Cine Nueva Tribuna

CRÍTICA DE CINE

Queridos Camaradas: Ni comunismo ni libertad

Queridos camaradas

Próximos estrenos España 9 de julio  

Queridos camaradas

Título original

Dorogie tovarishchi! (Dear Comrades!) aka 
Año
Duración
120 min.
País
Rusia Rusia
Dirección

Guion

Elena Kiseleva, Andrei Konchalovsky

Fotografía

Andrey Naidenov (B&W)

Reparto

Productora

Production Center of Andrei Konchalovsky

Género
Drama | HistóricoAños 60
Sinopsis
Novocherkask, Unión Soviética, 1962. Lyudmila es miembro del partido comunista local. Ella defiende los ideales del régimen comunista y desprecia todo tipo de disidencia. Durante una huelga laboral en una fábrica de motores, ve cómo el ejército mandado por el Gobierno dispara a los protestantes y comete una masacre. Ese suceso cambiará su visión de las cosas. Con la ciudad destruida y agitada por las revueltas, hay mucha gente herida y desaparecida. Una de las desaparecidas es la hija de Lyudmila, lo que la obligará a buscarla entre el caos.
 
CRÍTICA

Tras pasar por varios festivales (Premio Especial del Jurado en Venecia, Hugo de plata en Chicago, presente en la Sección oficial del Festival de Sevilla...), llega a nuestras salas el último título del singular e irremplazable director Andrei Konchalovsky, que nos trae con 83 años a sus espaldas Queridos camaradas, una de las obras más relevantes de lo que llevamos de año; y es que, desgraciadamente, a día de hoy, apenas se hace cine como el que filma este autor ruso.

Tres actos como tres días son los que dividen la trama de la obra. Protesta, catástrofe y desesperación serían las fases por las que vivimos, viajando desde la butaca, en esos días 1, 2 y 3 de junio. El cineasta ruso nos traslada a la Masacre de Novocherskak de una forma tan delicada como sutil, pues tanto las secuencias más sensitivas como los tramos más corales se refuerzan con una filmación de extremada agudeza.

Reseña – Dear Comrades! – Cine Sin Fronteras

Konchalovsky prefiere subrayar sus ideales en lugar de ofrecer al respetable un subtexto con el que hacerles reflexionar sobre ellos, transmitiendo así de forma firme y concisa sus pensamientos a través de Lyudmila, personaje protagonista que encarna la natural y suntuosa Yuliya Vysotskaya, actriz festiche de Konchalovsky, quien da la fuerza y el empaque preciso al mensaje de la cinta. Cuando está ella en pantalla, la obra brilla; cuando no, se apaga paulatinamente. Por suerte, los ojos del espectador se cegarán con tanta luz la mayor parte del tiempo. 

El cineasta moscovita reinventa el cine clásico, humanizándolo con un latente naturalismo que diluye todo el ápice de superficialidad que lo caracteriza. Además, contadas piezas narrativas veremos en esta época con tal verismo histórico y que cuente con una dirección coral y de espacios que haga recordar al mismo Berlanga.    

Hace unos meses, se estrenó en nuestro país la notabilísima Quo Vadis, Aida?, título que tiene un aspecto en común con la obra que nos atañe: la desesperación y la incertidumbre de una madre por sus seres queridos, con una pauta que las diferencia: una es definitiva; otra, esperanzadora. Ambas encuentran en el enfoque desgarrador y la mirada protestante el aliento que consigue que el espectador conecte con ellas.

Reseña – Dear Comrades! – Cine Sin Fronteras

En definitiva, para el que escribe estas líneas, Queridos Camaradas (Dorogie tovarishchi!, 2020), es un filme pluscuamperfecto, dirigido magistralmente con tacto por un Konchalovsky que nos traslada al horror del junio del 62 en la Unión Soviética bajo un régimen socialista y saca a la luz el lado más hipócrita de la KGB. Si Pawlikowski y Berlanga hubiesen coexistido y se hubiesen propuesto filmar un alegato comunista, el resultado sería muy parecido a esto. 

Debería dar igual tu ideología política; si amas el cine en general y el cine histórico en particular, deberías presenciar este cruento, farisaico, preciso, amargo, por momentos satírico y finalmente halagüeño relato de masacre en el que, por desgracia de su protagonista, no existe ni comunismo ni libertad. Cine en mayúsculas.