Cine Nueva Tribuna

CRÍTICA DE CINE

Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho ahora?: Cambio de aires

Esta comedia es la secuela de la exitosa película Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho? (2014), que vuelve a dirigir Philippe de Chauveron.

Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho... ahora? : CartelComedia | 99 min. | Francia |  2018

Título: Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho ahora?.
Título original: Qu'est-ce qu'on a encore fait au Bon Dieu?.

Dirección: Philippe de Chauveron.
Guión: Guy Laurent, Philippe de Chauveron.
Intérpretes: Christian Clavier, Chantal Lauby, Ary Abittan, Fréderic Chau.

Estreno: 20/12/2019
Productora: Les Films Du Premier.

Distribuidora: A Contracorriente Films.

 

Sinopsis

Tras ver a sus hijas casarse con un musulmán, un judío, un chino y un africano, Claude (Christian Clavier) y Marie Verneuil (Chantal Lauby) se enfrentan a una nueva crisis. Sus cuatro yernos, Rachid (Medi Sadoun), David (Ary Abittan), Chao (Frédéric Chau) y Charles (Noom Diawara), están decididos a abandonar Francia con sus esposas e hijos para probar fortuna en el extranjero. Incapaces de imaginar a su familia lejos de ellos, Claude y Marie harán todo lo posible para retenerlos. 

Crítica de Daniel Bernal:

Cinco años después de que la comedia francesa Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho? se convirtiera en la película francesa más taquillera de su año y el tercer film galo con más espectadores de la Historia (sólo Intocable y Bienvenidos al norte la superan en este tema), llega a nuestros cines Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho ahora?, secuela de aquel film que cautivó a los espectadores de medio mundo con sus divertidos momentos y sus elocuentes personajes. Todos ellos, liderados por un Christian Clavier en estado de gracia, repiten en una cinta no tan satisfactoria como su predecesora pero que sí arrancará al respetable alguna que otra carcajada.

Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho... ahora? : Foto Chantal Lauby, Christian Clavier

“Hay que admitir que los momentos de mayor comicidad aquí presentes, aunque escasos, son ciertamente jocosos".

En primer lugar, hay que decir que el film que nos ocupa no está exento de fallos. Por una parte tenemos algunos diálogos y pasajes del guion bastante precipitados (por no hablar del final) que no consiguen solidificar el conjunto, impidiendo que el espectador asimile tanta información de golpe. Asimismo, no faltan secuencias inconexas que hacen que no veamos, en buena parte del film, un todo unitario, dejándonos distintas tramas sin ningún equilibrio entre ellas, algo que sí conseguía la primera parte, que era una comedia repleta de peripecias y momentos graciosos. En cambio, aquí tenemos breves y esporádicos momentos chistosos que hacen palidecer la cinta que nos atañe si la comparamos con la película de 2014, que era un no parar de escenas desternillantes. Eso sí, hay que admitir que los momentos de mayor comicidad aquí presentes, aunque escasos, son ciertamente jocosos.

Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho... ahora? : Foto Chantal Lauby, Christian Clavier

Pero si hay que destacar un gran acierto que tiene la película, ese vuelve a ser el elenco liderado por Clavier, que está inmejorablemente acompañado por Chantal Lauby, Ary Abittan, Medi Sadoun, Frédéric Chau, Noom Diawara, Frédérique Bel, Julia Piaton, Émilie Caen y Élodie Fontan. En esta secuela, el que otrora interpretara a Astérix en las primeras adaptaciones del cómic homónimo a la gran pantalla pierde cierta importancia en favor de ese protagonista colectivo que conforman los variopintos yernos de Clavier. De igual manera, también pierde relevancia el tema del racismo (presente pero en menor medida), ganándola el drama principal: el cambio de aires que planean las hijas del protagonista queriendo abandonar Francia para vivir en países remotos, y el secundario (aunque más hilarante): la reacción que tendrá el consuegro africano (sin duda,  el personaje de Pascal Nzonzi es el más divertido de la película ) cuando se entere de que su hija se va a casar con una mujer. Ambas tramas, no muy bien dosificadas, buscan repetir el éxito comercial de la primera entrega, algo que ya ha conseguido al convocar a más de 7 millones de espectadores en Francia. ¿Lo merece?.

Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho... ahora? : Foto Chantal Lauby, Christian Clavier

A tenor de lo visto, podemos decir que no, pues, pese a que la  familia protagonista sigue siendo igual de peculiar y nos regala, como ya nos tiene acostumbrados, bastantes momentos alocados, esta comedia dista mucho de su efectiva precursora, y es que es más que patente que Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho...ahora? tiene su razón de ser únicamente en la taquilla que cosechó la anterior cinta de la que, muy probablemente, será una trilogía.

En conclusión, para el que escribe estas líneas, Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho ahora? es una cinta entretenida e hilarante, aunque por momentos tediosa. Está claro que no llega al nivel de su predecesora, pero sigue siendo una película aceptable. Si eres fan de la primera, aunque muy probablemente esta secuela te vaya a gustar menos, no faltes a tu cita.