SE HAN PRESENTADO ENTRE OTRAS BÁRBARA, MY COUSIN RACHEL Y HAPPY END

Sevilla Festival de Cine Europeo-SEFF 2017. Día 5

Jornada con final feliz (no gracias a Haneke).

Comienza un nuevo día en el Festival de Cine Europeo de Sevilla, esta vez con la proyección de Barbara de Mathieu Amalric, una de las mejores películas en la selección oficial de este año, enorme tributo a la chanson francesa y a una de sus máximos exponentes, que además, y para alegría de todos, no se muestra como un biopic más sino como un juego de espejos, de realidades y personalidades que cual matrioska se van encajando.

Así, su director se interpreta así mismo y su protagonista, una espléndida Jeanne Balibar realiza una doble(triple) interpretación donde a veces cuesta diferenciar si está actuando como el personaje de la actriz que interpreta a la cantante francesa, a la propia cantante o así misma, cosa que la interpretación de Amalric tampoco ayuda al no saber si el deseo que se muestra es así Barbara o así su antiguo amor

En el pase de mediodía hemos visto My Cousin Rachel dirigida por Roger Mitchell, una demasiado correcta versión de la novela de Daphne du Maurier sobre un joven que comienza a sentirse atraído por la viuda esposa, de su primo, que ha ejercido como su padre toda su vida. A medida que el deseo aumenta también lo hacen las sospechas ya que la mujer parece esconder demasiados secretos.

Una buena recreación de la campiña inglesa victoriana no es suficiente para enmascarar una puesta en escena plana, casi de filme producido por la BBC, donde su apartado técnico es notable pero poco más se le puede apreciar exceptuando a la siempre magnética Rachel Weiss interpretando el papel de la viuda y que durante toda la película no sabemos si temer de ella o dejarnos arrastrar hacia los deseos más oscuros

La primera sesión de tarde es el turno de Happy End de Michael Haneke, que sigue en su línea de un cine de la tortura y el placer de la muerte, en una posible continuación de aquella Amour, pero añadiendo una familia cuyos miembros no podrían estar más cerca de la sociopatia y para los que no existe esperanza alguna y Haneke además se dedica a hacerlos sufrir más si cabe.

Una cinta que se vuelve tediosa y muy repetitiva en conceptos que ya son recurrentes en su director, que no los varía ni posibilita su evolución y que hace que deseemos que si alguna vez nos reencarnamos en un animal no acabemos en una de sus películas

A continuación, empieza la que es una de las películas de este festival, Sicilian Ghost Story de los directores Fabio Grassadonia y Antonio Piazza con una historia basado en el hecho real del cruento asesinato del niño Giuseppe di Matteo en la Sicilia de los 90 por parte de la mafia y como escarmiento a su padre por convertirse en confidente de la policía.

Lo que podría haber sido un drama de proporciones épicas los directores lo convierten en un cuento de hadas oscuro, lleno de referencias a relatos clásicos populares (desde Blancanieves a Caperucita Roja) y que a su vez es tanto una historia de iniciación a la pubertad, de nuevo femenina en este festival, una historia de amor, una de fantasma(s) o incluso sobre la esquizofrenia si se quiere interpretar desde un punto de vista más realista lo narrado en el filme.

La atmosfera que se genera en la película, que da especial importancia a los bosques y el agua, le aporta además un carácter onírico y espectral que acentúa su banda sonora.

El día acaba con Vitalum, Valentine!  de Jean-Charles Fitoussi en una historia que pretende rendir tributo al cine de la Hammer y en particular a Peter Cushing y el personaje del doctor Frankenstein que interpretó en todo ese ciclo que dirigió en su mayoría Terence Fisher.

Después de un comienzo muy prometedor, la película se pierde en sus propios conceptos y se vuelve demasiado seria y plúmbea, cosa que no eran las películas a la que pretende homenajear y que nos hace lamentarnos por la deriva loca que podría haber tenido tanto su planteamiento de una cirugía que convierte a los ojos en auténticos receptores de video, como esa resurrección de cuerpos por medio de adn de antepasados históricos que hubiesen dado lugar a una reunión de lo más particular.