Cine Nueva Tribuna

CRÍTICA DE CINE

Sorry We Missed You: Vuelve el mejor Loach

Drama dirigido por el cineasta Ken Loach (Yo, Daniel Blake) y escrito por su colaborador habitual Paul Laverty (El olivo). Protagonizan la película Kris Hitchen (La cuadrilla) y Debbie Honeywood (Vera).

Sorry We Missed You : CartelDrama | 101 min. | UK-Francia-Bélgica |  2019

Título: Sorry We Missed You
Título original: Sorry We Missed You.

Dirección: Ken Loach.
Guión: Paul Laverty.
Intérpretes: Kris Hitchen, Debbie Honeywood, Rhys Stone, Katie Proctor.

Estreno: 31/10/2019 
Productora: Sixteen Films / BBC Films / BFI Film Fund / Les Films Du Fleuve / Why Not Productions

Distribuidora: Golem.

 

Sinopsis

Ricky (Kris Hitchen), Abby (Debbie Honeywood) y sus dos hijos forman una familia muy unida. Ricky ha pasado de un empleo a otro y Abby se dedica a cuidar a personas ancianas y disfruta con su trabajo. A pesar trabajar a tiempo completo, son conscientes de que nunca obtendrán la ansiada seguridad económica o tendrán una casa en propiedad. Entonces surge una oportunidad para Ricky gracias a la revolución de las aplicaciones. La pareja decide apostar el todo por el todo. Abby vende su coche para que Ricky se compre una furgoneta y se convierta en repartidor por cuenta propia: por fin será su propio jefe. El mundo moderno se cuela en su vida familiar ofreciéndoles un futuro diferente.

Crítica de Daniel Bernal:

Tras pasar en el mes de mayo por el prestigioso Festival de Cannes (en el cual no obtuvo ningún galardón), llega a nuestras salas el último estreno de ese cineasta irregular a la par que virtuoso llamado Ken Loach. Tres años después de ganar el máximo galardón cinematográfico, la Palma de Oro, el director británico nos trae una obra más vibrante y cautivadora que la propia Yo, Daniel Blake. El mejor Ken ha vuelto, y esperemos que para quedarse.

Sorry We Missed You : Foto Debbie Honeywood, Katie Proctor, Kris Hitchen, Rhys Stone

“ Estamos ante una obra notoria, dura y realista que nos traslada a una atmósfera penetrante y austera, logrando hacernos partícipes de su crudeza empática". 

Estamos ante una obra notoria, dura y realista que nos traslada a una atmósfera penetrante y austera, logrando hacernos partícipes de su crudeza empática.

Loach nos conduce por un camino eterno y sin retorno alejándose de cualquier tipo de estereotipaciones y atisbos de superficialidad; toda una muestra de cómo con cuatro simples pinceladas ya consigue exponerte en la situación vivida en la pantalla de manera sensitiva y descarnada, logrando captar todo lo que se quiere retratar tanto dentro como fuera de ella.

Sorry We Missed You : Foto Katie Proctor, Kris Hitchen

Esta cinta bien podría ser una mesa de cuatro patas donde el centro del foco en cuestión está perfectamente equilibrado, consiguiendo ni sobreexponer ni sobrexplicar ni un ápice de lo mostrado. Sorry We Missed You no requiere de florituras para lanzar el mensaje que desea, y es esto, precisamente, lo que hace que el respetable se sumerja en la extremada situación en la que se encuentra la familia protagonista. Sin duda, la película que nos atañe es un ejercicio visual de elevada reflexión y de obligatorio visionado. 

El tema que trata es universal y de actualidad (puede que a más de un alto cargo de la sociedad en la que vivimos le convendría visionar este film para concienciarse de la situación vigente en la que se encuentran muchas familias). Exceptuando el personaje encarnado por Debbie Honeywood (el cual resulta un poco exagerado), todo el reparto conduce a buen puerto el duro retrato que se quiere plasmar, cabiendo destacar que nos encontramos con protagonistas nóveles. 

Sorry We Missed You : Foto Debbie Honeywood

La conclusión (o no conclusión) de esta obra es sublime; el público empezará a visionar esta película a una hora determinada y seguirá visionándola a lo largo de su existencia.

En definitiva, para el que escribe estas líneas, Sorry We Missed You es una cruda y necesaria cinta. Ken Loach mantiene su estética y supera con creces su antecesor largometraje. Estamos ante un ejercicio audiovisual exorbitante que el espectador no deberá tardar en ir a ver.