CRÍTICA DE CINE DE NETFLIX

Tigre Blanco

Tigre blanco

Netflix (estrenos destacados) 22/01/2021

Título original

The White Tiger
Año
Duración
131 min.
País
 India
Dirección

Ramin Bahrani

Guion

Ramin Bahrani (Libro: Aravind Adiga)

Música

Danny Bensi, Saunder Jurriaans

Fotografía

Paolo Carnera

Reparto

Adarsh GouravPriyanka ChopraRajkummar RaoPerrie KapernarosAbhishek KhandekarNalneesh NeelAaron WanVedant SinhaSolanki DiwakarRam Naresh DiwakarMahesh PillaiHarshit Mahawar

Productora
Co-production India-Estados Unidos; 

Netflix, Lava Media, Noruz Films (Distribuidora: Netflix)

Género
DramaComedia | Pobreza
Sinopsis
Balram Halwai (Gourav) narra su ascenso épico y cargado de humor oscuro de aldeano pobre a empresario exitoso en la India moderna. Astuto y ambicioso, Balram se abre camino para convertirse en chófer de Ashok (Rao) y Pinky (Chopra Jonas), que acaban de regresar de Estados Unidos. La sociedad ha entrenado a Balram para ser una sola cosa, un sirviente, por lo que se vuelve indispensable para sus ricos amos. Pero una noche todo cambia.
 
CRÍTICA DE NURIA VIDAL

Fue una buena amiga la que me hizo fijarme en esta película de Netflix. En la sobreabundancia de títulos y estrenos de la plataforma, un film como éste puede pasar desapercibido. Me alegro que alguien me lo señalara porque me ha gustad mucho. Es la última película de Ramin Bahrani, un director norteamericano de origen iraní del que, como en el caso de Greengrass, nunca me habría imaginado que hiciera una película así, tan alejada del resto de su filmografía. 

Tigre blanco es una película india, y si no supiera que Bahrani es un americano/iraní, no dudaría en afirmar que está dirigida por un indio. Un indio especial, es cierto. El tigre blanco es un animal raro, un tigre, si, pero con una cualidad única: escapa a los estereotipos de su raza y es muy escaso. Lo que nos cuenta este film negro es la historia de un tigre blanco. Narrada en primera persona, el film comienza con una secuencia que nos deja ante una pregunta ¿qué pasó esa noche? A partir de ahí, será el propio protagonista, el joven Bairam, el que nos vaya contando, en realidad se lo cuenta a un importante líder chino de visita en la India, como se convirtió de esclavo y fiel servidor, encerrado en las rígidas costumbres de las castas y las clases, en lo que es en el momento de empezar su historia: un rico industrial de la moderna y capitalista India corrupta de ahora mismo. Es una película larga, más de dos horas, pero tiene un ritmo trepidante, giros de guión, escenas scorsesianas sin ser demasiado violentas.

Es un retrato de la India del siglo XXI, con sus luces y sus muchas sombras. No es una película redonda, pero funciona muy bien y no puedes dejar de pensar que lo que hace este tigre sin uñas para convertirse en un tigre blanco, es algo que sus muy estúpidos amos se merecen. Desde aquí le agradezco a Netflix que esté dando visibilidad a culturas, países y sociedades ausentes casi siempre de nuestras pantallas convencionales.

Es un soplo de aire fresco, aunque en el fondo sea un aire tan viciado como el de nuestro paisaje más cercano.