Cine Nueva Tribuna

SEFF - DÍA 7

Entre la mediocridad y la excelencia de la Selección Oficial del festival.

CRÓNICA FIRMADA POR MIGUEL ÁNGEL TORRES PONCE

Entramos en la recta final de este Festival de Cine Europeo de Sevilla con Quo Vadis, Aida? de la directora Jasmila Žbanic sobre la vida de una maestra de escuela en Srebrenica que comienza a trabajar de intérprete cuando el ejército serbio invade su pueblo.  Gracias a este trabajo tiene en su poder material confidencial y sobre el futuro de su pueblo y su familia que le llevará a la difícil diatriba de callarse o tomar cartas en el asunto.
 TIFF20 review: Quo Vadis, Aida? - German Film @ Canada - Goethe-Institut

Ya desde su inicio con el consabido cartel de basado en hechos reales sabemos que lo que la directora nos va a ofrecer no es más que otro intento bienintencionado pero carente de vínculo cinematográfico sobre la matanza de Srebrenica en 1995.
Y así es. Todo resulta demasiado maniqueo, con los bandos de los buenos, los malos y los neutrales demasiados evidentes y sin aportar matices en la historia o sus personajes. Todo desde un prisma demasiado ingenuo y desde luego no demasiado fiel a los hechos históricos que se nos antoja demasiado insuficiente para contribuir al reconocimiento de todas las víctimas de aquella matanza.

Todo lo contrario lo encontramos en Malmkrog del cineasta rumano Cristi Puiu, descomunal obra maestra con una duración de 200 minutos que lejos de parecer lenta o pretenciosa se muestra como un auténtico estudio de personajes y de una época pasada que está más presente que nunca.
 Malmkrog | Festival de Cine de Sevilla La palabra y el mundo

Tomando como base Los Tres Diálogos el relato del Anticristo del escritor y filósofo ruso Vladimir Soloviov, encierra a un grupo de aristócratas en una mansión transilvana para celebrar las navidades y discutir sobre la guerra, la muerte, el amor y el Anticristo. Por supuesto, temas tan trascendentales para la humanidad darán como consecuencia largas, profundas y vehementes disquisiciones.

Si la palabra es el eje de todo este ejercicio cinematográfico, también lo es la imagen con unas bellísimas composiciones pictóricas, en ocasiones auténticos cuadros vivientes que se ven enriquecidos por los largos planos fijos y de escaso movimiento que nos regala el director, a pesar de unos inicios algo más forzados con algún plano secuencia innecesario.