CRÍTICA DE TEATRO

Safo: Recuperando la poesía

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Un espectáculo de: Christina Rosenvinge, Marta Pazos y María Folguera (inspirado a partir de poemas de Safo)
Canciones originales: Christina Rosenvinge
Texto: María Folguera
Dirección: Marta Pazos
Dirección musical: Christina Rosenvinge
Coreografía: María Cabeza de Vaca

Intérpretes: Christina Rosenvinge, Irene Novoa, Juliane Heinemann, Lucía Bocanegra, Lucía Rey, María Pizarro, Natalia Huarte, Xerach Peñate

Escenografía: Marta Pazos
Vestuario y caracterización: Pier Paolo Álvaro
Iluminación: Nuno Meira
Sonido: Dany Richter
Voz en off: Aurora Luque
Dirección de producción: Maite Pijuan
Producción ejecutiva: Marina Vilardell
Ayudantía de producción: Mercè Grané
Dirección técnica: Moi Cuenca
Coordinación técnica: David Ruiz
Ayudantía de dirección: Marcel Solé

De la poetisa griega Safo solo nos ha llegado algún fragmento de su obra y diversas referencias míticas e históricas sobre su figura. Lo cierto es que la figura de esta mujer nacida en Lesbos alrededor de 650 a.c está llena de misterio, mitología y leyendas, y ya el propio Platón la catalogo como la décima musa.

Con el fin de reconocer el genio y la figura de Safo, Marta Pazos, Christina Rosenvinge y María Folguera se reúnen en los Teatros de Canal para ofrecernos una obra muy experimental en la que música, performance y poesía se dan la mano para hablar de la vida y obra de esta poetisa. La obra nos sitúa en Lesbos, en una especie de templo rosa en el que las diosas cantan, juegan y se divierten. Es así como como invocarán a Safo, interpretada por Rosenvinge, y con la que empezará un viaje sensorial y sonoro muy diverso.

Se trata de una obra llena de humor, pero también de furia y reivindicación en el que la mujer es la única protagonista y en la que el cuerpo tiene un papel muy especial. Aunque Safo es la gran piedra angular, Marta Pazos, Christina Rosenvinge y María Folguera buscan reivindicar y dar voz a todas aquellas mujeres que han sido silenciadas y menospreciadas lo largo de la historia, ya sea por motivos machistas o sociales.

Motivo por el que el cuerpo femenino estará también muy presente en escena, siendo el desnudo integral un recurso tano poético como político. Es así como música, provocación, electrónica y bailes se fusionan una obra que no busca definirse y que es capaz de suscitar emociones muy diversas en el espectador.

Por supuesto nos encontramos con una gran Christina Rosenvinge sacando gran partido a su voz y ofreciendo numerosos momentos musicales, aunque la música en directo es solo una parte de un espectáculo complejo. Es evidente que Safo busca salirse de lo políticamente correcto, y solo por eso ya merece la pena.