temas al mismo tiempo, pero que al acercar las trabas emocionales de los protagonistas consigue emocionar ha algunos y a otros aburrir con la lentitud y ritmo de la película. Pasamos de la tranquilidad y la calma, a la tensión a partir de que se introduce en la historia Mikel, el ex novio de Mia que vemos que es un posesivo y cuya relación es de lo más tóxica incluso viendo una violación haciendo una metáfora de una sociedad actual.

Las interpretaciones son de lo más intensas y emocionales al mismo tiempo, primero tenemos a Mia (Bruna Cusi) es una chica lista, práctica y resolutiva y sin embargo jamás ha conseguido poner su vida en orden. La falta de horizontes, de ilusión, han ido haciendo de Mía una persona cada vez más apagada, que se refugia en el alcohol para dejar que los días, la vida, pasen de la forma más indolora posible. Por otro lado, tenemos a Moi (Ricardo Gomez), la muerte de su madre ha sacado a la luz los verdaderos traumas que acarrea desde su infancia. Los malos tratos que presenció de forma constante por parte de su padre crearon un nexo irrompible con su hermana Mía, pero también una grieta en su mente y en su alma que se manifiesta en un brote psicótico que se ha conseguido contener gracias a un ingreso de semanas en la planta psiquiátrica de un hospital y una fuerte medicación. En ese estado comienza nuestra historia, cuando se retira del mundo junto a su pareja y su hermana para poco a poco ir volviendo a ser el que era, o al menos intentarlo.

Luego tenemos a Biel (Eneko Sagardoy) es el mejor amarre para Moi si éste se dejase ayudar. No está siendo una etapa fácil para Biel, que ha tenido una vida sencilla y no podía prever el bache que iba a pasar con su pareja. Biel está profundamente enamorado y trata de ayudar y apoyar a Moi pero choca continuamente con su indiferencia, cuando no directamente con su rechazo. Esto le une a Mía, que comparte su preocupación y de forma inesperada, también a Mikel, que será su vía de escape ante la tensión que vive con su novio. Por último, tenemos a Mikel (Joe Manjon), cuando Mikel aparece en la casa, es una fuerza disruptiva que cambia el ánimo de todos sus habitantes. El de Mía, que trata de ponerle límites y proteger a su hermano. El de Moi, que es incapaz de entender la fuerza de esa relación, que sufre viendo a su hermana atada a ese hombre y que se mueve entre la repulsión y la fascinación por Mikel, y también la de Biel, que encontrará a un aliado frente al caparazón inexpugnable que han construido los hermanos frente al mundo.

En definitiva, Mia y Moi es la opera prima de Borja de la Vega con una historia sobre la familia, la perdida, las emociones y los sentimientos encontrados y de ver la vida a través de los ojos de los cuatro protagonistas que forman esta historia.

Lo Mejor: Los sentimientos y emociones que muestras sus protagonistas

Lo Peor: La lenta historia que muestra, las interpretaciones de los cuatro protagonistas

Nota: 4’5