domingo. 16.06.2024
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Los Puentes de Madison, El Musical - Grupo Smedia

LOS PUENTES DE MADISON
LIBRO: MARSHA NORMAN
MÚSICA Y LETRAS: JASON ROBERT BROWN
BASADO EN EL LIBRO DE: ROBERT JAMES WALLER
TRADUCCIÓN DE LIBRO Y CANCIONES: MARINA GAILLARD Y ALBERTO NEGRIN
TRADUCCIÓN ADICIONAL DE LETRAS: MARC GÓMEZ Y DANIEL ANGLÈS
SUPERVISIÓN DE TRADUCCIÓN: FEDERICO GONZÁLEZ DEL PINO Y FERNANDO MASLLORENS

DIRECCIÓN: Alberto Negrin
DIRECCIÓN MUSICAL: Gerardo Gardelín

CRÍTICA

Adaptar como musical una novela tan carismática como Los puentes de Madison, del escritor Robert James Waller, no es tarea sencilla, ya no solo porque el libro tenga una narrativa y estructura compleja, sino porque Clint Eastwood convirtió la historia en una de sus grandes obras maestras en 1995. Es por ello que es lógico que el espectador que se acerque hasta el teatro EDP de Gran Vía llegue con ciertas dudas. Vamos a intentar resolver algunas de ellas.

El musical surge de la adaptación que Marsha Norman creó en 2014 para su estreno en Broadway, contando en esa ocasión con la música de Jason Robert Brown. La obra tuvo bastante éxito y recorrido, siendo galardonada con dos Premios Tony a la Mejor Composición Original y Mejor Orquestación.

Recordemos brevemente que la obra habla sobre la historia de amor imposible que surge entre una ama de casa (Francesca) y un fotógrafo viajero (Robert) durante tres días en un idílico paraje de Iowa. Un romance que en la película de Clint Eastwood se muestra sutil y lleno de temores, pero que en el libreto escrito por Marsha Norman adopta una visión mucho más carnal y sexual. En este musical los personajes caen en el adulterio sin tanto temor, con cierto gozo podríamos decir. Además, el tono poético y melancólico de la película (casi imposible de llevar al escenario) ha sido sustituido por una visión más práctica y sencilla del amor, eliminando gran parte de la magia de la película.

Otro cambio importante es que el musical profundiza mucho más en todos los personajes de la novela, siendo especialmente interesante el retrato que hace del marido y de sus hijos adolescentes. Esta nueva adaptación es un producto nuevo con unos valores y estética que buscan matizar más la relación de amor entre Francesca y Robert al tiempo que huye de los valores no tangibles de la cinta original. En definitiva, será fácil reconocer los puntos más famosos de la historia de amor entre sus protagonistas, pero realmente estamos ante otra cosa.

Programa de mano: Los Puentes de Madison, El Musical - Grupo Smedia

Pero vayamos con la obra que podemos ver en el teatro EDP de Gran Vía.  Nina y Gerónimo Rauch son los encargados de recoger el testigo de Meryl Streep y Clint Eastwood. No es tarea fácil, pero podemos decir que ambos cumplen con creces sus papeles, dando a la obra el tono romántico y sentimental adecuado. Sus voces melódicas van construyendo una obra que no tiene ningún tema demasiado conocido pero que posee una partitura muy correcta cargada de buenos sentimientos y melancolía.  La dirección musical de Gerardo Gardelin sabe cuidar muy bien sus voces y la orquesta en ningún momento las tapa o se impone sobre ellas. Ayuda en este sentido una cuidada dirección escénica a cargo de Alberto Negrín.

Como ya decía, la obra tiene un enfoque distinto, y uno de los más evidentes es que cuando Clint Eastwood rodó la película tenía 67 años, siendo muy distinto los 44 que tiene Gerónimo Rauch. Es por ello que la obra huye de la sutileza y poesía crepuscular de la película, para ofrecernos una obra mucho más práctica en todos los sentidos.

Aunque no he tenido ocasión de verlos, Julia Möller y Carlos Solano son los alternantes oficiales de Francesca y Robert en algunas funciones. Completa el reparto Marta Valverde, Manu Rodríguez y José Navar, Paula Mori, Franco Yan, Inma Mira, Nando González, Alba Roben y Rubén López.

LOS PUENTES DE MADISON, el musical, en el Teatro EDP - Madrid Es Teatro

Un aspecto algo contradictorio es el relativo a los escenarios y decorados en la obra. Tanto la casa de Francesca como los famosos puentes lucen muy bien y son bastantes bonitos a nivel escénico (es evidente que es una obra con bastante presupuesto). El problema es que el movimiento de cambio de escenario no es todo lo fluido que cabría esperar, con una sensación de inestabilidad constante y con más que un ruido y crujido durante los cambios. Algo que es especialmente evidente en el dormitorio de la protagonista, que en ningún momento parece un refugio seguro en el que Francesca y Robert puedan dar rienda suelta a su amor. Dejando esos puntos a un lado, la sensación es de estar ante un gran musical.

En definitiva, Los puentes de Madison, El musical es un interesante espectáculo de Broadway con un cambio de filosofía importante respecto a la película original de Clint Eastwood. Aquellos que vengan buscando la nostalgia y belleza de la cinta original quedarán algo defraudados, sin embargo, aquellos que busquen un buen espectáculo musical con grandes voces y una buena puesta en escena quedarán satisfechos. No es perfecta, pero lo intenta.

Los Puentes De Madison. El Musical: Otro amor y otro puente