CRÍTICA DE CINE

Venom: Veneno más allá de la piel

Este spin-off de Spider-Man sobre el personaje de Venom, creado a principios de los años 80 por los autores de cómics David Michelinie y Todd McFarlane, supone el inicio de un nuevo Universo propio de Sony Pictures a partir de los personajes más conocidos de El Hombre Araña.

 Venom : CartelAcción| 112 min. |USA| 2018

Título: Venom.
Título original: Venom. 
Director: Richard Fleischer.
Guión: Scott Rosenberg, Jeff Pinkner, Kelly Marcel, Will Beall (Cómic: Todd McFarlane,David Michelinie).

Intérpretes: Tom Hardy, Riz Ahmed, Michelle Williams, Jenny Slate.

Estreno en España: 05/10/2018 
Productora: Sony Pictures Entertainment (SPE) / Columbia Pictures / Marvel Entertainment.

Distribuidora: Sony Pictures Spain.

Sinopsis

Como periodista, Eddie Brock (Tom Hardy) lleva tiempo intentando desenmascarar al creador de la Fundación Vida, el famoso genio científico Carlton Drake (Riz Ahmed), una obsesión que ha arruinado su carrera y su relación con su novia, Anne (Michelle Williams). Al investigar uno de los experimentos de Drake, el ente alienígena Venom se fusiona con el cuerpo de Eddie, y el reportero adquiere de pronto nuevos e increíbles superpoderes, así como la oportunidad de hacer prácticamente lo que se le antoje. Retorcido, oscuro, impredecible e impulsado por la cólera, Venom obliga a Eddie a luchar por controlar unas habilidades sumamente peligrosas que, al mismo tiempo, también resultan embriagadoras y le hacen sentir poderoso. Dado que Eddie y Venom se necesitan mutuamente para conseguir lo que quieren, se van entremezclando cada vez más... ¿Dónde acaba Eddie y empieza Venom?.

Crítica

La compra de Marvel por parte de Disney supuso el desvanecimiento de un filón comercial para Sony. El estudio, viendo el incansable éxito de sus superhéroes, pretende mantenerse en pie con lo que pueda para seguir aprovechando el insaciable hambre del público ante los seres extraordinarios.

Venom : Foto Tom Hardy

Venom es su intento de recuperar el espacio arrebatado con las migajas que la empresa del ratón pueda ofrecerles, explorando el origen de uno de los villanos más célebres de Spiderman. Aunque no sea el plato principal, de antemano el personaje de Venom y su entorno despiertan suficiente interés para articular una historia a su alrededor, al basarse en uno de los grandes temas narrativos como es el desdoblamiento de la personalidad, mezclado con la mutación corpórea y esa “Nueva carne” que despertaron tanto furor en la segunda mitad del siglo XX.

Venom : Foto Michelle Williams

En su tratamiento, Venom se mueve en esencia en los parámetros que establece Marvel, es decir, una fórmula convencional sin el dramatismo y la oscuridad de DC Comics y aderezada con un humor simpático. A este último, Venom le añade un punto más de irreverencia, hecho para el cual se confió en Ruben Fleischer, cuya ya lejana Zombieland (2009) era una muestra de locura y descaro, pero con respeto al género y al espectador, en pleno cine mainstream. Pero en Venom no encontramos al Fleischer distendido de la cinta de zombies, si no a alguien perdido entre el encorsetamiento de Gangster Squad (2013) y un descuido confundido con la espontaneidad, remotamente alejada de la de Zombieland.

Venom : Foto Tom HardyVenom pretende formar parte de la corrección del elenco de películas de Marvel pero sus resultados están más cercas de fiascos como El motorista fantasma (Mark Steven Johnson, 2007) o Catwoman (Pitof, 2004). La película luce extremadamente plana y con algunas carencias visuales para lo que cabía esperar de algo de esta envergadura y las tijeras de montaje supuran por todo el metraje, dando lugar a incoherencias y a un desarrollo de personajes más pobre que los motivos por los que llevaron a aceptar el papel a Michelle Williams. Fleischer y los suyos priorizan la acción y la energía a un cierto reposo que dotaría de fuerza e interés a un conjunto intrascendente y desaprovechado, más enervante que divertido.

Venom : Foto Tom HardySin rumbo también vaga el tono del film, que a veces se toma demasiado en serio a si misma –pese a tener una dimensión psicológica marcada a brochazos de tópicos-, y tampoco termina de explotar su comicidad, pena porque son los momentos en los que funciona mejor el desastre. Si lo han visto actuar, la presencia de un absolutamente desacomplejado Tom Hardy –con master ya en dualidades tras Bronson (2007) y Legend (2015)-, en medio de un reparto desganado es el único aliento vital de este producto de serie B construido sobre un presupuesto alto. La sustancia de Venom no solo expande su toxicidad por los personajes, esta también ataca algo más grave: el cine y la inteligencia del espectador. No hace falta ser un conspirativo fan de Lady Gaga para darse cuenta de esto y, por humanidad, manifestarlo.