sábado. 04.02.2023
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Devotion. Una historia de héroes

Próximos estrenos España 27 de enero  

Devotion. Una historia de héroes

Título original

Devotion
Año
Duración
138 min.
País
Estados Unidos Estados Unidos
Dirección

Guion

Jake Crane, Jonathan Stewart. Libro: Adam Makos

Música

Chanda Dancy

Fotografía

Erik Messerschmidt

Reparto

Compañías

Black Label Media, STX Entertainment, Sony Pictures Entertainment (SPE)

Género
BélicoDrama | Basado en hechos realesGuerra de CoreaAños 50EjércitoAviones
Sinopsis
En 1950, cuando la Guerra Fría amenaza la paz internacional, dos jóvenes pilotos de diferentes mundos son aceptados en un escuadrón de élite para su entrenamiento: uno es Tom Hudner, un soldado impecable. El otro es Jesse Brown, un piloto ferozmente talentoso, que se convertiría en el primer afroamericano en volar en combate para la Marina de los Estados Unidos. Iniciados juntos en el escuadrón VF-32, Tom y Jesse son llevados al límite para convertirse en los mejores pilotos de combate. Dentro de la estrecha hermandad del escuadrón, Tom y Jesse forman una firme amistad; la cual se pondrá a prueba en el acalorado campo de batalla, cuando uno de ellos sea derribado tras las líneas enemigas.
 
CRÍTICA FIRMADA POR JON RODA

Visualizar una película bélica basada en hechos reales siempre nos va a dar un valor añadido al rato que pasamos en la sala de cine. Además de disfrutar (o no) del metraje, vamos también a aprender algo de historia. Es el caso de Devotion. Una historia de héroes, dirigida por J.D Dilliard (Sweetheart, Juegos de manos) e inspirada en la vida de Jesse. L Brown, quien fue el primer aviador afroamericano de la Armada de los Estados Unidos.

El filme está protagonizado por Jonathan Majors, el cual interpreta a Jesse, y por Glen Powell, que interpreta a su compañero de escuadrón Tom Hudner. Ambos, junto con otro grupo de jóvenes pilotos, se preparan para un posible conflicto en un contexto complicado. Nos situamos en 1950 y la Segunda Guerra Mundial ha terminado hace muy poco. El mundo se ha dividido en dos: el bloque capitalista por un lado y el comunista por el otro. Es el inicio de la Guerra Fría.

La relación entre los dos pilotos va a marcar el desarrollo de la película de principio a fin, y es que esa historia que vamos a aprender es sobre todo una historia de sincera amistad. Jesse ha tenido que pasar por muchísimas penalidades para llegar a donde ha llegado, en una época donde la cuestión de raza marcaba de manera cruel las diferencias. Eso le confiere un carácter reservado y desconfiado. Mientras Tom, que ha tenido una trayectoria más sencilla, se muestra mucho más afable y abierto. Son dos personalidades aparentemente antagónicas. El primera lucha por su familia y por demostrar al mundo que es capaz, y el segundo por el mero hecho de triunfar.

Las primeras escenas que vemos con los aviones en el aire ya nos dan una idea de lo temerario de su desempeño, la delgada línea que hay entre la vida y la muerte a ras de cielo. A pesar de todo, los pilotos se lamentan de un entrenamiento que no parece tener fin. Quieren ir a la guerra. Hemos nacido demasiado tarde, se lamenta Tom, haciendo referencia a que se graduó al poco de terminar la Segunda Guerra Mundial. Patriotismo, juventud, puede llamarse como se quiera, pero en su mente sólo cabe luchar y ser el mejor.

Mientras Jesse, refugia sus miedos con su mujer y su hija. Se despoja la gruesa coraza que lleva a diario y la inseguridad provocada por el maltrato pasado se hace patente en la intimidad del hogar.

Es entonces cuando se desata el conflicto, Corea del Norte, en manos de la URSS invade Corea del Sur, en manos de EEUU. El comunismo no puede ganar terreno, por lo que envían allí al escuadrón. Por fin llegó el combate, y es entonces, en los momentos duros, donde las relaciones entre ambos van a jugar su papel más difícil.

A destacar el papel de Majors; es brutal la escena de Jess en soledad, mirándose el espejo y repitiendo a lágrima viva los insultos que le proferían en su formación de piloto de élite, simplemente por el hecho de ser negro, para demostrarse a sí mismo lo lejos que ha llegado a pesar de tales obstáculos.

Las escenas de aviación se hacen entretenidas, no resultan tediosas a pesar de su perdurabilidad, pero en general nunca se llega a alcanzar el clima épico que se pretende. A pesar de ser una película bélica, los mejores momentos de esta no son en combate sino en las interacciones entre ambos personajes. Es bonito ver como Tom, cuando va conociendo a Jess, se va dando cuenta de lo diferente que es la realidad a como él había imaginado.

En el combate, como en la vida, puede haber un guion establecido, pero nunca se cumple. Diferentes factores, circunstancias, vicisitudes modifican de manera aleatoria ese guion. Pero, sobre todo, lo que más nos transforma, son las personas que conocemos, porque nos permiten observar con otra lente el mundo al que nos enfrentamos.

 

Devotion. Una historia de héroes
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