CRÍTICA DE CINE

La película de nuestra vida: El bagaje audiovisual

La película de nuestra vida diserta sobre lo que ha sido la cultura audiovisual, lo que es y sugiere nuevas propuestas acerca de lo que será. Entre ellas, no cabe duda que nuestros ojos encontrarán juegos visuales similares a este. 

La película de nuestra vida : Cartel

Drama | 81 min. | España 2016

Título: La película de nuestra vida. 
Título original: La película de nuestra vida.
Director: Enrique Baró.
Guión: Enrique Baró
Actores: Teodoro Baró, Francesc Garrido, Nao Albet. 

Estreno en España: 23/06/2017 
Productora: Playtime Audiovisuales.

Distribuidora: Márgenes Distribución

Sinopsis

La historia de una vida, la historia de una casa, la historia de un verano contada a través de tres hombres: un anciano, un adulto y un joven (o quizá uno solo). La recreación de una vida pasada que cobra vida escena tras escena a través de películas domésticas, canciones, veranos felices, fiestas, tardes de agosto, una piscina… Una vida real que comenzó en 1953 y que ahora cobra vida de nuevo.

Crítica

Un grupo de chicas en bañador sacadas de una película de Esther Williams recrean, bajo las instrucciones de un joven director, el cuadro de Las espigadoras (1857) de Jean-François Millet. Este momento sintetiza de forma elocuente lo que es La película de nuestra vida, el debut en el largometraje de Enrique Baró. Eso es, una reflexión acerca del impacto de las imágenes en la vida de uno, sean reales o filtradas por una cámara. Porque las imágenes creadas por alguien externo, también entran a formar parte nuestra historia, en ocasiones hasta de forma decisiva. 

La película de nuestra vida : Foto

El film reflexióna acerca del impacto de las imágenes en la vida de uno, sean reales o filtradas por una cámara. 

Las imágenes en cuestión construyen en el individuo un bagaje visual con el que se pueden (re)elaborar nuevas instantáneas, mezclando referentes de diversa índole. Esto, en buena medida, es lo que lleva haciendo la postmodernidad cinematográfica, tendencia que ha marcado una guía en el camino del séptimo arte. La película de nuestra vida, en este sentido, diserta sobre lo que ha sido la cultura audiovisual, lo que es y sugiere nuevas propuestas acerca de lo que será. Entre ellas, no cabe duda que nuestros ojos encontrarán juegos visuales similares a este. 

La película de nuestra vida : Foto

Mediante esta idea, Baró da forma a su film poniendo como pretexto el desprendimiento de la casa de veraneo familiar, escenario de alegres, amargos y entrañables momentos a lo largo de varias generaciones. Tres personajes intergeneracionales, con poca referencialidad hacia el lugar, pero entre el que podemos distinguir al alter ego de Baró en el joven encarnado por Nao Albet, se reúnen en una casa que ya no les pertenece. Se palpa un aire nostálgico, haciendo sobrevolar el aura de los tiempos mejores del pasado. 

La película de nuestra vida : Foto Nao Albet

Entretanto, el joven va capturando con su cámara escenas que reviven momentos vividos en la casa que rezuman infancia y verano por todos sus poros: batallas de vaqueros e indios, baños en la piscina coreografiados, (falsas) muertes al más puro estilo western, cantos familiares, etc. Durante todo el metraje, siempre bajo el juego de la realidad y la ficción, Baró conjuga películas familiares que ilustran el pasado de la vivienda, las escenas del presente rodadas con los intérpretes que resaltan la decadencia, y los referentes audiovisuales y pictóricos que ejercen influencia en la percepción y la concepción del mundo de los personajes, cocinando un caldo denso en el que hay mucho lugar para el reposo de la vorágine referencial. 

La película de nuestra vida : Foto

Si bien su propuesta formal y su tesis discursiva son poderosas y de interés, estas acaban devorando la excusa argumental del film, dejándola en un desarrollo mínimo que se prolonga hasta un tedio que, de no ser por la riqueza del dispositivo, resultaría insoportable. 

La película de nuestra vida : Foto

Con todo, La película de nuestra vida es una obra que, indudablemente, sale más airosa en la concepción y ejecución de su artificio acerca del poder de las imágenes que en el retrato emocional de una familia. Pero, pese a esto, es una obra audaz e imprevisible, como lo será la trayectoria de este cineasta que, seguramente, desde su modestia irá aportando algo relevante al imaginario visual colectivo.