CRÍTICA DE SERIE DE FILMIN

DOCTOR PORTUONDO

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El discurso del psicoanálisis de Freud se adapta a través de las palabras e imágenes de Carlo Padial de una manera retorcidamente cómica, y solo se queda en lo absurdamente extraño.

Doctor Portuondo (Serie de TV)

Filmin (Próximamente) 29 de octubre

Título original

Doctor Portuondo (TV Series)
Año
Duración
30 min.
País
 España
Dirección

Carlo Padial (Creador), Carlo Padial

Guion

Carlo Padial, Carlos de Diego. Libro: Carlo Padial

Fotografía

Andalu Vila-San-Juan, Tito Arcas

Reparto

Jorge PerugorríaNacho SánchezBerto RomeroArturo VallsOlivia DelcánElisabeth CasanovasDavid ParejaJudit MartíLlimooJosep SeguíCarlos de DiegoAleix OrtuñoLiliana Celia Cabal, ver 4 más

Productora

Filmin, La Chica de la Curva. Distribuidora: Filmin

Género
Serie de TVComedia
Sinopsis
Serie de TV (2021). 6 episodios. «Te enseñaré cosas sencillas que tardarás años en comprender.» «¡Cuando la bestia ruge, la razón tiembla!» «Yo te miraré con tus ojos, y tú me mirarás con los míos.» «Deja de comer mierda. Aprende a vivir, enano.» Así me hablaba el doctor Portuondo, un cubano exiliado en Barcelona que bebía whisky Johnnie Walker, juraba en nombre de Freud y me echaba de la consulta cada dos por tres. A veces se tumbaba en el diván porque consideraba que sus conflictos eran mucho más interesantes que los míos. Fue mi psicoanalista durante cinco años. La persona más fascinante que he conocido en mi vida. Yo necesitaba terapia. Él también.
 
CRÍTICA

La mente es la parte más compleja y dedicada de un ser humano. Y no siempre funciona de manera correcta. Hallarse en el término medio entre lo que es irrisorio al completo y encontrarse de bruces con una temática dramáticamente compleja de abordar es una apuesta a ciegas, que necesita de una mirada sensible y emocionalmente comprometida con unos personajes que por su naturaleza perturbada son complicados de empatizar con el espectador sin que estos salgan corriendo. Personas inhibicionistas, temerosos hasta de su miedo, de su particular mundo opresivo; neuróticos, analfabetos emocionales, ocupan una pantalla imaginaria en "Doctor Portuondo" del que, sin éxito de retenernos, queremos salir pitando.

En la excepción de un portontoso clásico como es "Alguien voló sobre el nido del cuco", cuando esa ambiguedad fluye sin una directriz sobria y se expande un tono indefinido en el que confundes la simple risa con el llanto, a la hora de afrontar crisis de ansiedad, atracciones zoofílicas o ataques desenfrenados de esquizofrenia, un alargado soplido y una creciente impaciencia ante lo que son unos acortados 25 minutos de episodio, se vuelven un suplicio.

Aunque con elementos que fijan su idiosincrasia visual, y se hacen ver (su mezcla original de formatos llaman su atención desde el minuto uno, con una mixificación curiosa de intensos primeros planos y voces en off que recuerdan con nostalgia a personajes desequilibrados de la talla de Tyler Durden, o el mismo contrapunto de fuerzas entre doctor y paciente que resulta en momentos de carcajadas puntuales), se podría reducir en eso, una puntualidad que perece en gags costumbristas y que confunden en cuanto a tono y contradicen su propia puesta en escena, perdiendo eventualmente la capacidad de sorpresa que podría aprovechar de su premisa: el psicoanálisis, el poder de la mente y el continuo engaño del mismo.