Cine Nueva Tribuna

CRÍTICA DE CINE

Las Hijas Del Reich

Las hijas del Reich

Six Minutes to Midnight
Año
Duración
99 min.
País
Reino Unido Reino Unido
Dirección
Guion
Andy Goddard, Eddie Izzard, Celyn Jones
Música
Marc Streitenfeld
Fotografía
Chris Seager
Reparto
Productora
Mad As Birds, West Madison Entertainment. Distribuida por Lionsgate UK
Género
Thriller. Drama | Nazismo. II Guerra Mundial. Años 30. Basado en hechos reales
Sinopsis
Inglaterra 1939. Thomas Miller es un profesor de inglés que ha aceptado un puesto de última hora en la escuela Augusta-Victoria en la costa sur inglesa, a la que los nazis alemanes de alto rango envían a sus hijas. Bajo la atenta mirada de la directora, la señorita Rocholl, y su devota ayudante Ilse Keller, las chicas practican inglés y aprenden a representar el ideal de la mujer alemana. La aparición del cuerpo sin vida de un antiguo profesor de la escuela pondrá en jaque el prestigio de la institución y las vidas de todos los implicados.
Distribuidora: DeAPlaneta
 
CRÍTICA DE JESÚS MUÑIZ-RIMADA

Y parece mentira que una película como esta, que cuenta con un reparto con nombres fantásticos asociados al mismo y una buena dirección, se desmonte tan fácilmente debido a un guión que no sólo no sabe hacia dónde debe dirigirse, sino que cae en errores y en momentos ridículos que te sacan continuamente de la película. No sólo en pequeños detalles, sino también en elementos narrativos importantes, en detalles de la trama, en desarrollo de la historia y en escenas completas que hacen que uno tenga la sensación continua de que está viendo, por momentos, un especial de El Show de Benny Hill, pero sin la música cómica. Me temo que no, no es una broma. Es lo que sucede con parte de la película.
      Crítica de la película Las Hijas del Reich, con Judi Dench

Y eso que la historia comienza muy bien, con una escuela de verano en Inglaterra donde las hijas de los máximos dirigentes del Reich aprenden inglés, entre otras cosas, con una joven profesora, una anciana directora y un profesor de literatura que llega para sustituir al que ha desaparecido. Estamos en el verano de 1939. La tensión política en Europa va a llevar a la invasión de Polonia y a la Segunda Guerra Mundial. Esas jóvenes pueden ser una de las claves para el conflicto. Pero nadie es lo que parece dentro de la remota escuela donde las chicas acuden cada año, y unos y otros podrían esconder grandes secretos que pongan en peligro la propia guerra si se descubren antes de tiempo.
   Crítica de la película Las Hijas del Reich, con Judi Dench

Cine de espías, con aroma de aire muy clásico. Es más, la película, escrita por los actores Eddie Izzard y Celyn Jones, maneja unas claves que son más cercanas al cine de propaganda de los años de la Guerra que a una película creada hoy en día. Los personajes son arquetipos sin ninguna dimensión y sin un desarrollo serio de guión. Sólo Judi Dench escapa a duras penas de las carencias del guión y tiene más que ver con su talento que cualquier otra cosa. Jim Broadbent está desaprovechado, como James D’Arcy, o el propio Jones. E Izzard, pese a ser el protagonista, no consigue superar los problemas del libreto ni con todo su talento.
     Crítica, 'Las hijas del Reich': El perturbador silencio antes de la  tormenta - eCartelera

La película cae, a partir de la mitad cuando se resuelven ciertas cosas prematuramente, en un bucle continuo con un personaje siendo perseguido por los lugares y de las formas más ridículas (la escena del muelle es terrible y no es la única…) sin más motivo que alargar la película hasta los 100 minutos. Ideas interesantes (la seducción en la fiesta, el carácter de Dench y lo que la hace transformarse, por así decirlo…) son abandonadas una vez introducidas, como si hubiesen recortado enormemente la película, y su premisa inicial, interesante y bien planteada (la escena con la alumna, la charla entre Dench e Izzard), acaba con un quiero y no puedo. Bien narrada, aunque algo televisiva por momentos (imagino que por un modesto presupuesto), pero sobre todo con un guión que se cae a pedazos. Una pena porque había talento de sobra para hacer más, no tan maniqueo, no tan flojo.