SE HAN PRESENTADO ENTRE OTRAS ZAMA, LES GARDIENS Y SE ABRIRÁ LA TIERRA

Sevilla Festival de Cine Europeo-SEFF 2017. Día 3

Comienza nuestro tercer día del festival con Zama, una de las mayores alegrías de este año. Algo que todos estábamos esperando desde hace mucho y que debido a diferentes circunstancias no llegaba a fraguarse. 

Comienza nuestro tercer día del festival con una de las mayores alegrías de este año. Algo que todos estábamos esperando desde hace mucho y que debido a diferentes circunstancias no llegaba a fraguarse. Pero hoy si, por fin: Zama se proyecta en el Festival de Cine Europeo, tras su paso por la Mostra de Venecia y su candidatura al Oscar de Habla no inglesa por Argentina.

Y la espera ha merecido la pena. Precisamente es esta el gran tema de la película. Como su protagonista, Diego de Zama, interpretado convincentemente por Daniel Giménez Chacho, espera poder reencontrarse con su esposa y su recién nacido hijo. Pero el momento nunca llega y todos los personajes que lo rodean parecen hacer lo imposible para que nunca se haga realidad, como el que interpreta de forma sensual Lola Dueñas. Zama observa su alrededor, desde la primera escena en la que se nos presenta como un mirón, pero sin caer en lo chabacano.

Todo lo que transmite la nueva película de la siempre interesante Lucrecia Martel es absolutamente mágico. Una experiencia para los sentidos que la pantalla grande hace aún más maravillosa. Cada plano está milimétricamente estudiado, cada gesto, el vestuario hecho a mano, el diseño de sonido que nos adentra aún más en esta aventura de época como su rodaje en exteriores lleno de grandes planos generales.

El segundo pase de la mañana ha sido para Les Gardiens de Xavier Beauvois (De dioses y hombres) que narra la historia de una joven que entra a trabajar en una granja durante la Primera Guerra Mundial y los distintos lazos que se van creando entre ella y los distintos miembros de la casa: una anciana señora, su marido, sus dos hijos, la esposa de uno de ellos y una joven que lleva en la casa desde pequeña y que es parte de la familia. Cuando los hijos deban marcharse a combatir comenzarán los anhelos y miedos de todos.

Lo atractivo de la película es el narrar la historia desde el punto de vista de las mujeres (grandes olvidadas de las batallas de la historia), sin embargo, todo se queda en un correcto largometraje, donde su apartado técnico está impecable y sobresaliendo la música compuesta por Michel Legrand (con un tema para la joven protagonista que va variando en función de su ánimo)

La tarde empieza con la proyección de Se Abrirá la Tierra de Alonso Valbuena (Ouroboros, 240.000 euros) en una suerte de fábula de tintes esotéricos y un gran trabajo de montaje y edición de distintos materiales audiovisuales, donde las distintos tipos de ranas y su reproducción pueden ser un conjuro recitado y repetido o un viaje en coche por la oscuridad de la noche puede acabar de las peores maneras posibles.

Pero donde realmente se crece la película es en traer de vuelta al cine esa oralidad perdida de nuestros ancianos, cuyos relatos pueden ser más aterradores que cualquier película de terror conocida y sus miradas cómplices de lo narrado. Valbuena ha solido colaborar habitualmente con miembros de su familia y amistades cercanas y eso queda transmitido también en sus imágenes a los que un notable diseño de sonido nos sumerge en este particular laberinto extraño de la vida, la muerte y el tiempo.

De temática parecida es nuestra siguiente película, A Brief Excursion de Igor Bezinovic, donde un grupo de jóvenes comienzan un viaje en busca de un monasterio que en su interior guarda unos frescos maravillosos, adentrándose en un bosque que parece no tener fin.

Podríamos entender el filme como una catábasis de la cultura europea, entendiendo ese insondable bosque como un auténtico inframundo y a los peculiares personajes que se cruzan con nuestros protagonistas como el conjunto de seres mitológicos que lo pueblan.

Una experiencia que se podría haber mejorado y amplificado de no ser por la continua voz en off de uno de los protagonistas de la historia que nos va narrando todo lo que pasa a cada instante, resultando demasiado obvio y negándonos siempre la sorpresa. Es en su tercio final donde podemos comprobar un poco lo que habría sido la atmósfera de no ser por esta, siendo los mejores pasajes (verdaderamente inquietantes) que nos da la película.

El día acaba con God’s own Country de Francis Lee, uno de los supuestos platos fuertes de este festival y que viene avalada por varios premios de distintos festivales y que se ha vendido como un Brokeback mountain en una granja del norte de Reino Unido.

Ha sido la gran decepción del día, a pesar de la avalancha de aplausos al acabar la proyección ya que la película cuenta con todos los ingredientes para ser el taquillazo de este otoño, se estrena además a mediados de este mes. Una historia muy sensiblera, que nunca termina de despuntar a pesar de las muchas ocasiones que tiene, que se vuelve a medida que va llegando su final de lo más previsible y edulcorada posible y que para colmo de males, intenta generar erotismo y morbo con situaciones en las que no es capaz de arriesgarse y mostrar las cosas tal y como son, temiendo que el espectador de la sala se vaya a escandalizar y abandonar su asiento. Es una película que en definitiva debería aprender un poco de la magistral Théo et Hugo: dans le même bateau en la forma de mostrar el cuerpo masculino, el deseo y el sentimiento amoroso