CRÍTICA DE CINE

Sordo: La importancia del guion

Este filme bélico está basado en el cómic español de nombre homónimo escrito por Rayco Pulido y David Muñoz. Escribe y dirige la cinta Alfonso Cortés-Cavanillas (Los días no vividos) y cuenta con un reparto de lujo formado por Hugo Silva (Los hombres de Paco), Imanol Arias (Cuéntame), Aitor Luna (Gran Reserva) y Asier Etxendía (Velvet), Olimpia Melinte (Caníbal), entre otros.

Thriller | 120 min. | España|  2018

Título: Sordo.
Título original: Sordo.
Dirección: Alfonso Cortés-Cavanillas.
Guión: Alfonso Cortés-Cavanillas, Juan Carlos Díaz.
Intérpretes: Hugo Silva, Imanol Arias, Aitor Luna, Asier Etxendía.

Estreno: 13/09/2019 
Productora: La Caña Brothers.

Distribuidora: Fílmax.

 

Sinopsis

1944. Anselmo (Asier Etxeandia) es un guerrillero español que trabaja en las montañas y tras un accidente que saboteó una de las operaciones se queda sordo. Solo ante el peligro, esa sordera le acompañará siempre y se convertirá en su peor enemigo. Pero la pérdida de uno de sus sentidos más vitales no será el único inconveniente al que tenga que enfrentarse el protagonista. El capitán Bosch (Aitor Luna), junto a Vicente Roig (Hugo Silva) y Darya Sergéevich Vólkov (Olimpia Melinte), no descansarán hasta encontrarle.

Crítica de Vicente I. Sánchez:

Uno de los principales problemas a la hora de adaptar un cómic es como transformar su estilo y ritmo en imágenes en movimiento. Por lo general adoptar un tono demasiado literal y fiel no suele dar buenos resultados, ya que hablamos de lenguajes narrativos muy distintos. Este es el principal problema de “Sordo”, cómic de David Muñoz y Rayco Pulido, que tras cosechar un importante éxito de ventas y críticas, el cineasta Alfonso Cortés-Cavanillas ha decidido llevar a la gran pantalla.

Sordo” cuenta la historia, en plena Operación Reconquista, de un maqui que, tras un intento fallido de sabotear un puente mediante explosivos, pierde el oído. Desde ese momento deberá intentar sobrevivir en el bosque huyendo de los soldados franquistas que tratan de darle caza.

La historia apenas crea tonalidades en los personajes, creando un mundo opresivo ambientado en inmensos y bellos parajes del Pirineo.

 

En esencia, Alfonso Cortés-Cavanillas construye un brutal wester ambientado en la posguerra española, en el que sustituye a los vaqueros por soldados franquistas y a los indios por maquis. Una suerte de spaghetti western pirenaico con escenas que beben mucho del cine de Tarantino y de Sam Peckinpah.

La cinta presenta una España crepuscular en la que los malos son muy malos, y los buenos muy buenos. La historia apenas crea tonalidades en los personajes, creando un mundo opresivo ambientado en inmensos y bellos parajes del Pirineo.

 

Lamentablemente “Sordo” es una película que poco a poco va desdibujándose en los 120 minutos que dura. El comienzo es espectacular, presentándonos a un grupo de maquis cuya misión es realizar actor de saboteo a la espera de una invasión por parte de Europa. Los personajes, los paisajes, y la turbiedad de la trama nos sumergen en una historia poderosa y cautivadora.  Cada protagonista tiene unas metas y objetivos claros. Todo avanza hacia un mundo oscuro que resulta seductor y embriagador. Hay elementos que funcional muy bien, como la sordera que sufre el maqui protagonista, que logra dar a la película una tono oscuro y dramático. Hay una sensación de peligro y miedo en cada plano.

Sin embargo todo empieza a desplomarse en el segundo tramo de la cinta, con unos errores de guion y de personajes que acaban desdibujando la historia. Ya durante su presentación en el Festival de Málaga la cinta levantó opiniones muy dispares. Y es que el segundo tramo es un auténtico despropósito narrativo. “Sordo” sufre una perdida de calidad e interés que solo puede entenderse desde la perspectiva de un presupuesto muy escaso, pocas revisiones de guion y sobre todo una muy mala adaptación del material original.

Quizás en el comic original funcionara determinadas escenas, pero el cine requiere de mucho más.  Alfonso Cortés-Cavanillas toma una posición demasiado literal, dando absurdos saltos temporales, y presentando en el segundo tramo a personajes que no van a ningún lado. Un ejemplo es el caso de la francotiradora tuerta, con cierta escena en un bar que no tiene ningún sentido a nivel argumental.

Al final la trama se dispersa y ningún personaje parece tener claro cuáles son sus metas y objetivos. Y mejor no hablar del desenlace de la película, confuso, cobarde y sobre todo aburrido. Una oportunidad perdida ya que la primera mitad de “Sordo” es muy buena. Si llega a mantener el nivel posiblemente podríamos estar hablando de una de las mejores películas del año, ya no solo por la buena dirección, sino por el impresionante trabajo de actores como Asier Etxeandia, Hugo Silva, Aitor Luna o Imanol Arias. Todos magníficos en la medida que se lo permite el guion. También la banda sonora a cargo de Carlos Martín sobrevuela la película a una gran altura. Aunque como sucedía en la música de “Palmeras en la nieve” o “Nadie quiere la noche”, su trabajo está muy por encima del resultado final de la película.