Cine Nueva Tribuna

CRÍTICA DE CINE

Quiero Hablar Sobre Duras: Todos conocían a Marguerite

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Quiero hablar sobre Duras

Quiero hablar sobre Duras

Título original

Vous ne désirez que moiaka 
Año
Duración
95 min.
País
Francia Francia
Dirección

Guion

Claire Simon. Libro: Yann Andréa

Música

Nicolas Repac

Fotografía

Céline Bozon

Reparto

Productora

Les Films de l'Après-Midi

Género
RomanceDrama | Basado en hechos realesLiteraturaAños 80
Sinopsis
Un hombre que mantiene una apasionada relación con una célebre escritora 30 años mayor que él necesita hablar. Está fascinado por ella y, sin embargo, siente que no puede seguir adelante. En un intento de poner en palabras la intensidad de su amor, se abre y lo describe con gran claridad.
 
CRÍTICA

En 1975 Yann Lemée es un joven fan de la obra de Marguerite Duras, que tras un breve saludo en una presentación pública empieza a enviarle cartas a la escritora consagrada, durante años ella recibe misivas de admiración y de amor sin más, es decir, sin respuesta por parte de la Duras. Hasta aquí la situación puede calificarse de convencional. Pero en 1980 la Duras confía a Yann Lemée la lectura de varios originales de sus obras.

Hasta aquí también podemos ver cierta relación fluida, si se quiere una evolución natural. Ahora bien, en el verano de ese año, Yann Lemée se deja caer por casa de Marguerite Duras y se convierten en pareja; en ese momento ella tiene 65 años y él 27, añadamos a la estampa que Yann es homosexual a ratos, que su identidad sexual es una fuente de dudas personales y de tentativas de suicidio, y que Marguerite Duras emprende la inmensa tarea de crearlo como un hombre nuevo y hetero. Sobre esta base se construye una relación de pareja que acabará con la muerte de la escritora en 1996, a la edad de 81 años.

En 1982 la pareja lleva dos años de convivencia y Yann es entrevistado por Michèle Manceaux, periodista de Marie Claire y persona de confianza de Marguerite Duras; la entrevista se graba en casetes, como manda el repertorio tecnológico de la época, y su contenido no transcenderá durante muchos años. ¿Qhay en esas cintas?. 

La confesión de los maltratos y las humillaciones que Yann Lemée sufría de su pareja, los intentos de suicidio, sus dudas sexuales, su anhelo de convertirse en escritor, la sexualidad desinhibida de la Duras

Crítica: Vous ne désirez que moi - Cineuropa

Pasan los años y Michèle Manceaux en 1997, justo después de la muerte de la Duras, publica L'amie. ¿Qué hay en esta obra de las cintas grabadas con Yann? Nada, porque L'amie es un homenaje a Marguerite Duras, la amiga del alma, para colmo vecina. Por si fuera poco las dos son cocinillas y se intercambian recetas de cocina. No hay hermandad más robusta. En L'amie, tan protagonista es la Duras como la Manceaux, que se mire como se mire no es lo mismo ser la una que la otra.

Yann Lemée también explica su vida con la Duras en dos libros: M.D. publicado en 1983, por lo tanto en vida de la escritora, en el que se centra en el alcoholismo de ella y en una cura de desintoxicación. También publica Cet amour-là, en 1999, que es objeto de un adaptación cinematográfica de 2001 con Jeanne Moreau, nada menos, en el papel de Marguerite Duras. ¿Qué hay en este libro testimonial? Vida entrañable con señora cascarrabias.

Pasa unos años más y con poco tiempo de diferencia fallecen los dos protagonistas de las entrevistas de 1982: en julio de 2014 Yann Lemée, y en marzo de 2015 Michèle Manceaux. Es en ese momento cuando las cintas van a parar a la hermana de Yann, Pascale Lemée. Ella transcribe las conversaciones y en 2016 se publica Je voudrais parler de Duras.

Zinemaldia: 'Vous ne désirez que moi' / 'I want to talk about Duras' de  Claire Simon (2021) | El Diario Vasco

En 2021 de la mano de la realizadora Claire Simon ve la luz Quiero hablar sobre Duras (Vous ne désirez que moi en el original francés) un film más cercano al documental que a otro formato cinematográfico en el que Swann Arlaud y Emmanuelle Devos dan vida a Yann Lemée y Michèle Manceaux en aquella serie de entrevistas realizadas en 1982.

Los dos actores reviven las cintas, con imágenes intercaladas de otro origen que traen a la propia Duras en cuerpo y alma: por un lado escenas del rodaje de L’homme atlantique (Duras, 1981), o de Nathalie Granger (Duras, 1972) con la escritora tocando el piano, o fragmentos de una entrevista en la que opina sobre la homosexualidad, fuera de lo políticamente correcto a día de hoy o el día en que se pronunciaron.

Otro añadido es una serie de dibujos que hacen explícitas las prácticas sexuales de Duras-Lemée sin caer en lo chabacano. Estos añadidos al material de la entrevista pura y dura son un acierto. Igualmente las interpretaciones de Swann Arlaud y Emmanuelle Devos añaden matices interesantes a esta historia; en algunas escenas mientras oímos la voz de un tembloroso Swann Arlaud solo vemos la cara compungida de Emmanuelle Devos, que quiere saber y no saber lo que está escuchando. Y el teléfono suena y suena, y vuelve a sonar.

El film retrata un momento vital concreto de Yann Lemée. Inferir del film la atribución de la categoría de soberana arpía a Marguerite Duras es poco matizado; en cualquier caso es una invitación a conocer más esa personalidad compleja y sobre todo la obra de un genio de la literatura.

Por cierto que en la Virreina Centre de la Imatge (en Barcelona) podemos ver hasta octubre de este año una retrospectiva interesante sobre su obra audiovisual, son especialmente reveladoras las entrevistas para el programa Dim Dam Dom, o la entrevista de Oceanique entre Jean-Luc Godart y Marguerite Duras.