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CRÍTICA DE CINE

Una pequeña mentira: Billy Elliot juega al fútbol

Una pequeña mentira es una comedia francesa dirigida por Julien Rappeneau (París, París) y protagonizada por François Damiens (La delicadeza).

Una pequeña mentira : CartelComedia | 105 min. | Francia |  2019

Título: Una pequeña mentira.
Título original: Fourmi.

Dirección: Julien Rappeneau.
Guión: Julien Rappeneau (Cómic: Mario Torrecillas).
Intérpretes: Ludivine Sagnier, André Dussollier, François Damiens, Laetitia Dosch.

Estreno: 04/10/2019 
Productora: The Film.

Distribuidora: DeAPlaneta.

 

Sinopsis

El joven Theo está muy preocupado por su padre Laurent, un hombre solitario que se encuentra realmente desilusionado por la vida. Un día parece que todo cambia cuando a Theo le ofrezcan la posibilidad de jugar en un gran club de la liga inglesa. Sn embargo, el pequeño no pasará las pruebas y esto supondrá una nueva desilusión para su padre. Para mantener la motivación de Laurent, Theo continuará con la farsa de que ha sido seleccionado, pero la mentira le alcanzará antes de lo previsto.

Crítica:

El cine a menudo ha demostrado la capacidad del niño, frente a un padre que falla, para asumir mayores responsabilidades de las que requeriría su edad. Pero es raro que una película muestre los esfuerzos de un niño para lograr que su padre (re) se convierta en un adulto responsable. Este es el desafío de Theo, al precio de una gran mentira. 

Théo es un joven talentoso en su campo: el fútbol. Tanto es así que un reclutador del Arsenal se entera de su talento y decide ir a su encuentro durante un partido. Desafortunadamente, su pequeño tamaño impide que la cosa acabe bien. Aunque Theo se siente decepcionado, no se atreverá a decirle la verdad a su padre, una persona ya de por sí depresivo y desencantado con la vida, fingiendo no haber sido elegido. Una mentira relativamente inocente en la base, pero que poco a poco se irá haciendo más grande llegando a tomar medidas desproporcionadas ...

"Ant" comienza para un padre y su hijo

La película es una buena comedia con la dosis correcta de drama. Un logro ideal para la familia porque se entiende fácilmente, incluso para los niños, y aborda temas importantes. 

A priori, la ficción no da la impresión de resultar excepcional, y suena a visto en muchas películas. Pero entre el ardor del joven comediante Maleaume Paquin (a quien por cierto también veremos en nuestros cines el próximo mes de noviembre en el drama Rémi, una vida extraordinaria) y la forma de demostrar la utilidad del fútbol para poder solucionar algunos problemas sociales y humanos, Una pequeña mentira sigue siendo mucho más eficaz de lo que parece. Una realización que oculta bien su juego, porque aparte de la pasión del fútbol por el joven héroe, la historia está repleta de problemas sociales que a menudo son tabú y embarazosos.

Una pequeña mentira : Foto

Detrás de las cámaras, un cineasta bulímico de trabajo desde hace ya quince años. El director de la cinta ya estrenada entre nosotros Rosalie Blum, Julien Rappeneau, no pensó en volver a una nueva transposición entre una versión literaria y el cine. Sin embargo, fue seducido por la novela gráfica española "Dream Team" de Mario Torrecillas y Artur Laperla. Basada en este libro, el director también agregó su propia sinergia y la mezcla parece acabar funcionando (falta leer el cómic).

De hecho, entre el reparto efectivo y dinámico, el humor del largometraje, la excelente interpretación del siempre solvente André Dussollier y François Damiens (Los Seductores, La Delicadeza) en comparación con su personaje (en el mejor de los casos cuando, al dejar de limitarse al registro cómico, muestra una verdadera sensibilidad, François Damiens encarna con una ternura torpe a un padre disfuncional) y las amistosas demostraciones de fútbol, ​​la película es una buena comedia con la dosis correcta de drama. Un logro ideal para la familia porque se entiende fácilmente, incluso para los niños, y aborda temas importantes. 

Una pequeña mentira : Foto François Damiens, Ludivine Sagnier

El título original del film, Fourmi, se refiere a una hormiga, y según el director, lo eligió porque se trata de un insecto que da sentido a todo lo que se explica durante el desarrollo argumental, tanto refiriéndose al tamaño del protagonista como al sentido de organización y equipo en lo que a la práctica del deporte rey se refiere. La realización sin rasgos distintivos se compensa con la historia sincera y conmovedora de una relación padre-hijo.