CRÍTICA DE SERIE DE FILMIN

Laëtitia o el fin de los hombres: Una deconstrucción de la sociedad.

Laëtitia o el fin de los hombres (Serie de TV)

Filmin (últ. incorporaciones) 25 de mayo

Título original

Laëtitia (TV Series)
Año
Duración
45 min.
País
 Francia
Dirección

Jean-Xavier de Lestrade

Guion

Jean-Xavier de Lestrade, Antoine Lacomblez. Libro: Ivan Jablonka

Música

Raf Keunen

Fotografía

David Chambille

Reparto

Marie ColombSophie BreyerYannick ChoiratSam KarmannKévin AzaïsNoam MorgenszternClotilde MolletAlix PoissonGuillaume MarquetCyril DescoursLuna CarpiauxChloé AndréFrançois Raison, ver 20 más

Productora
Coproducción Francia-Bélgica-Suiza; 

Compagnie des Phares et Balises, L'Île Clavel, France Télévision, BE-FILMS, RTBF (Télévision Belge), Pictanovo, Région Hauts-de-France, TV5 Monde, Radio Télévision Suisse (RTS). Distribuidora: France Télévision Distribution

Género
Serie de TVDrama | BiográficoSecuestros / DesaparicionesCrimen
Sinopsis
Serie de TV (2019-). Laëtitia Perrais, de 18 años, desapareció una fría noche de enero de 2011 en La Bernerie-en-Retz, al oeste de Francia. Encontraron su moto abandonada a 50 metros de su casa. Los agentes de policía estaban seguros de haber encontrado al criminal, pero no encontraban el cuerpo de la joven. Basándose en la historia real y en la novela homónima de Ivan Jablonka, Jean-Xavier de Lestrade reconstruye el crimen que conmovió a toda Francia.
 
CRÍTICA DE JOSÉ MANUEL MEDINA

Recientemente, se estrenaba Laëtitia en Filmin, una serie de corta duración basada en hechos reales sobre el asesinato de una joven de dieciocho años. No tiene misterio, es un drama con toques de thriller que perfectamente podría ser un telefilm de tarde si no fuera por el gran trabajo de cámara que hay detrás.

Hay muchos temas de los que hablar aquí pero el más importante es el duro reflejo a la sociedad masculina. Una representación muy cruda y necesaria de la realidad que no sólo se vivió con el caso de Laëtitia, sino que se vive día a día en cualquier parte del mundo. Durante los seis capítulos que dura, se realiza una deconstrucción de las figuras masculinas del entorno de la joven.

No deja títere sin cabeza, todos los hombres son parte del problema, desde su padre biológico hasta su padre adoptivo y cada uno aporta distintas dosis y tipos de machismo a la vida de Laëtitia y al resto de personajes femeninos.

Franck, el padre de las Jessica y Laëtitia, maltrató y violó a su madre delante de ellas innumerables veces y por si fuera poco también les pegaba. A pesar de ello, se le permite visitarlas y hacerse cargo de sus hijas en la medida que puede. En cuanto al padre adoptivo, Gilles, aparentemente comprensivo y un buen educador social, resulta ser un pedófilo con varios casos de agresión sexual tanto a sus hijas como a las amigas que iba a su casa. De Franck se puede esperar cualquier tipo de violencia pero de Gilles, aunque puedes dudar de él, es capaz de hacerte creer con su postura sobre la condena de muerte a los violadores, que no es así, que es un buen hombre.

Pero la guinda del pastel viene con Tony Meilhon, el asesino y violador de Laëtitia. Una persona con un largo expediente de antecedentes que, pese a ser sospechoso y encontrar numerosas pruebas del asesinato en su casa, queda en libertad. La dinámica de poder que usa Tony para embaucar a Laëtitia es algo tan normalizado en la sociedad que no levanta sospechas y es algo muy peligroso. Es un abuso de poder de una persona adulta sobre una adolescente lo que conlleva a los hechos vistos en la serie. Por lo contrario, no me parece acertado el flashback de la infancia de Tony Meilhon ya que se puede entender como una justificación de los hechos o un acercamiento al personaje. Sea como fuere, esa escena está fuera de lugar.

Laëtitia no es una chica que estaba en el lugar incorrecto en el momento equivocado, es una chica rodeada de depredadores intentando sobrevivir como puede en un mundo injusto y terrorífico. Desde pequeña ha vivido el machismo y ha crecido con él. Pero Laëtitia no es la única víctima, todas las mujeres que aparecen en la serie lo son. Su hermana Jessica, sus amigas y la madre adoptiva son víctimas de los abusos de su padre adoptivo y biológico.

Y es que todos hemos crecido bajo una sociedad donde prima lo machista, donde están normalizadas situaciones peligrosas y que hay que cambiar. Decir “yo no soy machista” es estar lejos de la realidad porque aunque seas consciente del problema, seguramente tengas comportamientos que no puedas detectar.

Series como esta nos ayuda a darnos cuenta del problema tan peligroso que tenemos actualmente y que llevamos arrastrando mucho tiempo. No es un caso aislado, lo vemos todos los días en las noticias y en nuestro entorno. Laëtitia es un caso de los miles que hay, no echemos la vista a un lado.