CRÍTICA DE CINE

Objetivo: Washington D.C.: Salvar al presidente (otra vez)

Secuela de Objetivo: La Casa Blanca (2013) y de Objetivo: Londres (2016). Gerard Butler (300, RocknRolla, Un ciudadano ejemplar) vuelve a protagonizar esta tercera entrega de la saga. 

Acción | 120 min. | USA| 2019

Título: Objetivo Washington D.C.
Título original: Angel Has Fallen.
Dirección: Ric Roman Waugh.
Guión: Creighton Rothenberger, Katrin Benedikt, Robert Mark Kamen.
Intérpretes: Gerard Butler, Morgan Freeman, Piper Perabo, Lance Reddick.

Estreno: 30/08/2019 
Productora: Millennium Films / Campbell Grobman Films / G-BASE / Eclectic Pictures.

Distribuidora: Vértice Cine

 

Sinopsis

Mike Banning vuelve a estar en el punto de mira, sin embargo, esta vez él será el objetivo. Tras haber sido incriminado por el intento de asesinato al Presidente de los Estados Unidos, el agente deberá evadir al Servicio Secreto de su país, del que formaba parte, y al FBI mientras trata de descubrir quién le ha tendido la trampa y capturar al verdadero asesino. 

Crítica de Vicente I. Sánchez

Tras la correcta “Objetivo: Casa Blanca” y su discreta continuación, el agente Mike Banning (Gerard Butler), vuelve a la carga con “Objetivo: Washington D.C”. Tercera parte de la franquicia “Fallen”.

En esta ocasión Ric Roman Waugh (“El mensajero”) es el encargado de llevar a la gran pantalla las aventuras de este exsoldado y agente del servicio secreto de EE.UU. Un hombre con bastante mala suerte, ya que nuevamente deberá enfrentarse a un grupo de terroristas que tratan de atentar contra el presidente Morgan Freeman.

Una fórmula que aunque se repite, consigue en esta ocasión un resultado bastante correcto gracias a un reparto encabezado por Gerard Butler, Morgan Freeman, Jada Pinkett y Nick Nolte.

 

Una fórmula que aunque se repite, consigue en esta ocasión un resultado bastante correcto gracias a un reparto encabezado por Gerard Butler, Morgan Freeman, Jada Pinkett y Nick Nolte. Actores con una experiencia y carisma que iluminan todas las secuencias en las que aparecen. Esto es especialmente destacable en el papel de Nolte, interpretando al padre de Banning. Un rostro cansado, e icónico, por el que desgraciadamente no apuestan demasiado en Hollywood.

Si conseguimos dejar a un lado el absurdo de su trama, nos encontramos con 120 minutos de buenas secuencias de acción y tiroteos al más puro estilo Wollywood. Esto la define como una película ligeramente superior a las dos anteriores, lo cual tampoco suponía un reto demasiado complicado.

Una parte importante de sus aciertos es que no se toma demasiado en serio y apuesta deliberadamente por el esperpento. Solo desde este punto de vista puede disfrutarse de una cinta que no oculta ser una ensalada de tiros y que presenta algunas secuencias demasiado apresuradas.

El agente Banning, una suerte de James Bond mucho más oscuro, utiliza todas las herramientas a su alcance para montar un espectáculo de sangre, explosiones y tiros. Es cierto que su personalidad y vida apenas estás descritos, pero acaba definiéndose como un personaje interesante. Más por el trabajo interpretativo del actor que por un guion lleno de tópicos y diálogos sonrojantes.

En conclusión “Objetivo: Washington D.C.” es una cinta que no defraudará al espectador que se acerque a verla. Sobre todo porque ni siquiera el espectador más despistado esperará encontrar en esta cinta otra cosa que no sea acción y adrenalina. Olvidemos los diálogos buenos y la sensatez, estamos ante blockbuster palomitero perfecto para ver en verano con unas buenas palomitas. Basta decir que en EE.UU. ha conseguido el primer puesto de taquilla con una recaudación de más de 21 millones de dólares.