EL 16 DE ABRIL SE CELEBRA EL DÍA MUNDIAL CONTRA LA ESCLAVITUD INFANTIL

10 películas desconocidas sobre la explotación infantil

Eliminar el trabajo infantil es un prioridad por los efectos que las actividades laborales tienen sobre la salud y el desarrollo de los menores de edad. Igualmente está demostrado que cuando los menores de edad trabajan, con frecuencia son explotados al no recibir salario o porque las jornadas de trabajo son usualmente extensas. Algunos estudios muestran que en la medida que más trabaje el menor de edad se expone a sufrir una mayor accidentalidad y enfermedades.

Los herederos (Eugenio Polgovsky, 2008)
Los herederos (Eugenio Polgovsky, 2008)

The Dark Side of Chocolate (La cara oculta del chocolate, Miki Mistrati, 2010)

En 2001, la Asociación de Fabricantes de Chocolate formó un plan de acción titulado Protocolo Harkin-Engel para poner fin a la trata de niños y el trabajo esclavo en la industria del cacao.

El documental comienza en Colonia, Alemania, donde el director, Miki Mistrati pide a varios representantes de la empresa de chocolate que sean conscientes del trabajo infantil en las plantaciones de cacao. En Mali, la película muestra como a los niños, a los que han prometido un trabajo remunerado, son llevados a ciudades cerca de la frontera como Zegoua, desde donde otro traficante les transporta sobre la frontera en una motocicleta. A continuación, se quedan con un tercer traficante que vende a los niños a los agricultores por alrededor de 250 euros cada uno.

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Los representantes corporativos niegan todos los rumores de trabajo infantil.

Los niños, de edades comprendidas entre 10 a 15, se ven obligados a realizar trabajos forzados y a menudo peligrosos, son golpeados, y de acuerdo con el narrador de la película en la mayoría de ocasiones trabajan gratis. El narrador también afirma que la mayor parte de ellos se quedan en la plantación hasta que mueren, sin volver a ver a sus familias. A pesar de ello, no hay evidencia en documental que apoye las afirmaciones de que a los niños no se les paga o que tienen que trabajar hasta que mueren. El Protocolo Harkin-Engel, un acuerdo que fue firmado por las principales compañías de chocolate casi 10 años antes de que se hiciera la película, se comprometió a poner fin a la utilización de trabajo infantil.

Cuando se enfrentan a este problema, los representantes corporativos niegan todos los rumores de trabajo infantil y la trata, pero las investigaciones de los realizadores pusieron de manifiesto la utilización generalizada y continuada de los niños esclavos en las plantaciones de cacao.

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Nestlé y otras compañías declinaron una invitación para ver la película y para responder a las preguntas. En respuesta, Mistrati creó una gran pantalla junto a la sede de Nestlé en Suiza, obligando a los empleados a que echaran un vistazo sobre esta terrible realidad.


 Ana Nojoom bent alasherah wamotalagh (Diez años y divorciada, Khadja Al Salami, 2015)

Una niña entra en una sala de justicia, mira al juez directamente a los ojos y le dice: "Quiero divorciarme". En Yemen, donde no hay ningún requisito de edad para el matrimonio, Nojoom es obligada a los 10 años a casarse con un hombre de 30. La dote ofrece a la familia una renta pequeña y una boca menos que alimentar. Un arreglo legítimo y aceptable para todas las partes, excepto para la pequeña Nojoom, que pronto verá que su vida cambia radicalmente y se convierte en insoportable.

En lugar de convertir a los hombres en monstruos depravados, Al-Salami se esfuerza por mostrarles en su ignorancia como esclavos de sus costumbres y tradiciones, basadas en la idea de que las mujeres traen vergüenza a un hogar y la virginidad de una niña es el honor de su padre. Incluso el juez compasivo, con visión de futuro tiene las manos atadas en el “complicado” caso Nojoom, y su moderna mujer expresa sus dudas acerca de dejar que su propia hija se familiarice con una chica que ha dormido con un hombre - como si la experiencia sexual de Nojoom pudiera llegar a borrarse.


Anjos do sol (Ángeles del sol, Rudi Lageman, 2006)

Anjos do sol es una película brasileña que se ocupa de la explotación sexual comercial de niños y adolescentes. Se trata del debut en la dirección de Rudi "Foguinho" Lagemann.

En su primera proyección pública celebrada durante el Festival Internacional de Cine de Miami, fue galardonada con el premio del jurado a la mejor película de ficción iberoamericana. También consiguió alzarse con el Colón de Oro en el Festival de cine Latinoamericano de Huelva en su edición de 2006.

El reparto incluye, entre otros, Antonio Calloni, Vera Holtz, Chico Díaz, Roberta Santiago, Octavio Augusto, Mary Sheyla, Darlene Gloria (en el papel de proxeneta Vera), Bianca Comparato y la novata Fernanda Carvalho, la protagonista, que sólo tenía once años en el momento de la filmación.

La banda sonora original tiene composiciones de Felipe Radicetti y Nervoso.

Anjos do sol cuenta la historia de una chica llamada María, de casi doce años de edad, que en el verano de 2002 fue vendida por su familia, que vive en el estado de Maranhão, a un reclutador de prostitutas, pensando que la chica iba a vivir en un lugar mejor del que vivía, sin saber de qué se trataba exactamente los términos del contrato. Después de haber sido comprada en una subasta de niñas vírgenes, María es enviada a un burdel situado en un pequeño pueblo cercano a una extracción de oro en la selva amazónica. Después de meses de abusos continuados, María logra escapar y consigue llegar a su nuevo destino, Río de Janeiro, donde la prostitución se cruzará de nuevo en su camino…


A kind of Childhood (Un tipo de infancia, Tareque Masud, 2002)

Esta es una película que desafía nuestras nociones preconcebidas sobre el trabajo infantil. Se asoma a un mundo donde el concepto de la infancia pierde todo su significado y donde los niños, cuyo único objetivo en la vida es el del apoyo económico a sus padres, adquieren el concepto de trabajo como un factor más en su proceso de crecimiento. Estamos en Dhaka, Bangladesh. Siguiendo a varios niños durante un período de seis años, A kind of Childhood intenta centrarse en la realidad de la explotación infantil, utilizando para ello el testimonio de niños reales, sus luchas y sus sueños.

Idris perdió su primer trabajo a la edad de nueve años. Después de que el Congreso de los Estados Unidos dictó una ley para proteger los derechos de los niños mediante la prohibición de las importaciones de prendas de vestir fabricadas por menores de edad, Idris y decenas de miles de otros niños fueron obligados a quedarse en la calle. Durante seis largos años Idris lucha por mantenerse en la escuela, mientras que su dura realidad económica le empujan hacia atrás en su vida laboral. Basándose en argumentos tradicionales sobre la infancia y el trabajo infantil, está película hace hincapié en las complejidades de la vida urbana y las opciones que los niños tienen en una sociedad precaria.


Los herederos (Eugenio Polgovsky, 2008)

Los niños del campo mexicano comienzan a trabajar desde pequeños. El documental es un retrato de sus vidas y de su lucha diaria por la supervivencia. Sus actividades son muy diversas: son campesinos y pastores; caminan largos trayectos para cortar leña; tejen; hacen ladrillos; cuidan a sus hermanos menores; migran con sus familias para trabajar en las cosechas; acarrean agua; tallan y pintan madera para hacer alebrijes (artesanía llevada a cabo con la técnica de la cartonería basadas en seres imaginarios conformados por elementos fisonómicos de animales diferentes.

Al heredar las herramientas y técnicas de sus ancestros, estos niños también han heredado la miseria.

Generación tras generación permanecen cautivos en un ciclo de pobreza heredada.

La película se abre sobre un fondo negro en el fondo con una dulce canción de cuna, pero sólo eso, y una muñeca vieja abandonada en un patio, nos recuerdan que estamos observando la vida cotidiana de tantos niños en México y en el Sur.

Y el documental pretende precisamente ser una queja en las condiciones de vida de estos niños, quienes desde pequeños están obligados a trabajar en las plantaciones o campos para contribuir a la supervivencia de sus familias. Nos muestra una vida donde está prohibida la escuela, sin esperanza de cambio, y esta trágica condición es el único legado que los niños pueden, de hecho, recibir de sus padres.


Born into Brothels: Calcutta's Red Light Kids (Los niños del Barrio Rojo, Zana Briski, 2004)

El filme muestra la aventura de la fotógrafa inglesa Zana Briski en el barrio rojo de Calcuta (India). Allí conoce a un grupo de niños, hijos de las prostitutas que trabajan en ese sector. Briski simpatiza con ellos y les enseña fotografía, les regala cámaras y les lleva a conocer el mar. Luego organiza una exposición artística con las mejores imágenes tomadas por los niños. Posteriormente, intenta sacar a los chicos de la pobreza en que viven y llevarlos a una escuela.

Briski, una fotógrafa documental, fue a Calcuta con la intención de fotografiar a las prostitutas. Mientras estaba allí, se hizo amiga de los hijos de éstas y se ofreció a impartir clases de fotografía, con la intención de conseguir fotografiar a sus madres también. Les dio cámaras a los niños para que pudieran aprender fotografía y tratar de mejorar su vida. Los trabajos de los niños son utilizados a lo largo de la narración.

En el documental se muestran las clases, diálogos sobre fotogafía y el día a día de los niños. Al final del curso, las fotos fueron expuestas y uno de los niños fue enviado a una conferencia fotográfica en Ámsterdam. También, en el documental, se ven los esfuerzos de Briski por encontrar escuela para esos niños.


The Harvest (La Cosecha, U. Roberto Romano, 2011)

Organismos internacionales calculan que cada año unos 400.000 niños trabajan en los campos agrícolas de Estados Unidos, y tres de ellos cuentan su historia en el documental La Cosecha, que dirige Roberto Romani y produce la actriz Eva Longoria.

Organismos internacionales calculan que cada año unos 400.000 niños trabajan en los campos agrícolas de Estados Unidos.

La Cosecha, la historia de ZulemaVíctor y Perla, tres menores que nacieron o crecieron en Estados Unidos y que sus escasos años de vida los han pasado trabajando en el campo.

Su origen (hijos de inmigrantes), condición (pobreza) y la ausencia de la aplicación de leyes, los ha llevado a vivir en condiciones similares a los de miles de niños de  cualquier país en subdesarrollo: trabajos forzados, largas jornadas y la falta de oportunidad para asistir a la escuela. Se les conoce como migrantes porque van de ciudad en ciudad moviéndose al ritmo de los tiempos de la cosecha. Trabajan con raíces, pero ellos no pueden echar sus propios cimientos. Unas semanas cosechando fresa, otras tantas cebolla y luego tomate, les impiden estar en un sitio fijo donde construir un hogar, hacer amigos y compañeros de escuela.

Zulema tiene 12 años, su madre y su abuela han trabajado también en los campos agrícolas de EU. Su jornada diaria desde que tiene uso de razón, empieza en la madrugada y termina cuando el sol se oculta. Gana en promedio unos 64 dólares a la semana y aunque no conoce otra forma de vida, aspira a llevar una como algunos chicos de su edad: con escuela y amigos.

No tiene sueños, jamás ha pensado en ellos, pero tiene claro que le cada vez le cuesta más trabajo levantarse de madrugada y pizcar hasta que el cuerpo no responde.

Víctor es un chico de 16 años, quisiera llenar cubetas de tomates que pizca en los campos, a la misma velocidad de un adulto, pero su edad y sus fuerzas no le dan.Cada día termina exhausto, pero no quiere abandonar el trabajo, aunque sus padres no lo obligan a trabajar, sabe que si no lo hace, habrá más carencias de las que ya padecen en su familia.


Stolen Childhoods (Infancias robadas, Len Morris, 2005)

Este documental describe la penosa vida de los 246 millones de niños en los que, como la narradora Meryl Streep dice en el prólogo, "la vida no es otra cosa que trabajar."

Fue producida, dirigida y escrita por Len Morris, un realizador de documentales de televisión sobre temas que van desde la esquizofrenia hasta el apartheid. Morris viaja a ocho lugares - a desde una plantación de café en Kenia hasta una cantera de piedra en Orissa, India - para entrevistar a los niños, a sus padres y activistas locales sobre el fenómeno del trabajo de menores de edad, que continúa creciendo a pesar de las leyes que lo prohíben en todos los países.

Las razones de esta injusticia son escalofriantemente articuladas por el dueño de una fábrica de alfombras en la India, que emplea a los niños en sus telares: "Los niños son más obedientes y trabajan mucho más duro que los adultos." También es menos probable que se organicen para protestar por las extremas condiciones de trabajo. En algunos lugares este film visita las plataformas de pesca aisladas de la costa de Indonesia, donde los niños son, literalmente, presos en espera, atraídos por falsas promesas de trabajo bien remunerado que mutan en una servidumbre de por vida.


Children of the pyre (Hijos de la pira, Rajesh S. Jala 2008)

La película documenta las historias de siete niños que queman cadáveres y roban las cubiertas de cremación en el crematorio grande de la India, Manikarnika, en las orillas del Ganges. Jalal, también el director de fotografía, reunió más de 100 horas de material en el crematorio y sus alrededores, incluyendo entrevistas francas con los siete niños que se describen en la película, quienes hablan de su difícil vida que transcurre entre múltiples incineraciones de cadáveres y el robo de las cubiertas de los cuerpos llevados al crematorio y que posteriormente revenden a los comerciantes por un precio nominal.

En el año 2009, el realizador, sensibilizado ante esta cruda realidad, puso en marcha un proyecto para mejorar la vida de los 300 niños que trabajan en el crematorio.


Sacrifice (Sacrificio, Ellen Bruno 2005)

Cada año miles de niñas son reclutadas en las aldeas rurales de Birmania para trabajar en la industria del sexo en la vecina Tailandia. Allí se educan en la servidumbre por deudas en los burdeles tailandeses ilegales, sufren abusos extremos por proxenetas, clientes y la policía.

El tráfico de niñas birmanas se ha disparado en los últimos años como resultado directo de la represión política en Birmania. Las violaciones de los derechos humanos, la guerra y la discriminación étnica han desplazado a cientos de miles de familias, dejando a las familias sin medios de subsistencia. Una oferta de empleo en Tailandia es una rara oportunidad para muchas familias de poder  salir de la pobreza extrema.

Sacrifice examina las fuerzas sociales, culturales y económicas que actúan en el tráfico de niñas para la prostitución birmana en Tailandia. Es la historia de la valoración y venta de seres humanos, y los esfuerzos de las adolescentes por sobrevivir a una crisis personal que nace de la represión económica y política.