CRÍTICA DE CINE

Shin Godzilla: Un monstruo viene a vernos

Seguramente ésta fue una de las películas que se esperaban con más expectación en el pasado Festival de Cine Fantástico de Sitges 2016. Y como era de esperar esta nueva adaptación de Godzilla no dejó a nadie indiferente, provocando tanto reacciones entusiastas como algunas críticas de los cinéfilos menos versados en materias nipona-monstruosas.

 

Ciencia Ficción | 120 min. | Japón 2016

Título: Shin Godzilla.
Título original: Shin Gojira.
Director: Hideaki Anno, Shinji Iguchi.
Guión: Hideaki Anno.
Actores: Satomi Ishihara, Hiroki Hasegawa, Yutaka Takenouchi, Akira Emoto.

Estreno en España: 20/01/2017 
Productora: Toho Company / TFC

Distribuidora: A Contracorriente Films.

 

 

Sinopsis

Godzilla, fuerza destructiva insondable para el hombre, resucita en el Tokio de hoy en día para acosar de nuevo ala civilización. Un país aún atormentado por las secuelas de un desastre natural, experimenta de repente el horror catastrófico de Godzilla. Apremiado por la muerte y la desesperación, Japón deberá encontrar el poder para superar este desafío. 

Crítica

Seguramente ésta fue una de las películas que se esperaban con más expectación en el pasado Festival de Cine Fantástico de Sitges 2016. Y como era de esperar esta nueva adaptación de Godzilla no dejó a nadie indiferente, provocando tanto reacciones entusiastas como algunas críticas de los cinéfilos menos versados en materias nipona-monstruosas.

Nuestra opinión se halla varada justo en medio de ambas tenencias, pues si bien es cierto que existen franjas del film donde la constante perorata de los científicos que intentan poner remedio de mil y una manera distintas a la catástrofe que se les ha venido encima puede provocar más de un bostezo en la platea, también lo es que los magníficos efectos especiales y la nostalgia por esas míticas películas de los años 50 y 60 del siglo pasado de la productora Toho (Godzilla contra Mechagodzilla, Godzilla contra los monstruos, King Kong contra Godzilla…) levantan el ánimo del espectador menos convencido.

El efecto de su visionado, salvando las distancias y los presupuestos, puede recordar un poco a lo que ocurre en la actualidad con los blockbusters americanos de superhéroes que machacan una semana sí y otra también las carteleras de medio mundo. Lo que realmente importa es la acción pura y dura y ver como la pantalla se llena de piruetas imposibles y pirotecnia de ultimísima generación. El resto es pura cháchara metida con calzador trufada de un lenguaje técnico ininteligible con una serie de personajes sin carisma alguna que van para arriba y para abajo portando un montón de papeles indescifrables. Pero por poner un ejemplo bastante similar tampoco nos enterábamos de la mitad de las cosas que decía el Dr. House y nos lo pasábamos pipa con cada episodio de la mítica serie…  

En ese aspecto el nuevo Godzilla japonés no defrauda:  el frenetismo va “in crescendo” desde la pronta aparición de la que se ha convertido por derecho propio en una de las referencias más populares de la cultura japonesa de todos los tiempos (en diez minutos de metraje ya ha salido del mar y se dedica a arrasar con todo lo que se pone a su paso (algo parecido a lo que ocurría en la magnífica The Host, del coreano Bong Joon-ho), pasando por el primer ataque (estéril a todas luces) del ejército japonés y llegando al espectacular combate final donde el enfrentamiento entre hombre y bestia alcanza momentos sublimes (el ataque por aire de las fuerzas yanquis, los trenes bomba, y alguna que otra sorpresa armamentística que aquí no desvelaremos.

Lo que sí que no admite ningún tipo de dudas es de que este Kaiju (palabra japonesa que quiere decir bestia extraña o monstruo y que ha dado pie a un género propio) adaptado a los tiempos que corren le da mil vueltas a las insípidas versiones norteamericanas que se vendieron como lo más y a la hora de la verdad fueron un auténtico bluff. Nos referimos tanto al mamotreto engendrado por Roland Emmerich en 1998 como a la más salvable revisitación de hace tan sólo dos años dirigida por Gareth Edwards. Ninguna de las dos sabe captar la esencia del mensaje que se nos quiere dar tras la aparición del dinosaurio mutante, un ente radioactivo en el que muchos han querido ver la respuesta al terror provocado en la población japonesa  japonesa por el bombardeo atómico  a manos de Estados Unidos en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial.

Si te gustan los films catastróficos con monstruo devastador  incorporado que destilan ese sabor añejo de aquellas irrepetibles tardes de cine de barrio Shin Godzilla es tu película. Es digna de encomio la valentía de Toho al tomar la propiedad icónica en una dirección moderna, al tiempo que conserva elementos clave, revigorizando  la emoción de los aficionados de Godzilla por la franquicia.