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CRÍTICA DE CINE

Todo a la vez en todas partes: Empacho de frescura en un estimable viaje

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Todo a la vez en todas partes

Próximos estrenos España 3 de junio  

Todo a la vez en todas partes

Título original

Everything Everywhere All at Once
Año
Duración
132 min.
País
Estados Unidos Estados Unidos
Dirección

Guion

Dan Kwan, Daniel Scheinert

Música

Son Lux

Fotografía

Larkin Seiple

Reparto

, ver 6 más

Productora

AGBO, Hotdog Hands, Ley Line Entertainment, Year of The Rat. Distribuidora: A24

Género
ComediaAcciónCiencia ficciónAventurasFantástico | Viajes en el tiempoArtes marcialesFamilia
Sinopsis
Cuando una ruptura interdimensional altera la realidad, Evelyn (Michelle Yeoh), una inmigrante china en Estados Unidos, se ve envuelta en una aventura salvaje en la que solo ella puede salvar el mundo. Perdida en los mundos infinitos del multiverso, esta heroína inesperada debe canalizar sus nuevos poderes para luchar contra los extraños y desconcertantes peligros del multiverso mientras el destino del mundo pende de un hilo.
 
CRÍTICA

Uno de los conceptos más en boga en las narrativas audiovisuales actuales es, sin lugar a dudas, el multiverso, es decir, la confluencia de universos paralelos donde unos mismos personajes y sus tramas se imbrican. Fuertemente capitalizado por la compañía Marvel para ubicar y estirar el chicle de sus superhéroes, apelando más al golpe de efecto que al mantenimiento de un argumento sólido, Todo a la vez en todas partes llega en un momento oportuno para recordar al gigante que la noción no es en exclusiva suya y ofrecer una lectura alternativa aportadora y libre bajo el amparo del faro de la célebre productora A24.

Filmada por Dan Kwan y Daniel Scheinert, los “Daniels”, responsables de esa bizarrada extrema que es Swiss army man, la dupla vuelve con una propuesta más ambiciosa, compleja y refinada que su ópera prima, pero sin dejar por el camino ese toque freak y extravagante.

Protagonizada por una heroína cotidiana, una inmigrante madre de familia china –sin capa, poderes o artilugios, pero contribuyendo al imprescindible factor de diversidad con la que vehicular bajo su piel fílmica un discurso social que pone en el punto de mira la ineficaz burocracia-, Todo a la vez en todas partes mira a una idea de multiverso esencialmente conocida pero presentada de modo innovador gracias a la tangibilidad de sus reglas, al espíritu lúdico para jugar con el espectador en su desconcertante y desbordante desarrollo, y a la multitud de referencias y bagaje cinematográfico que contiene, desde el wuxia o el cine de artes marciales, la comedia costumbrista e incluso un ligero código superheroico.

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Excesiva y frenética del primer al último minuto, los Daniels sobreestimulan a lo largo de dos horas en un conjunto rico por las diversas ramas (e interpretaciones) que se pueden derivar de ella, pero inevitablemente abocándose a la fatiga y al agotamiento, precisamente, por la acumulación sin respiro de elementos, lugares y tiempos, cuya total asimilación es bastante probable que se escape en un único visionado. En su desequilibrado transcurso, el film brinda desde secuencias brillantes e imaginativas –el momento piedras-, hasta otras algo más discretas a causa de su extenuante aire de reiteración, pero afortunadamente en ningún caso se antojan desperdiciadas o desdibujadas.

Cómica y trepidante, pero con lugar para un corazoncito más recubierto de wasabi que de azúcar, Todo a la vez en todas partes encuentra en una magnética Michelle Yeoh una excelente bisagra para sus distintos yos con la que dar cuerpo al film, acompañada por una ristra de secundarios algo más irregular donde Jamie Lee Curtis se lo pasa en grande.

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Imperfecta en nuestra realidad, irritante por su desorbitado nervio, igualmente fascinante por su concepción y ejecución, Todo a la vez en todas partes es una rara avis a medio caballo entre la producción de gran escala y el indie americano, cuya mera existencia ya merece la pena celebrar. Pero más allá del valor que representa en un espectro audiovisual cada vez más anclado en modelos artificiales, su incorporación arty al canon del multiverso es un absorbente pero bien fresco soplo de aire en un clima bochornoso.